La Red: ¡El Tamal!

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(Comida chapina con diferentes ingredientes y mucho sabor… Dícese también cuando preparan algo para fregar a una persona: “le prepararon un gran tamal”).

Crispino Picón rojas

Al parecer, en el Ministerio Público y en el Organismo Judicial, poco importa si no hay fiscales y jueces transparentes.  ¡Ah¡, pero eso sí, tienen que ser obedientes, no deliberantes y estar dispuestos a actuar según los intereses de quienes los mantienen en sus puestos, por cierto, muy bien pagados y apapachados.

Por lo que he podido enterarme, la alianza oficialista ha puesto en movimientos absolutamente todos los engranajes de una maquinaria muy bien aceitada para producir resultados.  Me aseguran que la orden es: ¡no importa darse color, lo que importa es silenciar a todos nuestros enemigos.

¡Ala gran púchicas! Esta vez si se vienen con todo.  Ante una orden de esta naturaleza, me inquieté y puse a trabajar a mi red de meseros para saber lo que están tramando.  Al juntar la piezas, se me pararon los pocos pelos que me van quedando.  De verdad que quieren descabecharse a Raymundo y medio mundo.

Algunas piezas ya las conocía, pero tal vez no con tanto detalle.  Lo primero que me enteré de excelente fuente, es que al pobrecito de Juan Francisco Sandoval se lo volaron de la FECI y el MP, porque estaba como aquellos patojos que antes jugaban ¿frío o caliente?, ese juego en el que, cuando uno se acercaba a lo buscado, le decían: estás caliente, y al encontrarlo, ¡te quemaste!

Me explico: La cosa es que Sandoval había encontrado demasiadas pistas de los largos del Gobierno y la famosa alianza oficialista, que es sinónimo de los cuates del Pacto de Corruptos. En el Ejecutivo, lo averiguado apuntaba nada menos que al propio presi Alejandro Giammattei, quien, con su cara deyo no fui, ha sido topado hasta para babosearse al periodista que lo entrevistó en CNN.

La cosa es que Sandoval tenía clara la lica de lo sucedido con la Trama rusa, pero también olfateaba sobre la construcción de su nido de Águila en las faldas del volcán de Agua, con todo y carretera incluida.  Al parecer hay mucha tela que cortar por ahí.  Pero eso no era todo, los avances en el olvidado caso Odebrecht iban a desempolvar los cobros de coimas de 108 diputados y los tentáculos del escándalo brasileño alcanzaban a muchos picudos que apoyan a la alianza oficialista.

Eso ya era inadmisible.  De hecho, la poco agraciada fiscal general Consuelo Porras, ya le había advertido que estaba primero tibio, luego caliente… hasta que se quemó, porque estaba demasiado cerca de muchas cosas.  De hecho, también tenía en la mira todas las actitudes de la fiscal Porras, muchas de ellas suficientes para pedir su destitución.

Para terminar de fregar la pita –como diría el padre Chemita– la mayoría de magistrados de la Corte Suprema están vinculados al caso de Comisiones de Postulación 2020 –la manipulación de las cortes, pues–, por lo que tampoco estaban a gusto con el exjefe de la Feci.

… Que no se crea que la foto se pasó por photoshop

Es entonces cuando forman un chat de WhatsApp un grupo de cabezones para decidir que hacer con el inquieto fiscal.  En ese chat están la fiscal Porras, el presi Giammattei, la presidenta de facto de la CSJ, Silvia Valdez, el gordito nada simpaticón del Congreso, Allan Rodríguez, y el representante de la corte celestial oficialista, Roberto Molina.

Hubo coincidencia: ¡hay que descabechárselo! 

En efecto, de tanto buscar, el pobre Sandoval terminó quemado y expulsado.  De cazador, pasó a ser funcionario cazado.

En aquel chat, la magistrada Valdez se quejó de Sandoval, porquedijo–, anda fregando a medio mundo, entre ellos a su amiga, la exdiputada Alejandra Carrillo, la que tuvo que esconder unos días con ella, pues ya sentía que le giraban orden de captura.

Se acordó también que había que ir contra todos los opositores, utilizando los argumentos legales a nuestro alcance, sin decir que deben respetar las leyes.

Molina recordó que los amparos terminan en la CC, y serán rechazados todos los que no nos ayuden a nosotros. Dijeron que no basta con sacarlo del cargo, hay que desprestigiarlo, lo mismo aquel a todos los enemigos.

De los periodistas nos encargamos nosotros, dijo Valdez, indicando que se asustarán cuando les contemos las costillas.

¡Manos a la obra!, dijo para concluir el mero mero, y al mejor estilo de los 3 Mosqueteros, juraron trabajar: uno para todos, todos para uno. ¡Unidos hasta la muerte!

Todo apunta a que los tamales se preparan contra aquellos que quieren que cese la corrupción y la impunidad en Guatemala.