"Las remesas son el más efectivo programa de combate a la pobreza"

“Las remesas son el más efectivo programa de combate a la pobreza”

Entrevista con Hugo Maúl, economista experto del CIEN

Los informes y estadísticas confirman la importancia que tienen las remesas provenientes de los migrantes en el exterior –principalmente de Estados Unidos–, y su impacto se aprecia en la macroeconomía, pero también en los índices económicos y sociales. Para conocer sobre sus alcances, nada mejor que entrevistar a un experto.

El economista Hugo Maúl conoce de la importancia de las remesas en la economía nacional y sus efectos en el campo social.  Tiene claras las causas por las que los migrantes salen del país en busca de mejores condiciones de vida y considera que para evitar el flujo migratorio, muchas cosas deben cambiar.

En esta entrevista aborda diferentes aspectos de un tema de mucha actualidad, incluyendo el enfoque sobre la falta de programas o proyectos específicos para aprovechar de mejor manera esta fuente de crecimiento económico.  A continuación, los aspectos más relevantes de la entrevista de Crónicacon el experto del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN):

¿Cómo ha visto el comportamiento del envío de remesas familiares durante los últimos cinco años?: En constante crecimiento, a pesar del endurecimiento de la política migratoria estadunidense. En 2021 se alcanza un récord anual, llegando a representar casi un 18% del Producto Interno Bruto.

Las tasas de crecimiento registradas en el último año superan las que usualmente se observaban en años anteriores. A pesar de la caída transitoria al inicio de la pandemia, el influjo de remesas se recuperó rápidamente y supero las expectativas que se tenían.

Al viajar por el interior, en muchas comunidades puede verse el impacto que tienen las remesas.  ¿Hacia dónde se canaliza principalmente ese recurso económico?:

Según la encuesta de la OIM, cerca de la mitad de lo que una familia recibe por concepto de remesas se traduce en consumo de bienes y servicios; la otra mitad se dedica al ahorro o la inversión. La mayor parte de esa inversión se dedica a gastos relacionados a la vivienda.

En estas comunidades es parte del paisaje encontrar muchas viviendas en construcción con su “volcancito” de arena de río, unos blocks y los sacos de cemento en el patio de las mismas.

¿Existe alguna estrategia, plan o política gubernamental para fomentar que parte de ese dinero pueda convertirse en promotor de desarrollo en las comunidades? (Por ejemplo, fomento a las inversiones productivas…): Un ejemplo de esto es el caso de India, país que usando “bonos diáspora” canalizó el dinero de remesas en proyectos de infraestructura. Guatemala no posee una iniciativa nacional de de este tipo, en donde intermediarios financieros confiables para los migrantes y sus familias puedan estructurar proyectos de inversión, privados o público-privados, que puedan financiarse mediante estos recursos. Hay que entender también que este tipo de estrategias requieren también de proyectos productivos estructurados previamente y mecanismos de gobernanza de tales inversiones, de manera que los migrantes tengan la seguridad que los fondos serán bien utilizados y que obtendrán una adecuada rentabilidad.

En esencia, este tipo de estrategias requiere de la identificación y estructuración de tal tipo de proyectos y de intermediarios financieros confiables para los migrantes y sus familias.

Ustedes en el CIEN han llevado a cabo investigaciones sobre las migraciones… ¿cuáles considera que son las causas principales para que tantos guatemaltecos salgan del país?: Sin duda, la escasa capacidad de generación de empleo de calidad y altamente productivo es la principal causa económica detrás de la migración. También existen factores como la inadecuada oferta de servicios públicos como acceso a salud básica, educación pública de calidad, seguridad y motivos familiares (reunirse con los parientes que migraron antes). Estos factores son igualmente válidos para la migración interna, desde el área rural al área urbana, así como la migración externa.

