Venta en Varsovia de objetos personales del pianista que inmortalizó Polanski

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Un reloj de bolsillo de plata, una pluma estilográfica y otros objetos que pertenecieron al compositor judío polaco Wladyslaw Szpilman, inmortalizado en “El Pianista” de Roman Polanski, serán puestos en venta la próxima semana en Varsovia.

“Este reloj y esta pluma compradas durante un viaje a París en 1937 han sobrevivido con él a todo el período del gueto, y luego lo acompañaron en las ruinas de Varsovia” explica a la AFP su hijo Andrzej, quien organizó la subasta junto a su hermano Krzysztof.

Músico de renombre, Wladyslaw Szpilman, fallecido en 2000, logró notoriedad mundial gracias a la cinta “El pianista”, realizada en 2002 según su libro autobiográfico publicado en casi medio centenar de idiomas.

El reloj, la pluma estilográfica –una Meisterstück de Montblanc– así como una corbata que está hoy en el museo de historia de los judíos de Polonia, Polin, son los únicos objetos que pertenecieron Szpilman y sobrevivieron a la guerra.

Salvado ‘in extremis’

Como todos los judíos de Varsovia, el pianista y su familia se instalan en 1940 en el gueto de Varsovia, creado por los alemanes.

Szpilman sobrevive tocando el piano en los cafés que permanecen abiertos. En 1942, los miembros de su familia son enviados al campo de exterminio de Treblinka, donde son asesinados. El músico salva la vida ‘in extremis’ gracias a un policía judío.

  • Tras permanecer un tiempo en el gueto, antes de que éste fuera aniquilado por los alemanes, el músico logra salir de él en 1943, poco antes de la sublevación y de su sangrienta represión.
  • Sobrevive durante los dos últimos años del conflicto gracias a la ayuda de amigos, pasando de escondite en escondite, antes de acabar en un apartamento vacío, aislado del mundo, durante la Insurrección de Varsovia, de agosto a octubre de 1944.

Nostálgico reloj

“El reloj, un Omega, tenía para mi padre un significado especial”, explica su hijo.

“Mi padre escribe que le daba cuerda para saber qué hora era, pues vivía en absoluta soledad y había perdido toda noción del tiempo”, agrega.

Se alude a este reloj en un los momentos más intensos del libro. Cuando Szpilman es descubierto por un oficial alemán, Wilm Hosenfeld, éste le pide que toque al piano. El músico obedece e interpreta una pieza de Chopin. 

 El oficial lo ayudaría a sobrevivir trayéndole comida. “Para agradecerle, hacia el final, mi padre quiso regalarle el reloj como prueba de gratitud pero el alemán se ofuscó y rehusó”, explica Andrzej Szpilman.

Por haber salvado, entre otros, a Wladyslaw Szpilman, Wilm Hosenfeld fue reconocido a título póstumo “Justo entre las naciones” por el Memorial Yad Vashem en 2009.

La historia de todo un pueblo

Para Renata Piatkowska, responsable de colecciones del museo Polin, los objetos puestos en venta cuentan “la historia de su vida, de su milagrosa supervivencia al  holocausto” pero también “la historia de todo un pueblo”.

“Estos objetos son igualmente importantes ya que Szpilman los eligió pequeños y de valor, ya que podían garantizarle la supervivencia. Podía venderlos, pagar con ellos (…), estos objetos podían salvarle la vida” explica.

Otra pieza preciosa de esta subasta prevista el martes en la casa Desa Unicum es el piano de cola que perteneció a Wladyslaw Szpilman después de la guerra.

  • El reloj y la estilográfica son estimadas entre 10,000 y 16,000 zlotys (entre 2,240 y 3,590 euros, 2,650-4,240 dólares)
  • mientras que el piano podría llegar a un precio de entre 140,000 y 260,000 zlotys (entre 31,400 y 58,300 euros, 37,000-68,800 dólares).

“Como museóloga, lamento que esta colección pueda quedar dispersada” explica la responsable de Polin.


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