La Red: ¡Nooo´mbre!, más torcido que el camino a Pana…

  • (Nooo´mbre: Dícese cuando hay un desacuerdo… cuando se cambia algo que se ofreció, o como una expresión de asombro)

Crispino Picón Rojas

¿Qué pasó? ¿No que la línea sería primero la Constitución y las leyes, y que habría trabajo de cinco para un mejor país? Así fue el reclamo que tuvo que hacer la presidenta de la Corte de Constitucionalidad (CC) Annabella Morfin, al magistrado Roberto Molina Barreto, quien, en reunión previa a la toma de posesión, casi se rasga las vestiduras, para asegurar que él era un hombre de ley, constitucionalista a morir, y con valores y principios.

A la hora de la verdad, retomó su camino cuando integró equipo con Dina Ochoa y Julia Rivera, para formar la trinca infernal, que gobernará los próximos cinco años la llamada corte celestial, esa que controlan porque tienen el sartén por el mango, con los tres votos necesarios para imponer a su sabor y antojo lo que quieran, con su línea calificada ampliamente como antidemocrática y promotora de impunidad.

Así que, como buen político, aquella falsa promesa de que ahora sí se apegaría a la legalidad, no quedó más que como frases vacías.  De poco valió el reclamo de Morfin, frustrada porque no puede más que controlar un poco la agenda y los tiempos, pero sin efecto real en la toma de decisiones trascendentales.

Me cuentan que Molina comentó en un restaurante popof, que la estrategia es defender los casos propios y en los que no son tan decisivos, jugar con las resoluciones, porque así hay confusión entre la gente, que no entiende de los temas jurídicos. Esas fueron, más o menos, sus palabras, según un testigo sentado en una mesa muy cercana.

En parte tiene razón, porque en la anterior magistratura de la CC, había resoluciones que parecían apartarse de la línea del entonces oficialismo, pero en realidad no era más que una estratagema para dar la apariencia de justicia, pues se trataba de crear un imaginario de respeto a la Constitución.

¿Cómo pueden hacer tales barbaridades?, repetía Morfin en su despacho presidencial, cuando comprobaba la forma en que la trinca infernal blindaba a Walter Mazariegos, un oscuro personaje que, además de hacer dos veces fraude para llegar y quedarse con la rectoría de la USAC, tiene señalamientos de dudoso comportamiento (¡¡¡CORRUPCIÓN, PUÉS!!!), de la poco eficiente Contraloría General de Cuentas.  Imagínense, si la Contraloría, que nunca persigue a nadie, le negó el finiquito, la cantidad de esqueletos que este hombrecito debe tener en su closet.

Según las buenas lenguas internas de la corte celestial, pocas horas duró la inocentada de que ahora sí se iba a portar bien Molina Barreto, quien por cierto pregona a los cuatro vientos que su fuerza viene directamente de Cayalá –donde se ubica la embajada de EEUU–, para que todo el mundo le tenga miedo.  Dice que ahora yo soy quien puede pedir que les quiten la visa…

En fin, lo que sí ha quedado muy pronto confirmado es que la trinca infernalpuede imponer sus puntos de vista.  Una fuente, que me pidió que no la identificara porque entra como Pedro por su casa a las oficinas de todos los magistrados y no quiere perder ese privilegio, me asegura que  Roberto, Dina y Julita se saben inamovibles y harán lo que les venga en gana…

Así están las cosas a lo interno de la CC.  Para la primera batalla, la trincarecibió órdenes claras: — Hay que mantener a Waltercito a cualquier precio, porque es uno de nuestros bastiones institucionales.  Claro, se refieren a todos los delegados que la USAC envía a las comisiones de postulación, la Junta Monetaria, el IGSS, y decenas de instituciones del Estado en las que tiene una silla esa casa de estudios.  Sin olvidar el jugoso presupuesto que maneja y todos los empleos que genera para la cúpula de poder, esa que, sin juntarse en la misma mesa, está integrada por mafiosos, empresarios, narcos, militares, políticos… y más.  Algunos llaman a esa amalgama Pacto de Corruptos, otros la identifican como fuerza antidemocráticay, en fin, se trata de grupos que no quieren cambios en el estatus de corrupción e impunidad.  Ellos son los que manejan a esta trinca infernal.

¡Nooo´mbre!… ¿y el país qué?

Deja una respuesta