- El capitán de Inglaterra afronta el desafío de devolver a su país a la cima del fútbol mundial seis décadas después, reflexiona sobre la presión de las grandes expectativas y revela su admiración por la leyenda de la NFL Tom Brady.
Pocas cosas definen mejor la mentalidad competitiva de Harry Kane que su capacidad para transformar una decepción devastadora en combustible para volver aún más fuerte.
El delantero inglés se prepara para capitanear a su selección en la Copa Mundial de la FIFA 2026, su regreso a la gran cita internacional después del amargo final que vivió en Catar 2022. En los cuartos de final frente a Francia, Kane tuvo en sus botas la oportunidad de igualar el marcador para Inglaterra, pero el penalti que lanzó en el minuto 84 se marchó por encima del larguero y su equipo terminó cayendo por 1-2.
«Fue un golpe muy duro. Probablemente uno de los momentos más difíciles de mi carrera —reconoce Kane en una entrevista con la FIFA—. Tuve que rehacerme mentalmente para seguir adelante, y lo conseguí. Con el tiempo, siento incluso que aquella experiencia me convirtió en un mejor futbolista».
Desde aquella noche en el Estadio Al Bait, Kane no ha hecho más que agrandar su figura como uno de los mejores delanteros de su generación.

Apenas tres meses después del Mundial, superó el récord histórico de Wayne Rooney al marcar ante Italia, en Wembley, su gol número 54 con la selección. Desde entonces ha sumado otros 24 tantos y se ha convertido en una de las grandes referencias del combinado inglés, subcampeón de la Eurocopa de la UEFA 2024 y clasificado para el Mundial.
Con el Bayern Munich, Kane continúa acumulando registros extraordinarios. Esta temporada ya supera los 50 goles con el campeón de la Bundesliga.
Afronta ahora el Mundial en uno de los mejores momentos de su carrera y convencido de que Inglaterra puede reinar en Norteamérica. Kane también explica cómo afronta emocionalmente una competición de esta magnitud y su intención de ayudar a los jugadores que disputarán su primer Mundial.
«Cuando eres niño, sueñas con momentos como este. Y cuando llegan, es normal sentir presión o incluso miedo a fallar. Pero eso también forma parte de la vida».

«El Mundial es nuestra razón de ser. Entrenamos y trabajamos cada día para competir en escenarios así y responder cuando llega el momento».
«Es verdad que decirlo es más fácil que hacerlo, pero ahí es donde jugadores con experiencia, como yo, tenemos la responsabilidad de ayudar a los más jóvenes a liberarse y disfrutar. La carrera de un futbolista pasa muy rápido y no existen demasiadas oportunidades como esta. No se puede jugar un Mundial con miedo. Hay que salir al campo y atreverse».