REMESAS, el auténtico sostén principal de la economía de Guatemala

REMESAS, el principal sostén -por mucho- de la economía de Guatemala

  • Lo que ingresa en visas por ellas, es más que todas las exportaciones juntas
  • Son el “mejor programa social para combatir la pobreza”

Para millones de guatemaltecos, las remesas representan una forma de mejorar sus condiciones de vida.  Sin embargo, su impacto llega muchos más lejos de eso, pues influyen en la macroeconomía del país más que las exportaciones y la inversión extranjera.  Además, suelen funcionar como un Plan Nacional para Combatir la Pobreza.

*Pablo, de 22 años en 2018, se cansó de ver que su familia no progresaba económicamente en su natal Joyabaj (Quiché) y decidió migrar hacia Estados Unidos, pero antes, debía reunir el dinero necesario y hacer los contactos que le permitieran superar todos los obstáculos que debería enfrentar tanto en México como en su destino final.

Su padre apoyó con el financiamiento, aportando un terreno de unas cuantas cuerdas que tenía para cultivo en las afueras del pueblo, para que sirviera de garantía ante un prestamista conocido de ellos.  Sería su primera deuda como ciudadano adulto: US$10 mil, una cantidad de dinero que la familia jamás había visto junta.

El plan era llegar hasta la ciudad de Providence (Rhode Island), en el frío extremo norte de la costa este de Estados Unidos, en donde un primo un poco mayor que Pablo vivía y trabajaba desde hacía cinco años, y la familia sabía que le iba bastante bien, pues además de buenos trabajos, se había adaptado al frío y al estilo de vida estadounidense.

Tardó dos meses en llegar –­con mucho sufrimiento y peligros–, pero hoy se ha convertido en una fuente importante de ingresos para su familia, luego de pagar el préstamo.  Sus envíos de remesas familiares no bajan de US$500 mensuales, y cuando las cosas van bien, llega a mandarles hasta US$800.

Remesas en auge

Aunque es imposible saber con precisión el número de guatemaltecos que han inmigrado hacia Estados Unidos y residen legalmente o como indocumentados, las estimaciones van desde 1.8 millones hasta 3 millones de guatemaltecos, lo que explica en parte el creciente flujo de remesas, que desde 2019 ha superado en su monto al total de las exportaciones del país.

Desde muy jóvenes buscan mejores horizontes en Estados Unidos, a pesar de los riesgos que significa cruzar el territorio mexicano, lleno de peligros, tanto por las mafias y carteles que operan en ese país, como de autoridades.

A pesar de los esfuerzos gubernamentales por controlar la migración hacia el norte –se aprobó una ley con fuertes sanciones de cárcel para los coyotes–, el flujo continúa, aunque ahora resulta más caro para los guatemaltecos contratar los servicios para cruzar las fronteras de México y Estados Unidos.

La comunidad guatemalteca en Estados Unidos ha desarrollado una importante red de organizaciones de chapines que trabajan en diferentes campos.  Son no menos de 300 y se dedican a impulsar actividades comerciales, deportivas, culturales y de solidaridad, entre las comunidades de connacionales en los 52 estados de aquel país.

El crecimiento de las remesas ha sido tan significativo, que este año es posible que alcancen el doble de lo que ingresaron hace apenas cinco años (2017), cuando se marcó un hito con el ingreso de US$8,192 millones.

En el primer trimestre de este año han ingresado US$3,936 millones, lo que apunta que para finales de año se pudiera alcanzar una cifra arriba de los US$16 mil millones, la cantidad más alta registrada hasta ahora en materia de remesas.

En 2021 se tuvo como rércord de remesas por US$15,295 millones, mientras que el ingreso de divisas por exportaciones no alcanzó a superar los US$13,500 millones, aunque ya un año antes se había producido un fenómeno similar.

Esto quiere decir que la inyección de dólares que llega por las remesas es superior a cualquier otro rubro y, al mismo tiempo, explica la importancia que tienen para el sostenimiento de la macroeconomía y el crecimiento económico del país.

A dónde van a parar

De acuerdo con las investigaciones y datos que se tienen, las remesas que llegan a las familias guatemaltecas se utilizan principalmente en el consumo, lo que redunda en una fuerte inyección, principalmente para el sector de comercio, aunque indirectamente también beneficia a la industria nacional, de todo tipo.

Entre datos interesantes aportados por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), más del 31% de la población del país se beneficia con el envío de remesas familiares.  Es decir que prácticamente 1 de cada 3 guatemaltecos se ven beneficiados con ellas. Además, se establece que el 60 por ciento se los ingresos se destinan para consumo, particularmente apoyo a la canasta básica de alimentos y servicios básicos de salud, educación y transporte.

Los presidente sonríen, pero a los migrantes guatemaltecos los capturan y deportan en México, en dónde además no se investigan cuando son asesinados en masacres.

En el orden geográfico, los departamentos que se ven más beneficiados son Huehuetenango, San Marcos, Quetzaltenango y el departamento de Guatemala.

Carencia de estrategia

Guatemala se caracteriza por la falta de políticas para atender las diferentes problemáticas que afectan a la población.  En el caso de las migraciones, de la misma manera que no se hace nada para hacer desaparecer las causas que la provocan, tampoco las hay para atender a los connacionales allá y para favorecerlos con una mejor utilización de las remesas aquí.

Las deportaciones de guatemaltecos indocumentados desde Estados Unidos no se detienen, pero ahora México detiene y deporta a miles de guatemaltecos, funcionando como el muro que Donald Trump quería.

Curiosamente, a pesar de la enorme importancia que las remesas familiares tienen para las actividades económicas del país y su efecto a nivel social, son pocos los organismos e incluso las oenegés que dedican recursos y esfuerzos para hacer estudios y poder hacer sugerencias en base a datos confiables.