Guatemala es un país con elevado índice de pobreza.  Si no existiera esa gran inyección de dinero-ayuda a las familias, ¿cuál sería la situación del país en ese sentido?: Es un cuadro hipotético complejo. Es complicado ya que, por un lado, se pierden valiosos recursos productivos: los  trabajadores. Generalmente quienes migran no son las personas en situaciones de extrema pobreza sino guatemaltecos que cuentan ya con algún nivel de educación y que no ven en el país un adecuado retorno para las capacidades que tienen. Esto implica un importante sacrificio para el país.

Por el otro lado, no puede negarse que el influjo de remesas internacionales apuntala el consumo nacional y la actividad económica. Desde otra perspectiva, también es cierto que, dada la distribución geográfica de los beneficiarios de las remesas y sus niveles de ingresos, las remesas terminan siendo, de facto, el más efectivo programa de combate a la pobreza en el país.

En los últimos años hemos visto un crecimiento acelerado de las remesas.  ¿Qué crece más rápido, la remesas o el PIB?… Y como afecta ese crecimiento:

Las remesas están creciendo a tasas más altas que el PIB e históricamente son más volátiles. Es decir, no solo crecen más sino las fluctuaciones, generalmente hacia el alza, son más grandes y persistentes que las de la producción.

Cuando estas mediciones se hacen a nivel mensual resulta que el comportamiento de los indicadores de producción de corto plazo (IMAE) se encuentran fuertemente asociados al ingreso de remesas. Este es un comportamiento que se repite en los tres países del Triángulo norte. Esta data es mensual de Ene-2005 a Ene-2022.

Hablando de macroeconomía, ¿impactan las remesas en las cifras que se alcanzan cada año?: Por supuesto, si consideráramos el aporte de los migrantes en E.U.A. como un sector económico más dentro de la economía (comparación que se hace con puros fines ilustrativas ya que es metodológicamente incorrecto), este sería uno de los dos principales motores de la economía. No obstante, no todo es “miel sobre hojuelas”; este inmenso influjo de remesas ejerce una presión hacia abajo en el tipo de cambio de manera permanente. Fenómeno que alienta las importaciones y el consumo y afecta negativamente al sector exportador.

Una pregunta sobre un escenario hipotético: ¿Qué sucedería con la macroeconomía si sacamos de la ecuación los más de US$15.000 millones que ingresarán este año?: Sería un shock macroeconómico negativo de corto y mediano plazo de proporciones históricas. En el corto plazo, el ingreso disponible que sostiene el consumo de muchos guatemaltecos se vería comprometido; sin las herramientas de seguridad social que son necesarias para tener protecciones en este tipo de circunstancias, el impacto sobre los niveles de vida de los beneficiarios directos sería catastrófico, y en buena medida también el de las empresas y empleados que atienden las necesidades de consumo de quienes reciben remesas.

Sería algo equivalente a que el sector industrial en Guatemala dejará súbitamente de producir o que le comercio cerrará sus puertas de un día para otro. Sin estos influjos no podría el país mantener un nivel de importaciones que duplica el nivel de exportaciones del país. El ajuste macroeconómico sería grosero

¿Hay estimación de a cuántos guatemaltecos benefician las remesas?:

La OIM realiza la encuesta más completa del tema.  En la encuesta del 2006 se estimaba que al menos un tercio de los guatemaltecos se benefician de remesas. Con el aumento en las mismas, se puede esperar que dicha proporción sea significativamente mayor hoy.

¿Qué tendría que suceder en política económica y de desarrollo para que se disminuyera el flujo migratorio?: En el corto plazo, la producción de empleo, ataque frontal y efectivo a la pobreza e inseguridad y mejorar la efectividad y calidad del gasto público destinado a infraestructura, salud, educación y seguridad y justicia.  En el mediano plazo, urge apostarle a incrementar la productividad de los trabajadores; desarrollar sectores económicos con mayores posibilidades de crecimiento, sofisticación, capacidad exportadora y productividad. Hace falta también reinventar las políticas gubernamentales en materia de combate a la pobreza extrema y la desnutrición. El reto de la migración requiere una adecuada mezcla de acciones desde lo público y lo privado; sobre todo, entender que la gente migra en busca de mejores oportunidades económicas.