A nivel de CEPAL algo se ha hecho, lo mismo que OIM y otros organismos internacionales, pero no con la profundidad que el caso amerita.  Por supuesto, el Gobierno y las anteriores administraciones se limitan a ser receptores de las remesas y de sus beneficios, sin pensar en políticas de corto, mediano y largo plazo.

Entre las sugerencias de CEPAL destacan algunas que mencionamos a continuación:

• Fortalecer la arquitectura institucional para promover la inclusión financiera. Se enfoca en robustecer la normatividad y los mecanismos institucionales en áreas como: la protección de los usuarios de servicios financieros, la digitalización de pagos, la adecuación del marco legal y el acceso al financiamiento por parte de pequeños productores rurales.

• Fortalecer las capacidades financieras. Busca ofrecer herramientas concretas para que los usuarios de servicios financieros, y en particular los receptores de remesas, tomen decisiones informadas que les permitan aprovechar los potenciales beneficios de la inclusión financiera.

• Diseñar nuevos productos financieros. Tiene por objetivo ampliar la oferta de productos y servicios financieros orientados a migrantes en el país destino, receptores de remesas y con un enfoque particular en las mujeres.

• Fortalecer la oferta financiera. Se enfoca en apoyar la oferta de servicios financieros disponibles a través de la existencia de proveedores de una amplia variedad de servicios, así como de canales de distribución para atender a poblaciones tradicionalmente excluidas, como la rural. Desarrollo productivo

• Diseñar e implementar programas para el uso productivo de las remesas familiares que den incentivos a la articulación entre actores de las cadenas productivas. Se plantea fomentar la asociatividad a partir de la generación de incentivos para la conformación de grupos de productores que reciban remesas, en particular los de menor tamaño.

• Fortalecer las capacidades gerenciales y técnicas de los pequeños productores. Tiene como objetivo brindar capacitación en materia de gestión empresarial, conocimientos técnicos y financieros, a fin de incrementar las probabilidades de éxito de los proyectos.

• Promover la inversión productiva de los migrantes en sus comunidades de origen. Se propone crear instrumentos financieros adecuados y posicionar a los intermediarios financieros como vínculo entre los migrantes y los emprendimientos locales. Busca también diseñar modelos financieros sostenibles para los migrantes y sus familiares, así como promover la conformación de grupos de migrantes, que sin necesidad de constituir una figura legal trabajen en un proyecto específico.

En muchos países se desarrollan políticas que incluyen incentivos para la inversión, lo que significa que, además de recibir remesas, los familiares en Guatemala se pueden beneficiar de dichos incentivos, siempre y cuando inviertan en proyectos productivos.

Pero para que estos se desarrollen, hace falta que se brinde apoyo en varios órdenes: financiero –mencionado–, capacitación– mencionado también, y contactos para comercialización

Poco interés

Las remesas no han dejado de crecer a lo largo del siglo XXI, pero ninguno de los gobiernos de turno a incluido entre sus políticas de desarrollo el tema de los migrantes y las remesas que se reciben. 

Al contrario, el trato que se les concede a los connacionales es poco menos que patético, ya que el Estado no ha encontrado soluciones a sus problemáticas. 

Aquí en Guatemala, no se les brinda oportunidades de empleo, educación, salud e infraestructura.  Sin embargo, durante los gobiernos de Jimmy Morales y Alejandro Giammattei se ha estigmatizado al migrante y a los coyotes, presentando el derecho universal a migrar como algo ilegal y penalizado.

Ni estos dos gobiernos ni los anteriores, han llevado a cabo políticas de desarrollo, manteniendo el mismo esquema social y económico del país, el cual nos mantiene como uno de los países con menos oportunidades y más pobreza de toda la región latinoamericana.

Algo que sí ha destacado es que, aunque se han abierto más consulados en diferentes ciudades de Estados Unidos, persisten las denuncias de las organizaciones de guatemaltecos en ese país, indicando que hay malos tratos y cobros exagerados en determinados servicios que se les prestan.

Es tan poco el respeto que se muestra a los migrantes, que ni siquiera parece que vaya a ser una realidad darles el derecho al voto en las próximas elecciones, como lo manda la Ley Electoral y de Partidos Políticos. 

Se sabe que el Tribunal Supremo Electoral (TSE), piensa organizar votaciones en algunos consulados, solamente para aparentar el cumplimiento de la ley, a pesar de que se sabe perfectamente que para migrantes indocumentados no es fácil trasladarse de un estado a otro.

México, ¿amigo del pueblo guatemalteco?

La visita a Guatemala del presidente Andrés Manuel López Obrador, intentó mostrar al gobernante mexicano como amigo del pueblo guatemalteco –así lo dijo–, pero sin explicar en ningún momento la forma en que ha convertido al vecino país en el mejor muro para reprimir la migración.

Se entiende el esfuerzo del gobierno estadounidense para controla la inmigración, pero de México –que es el mayor exportador de los llamados mojados–, podría esperarse una actitud de mayor respeto.

Varios casos de migrantes que han sido asesinados en el vecino país se han mantenido bajo el manto de impunidad, a pesar de las denuncias reiteradas de que fuerzas de seguridad podrían estar implicada.

Por otro lado, para suavizar la política represiva que se ha mantiene bajo el gobierno de López Obrador, se habla de rescate cada vez que se captura a migrantes en su recorrido hacia la frontera con Estados Unidos.

Las deportaciones de guatemaltecos indocumentados desde México ha aumentado, al extremo que se estima que pronto puede llegar a ser igual o superar a la de los deportados que envía Estados Unidos.

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