Fibra óptica para medir temperaturas en la capa helada de Groenlandia

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Científicos han utilizado la detección de fibra óptica para obtener las mediciones más detalladas de las propiedades del hielo jamás tomadas en la capa de hielo de Groenlandia.

Sus hallazgos se utilizarán para hacer modelos más precisos del movimiento futuro de la segunda capa de hielo más grande del mundo, a medida que los efectos del cambio climático continúen acelerándose.

El equipo de investigación, dirigido por la Universidad de Cambridge, utilizó una nueva técnica en la que se transmiten pulsos de láser en un cable de fibra óptica para obtener mediciones de temperatura muy detalladas desde la superficie de la capa de hielo hasta la base, más de 1,000 metros por debajo, informa Canmbridge en un comunicado.

Adiós sensores

En contraste con estudios anteriores, que midieron la temperatura con sensores separados ubicados a decenas o incluso cientos de metros de distancia, el nuevo enfoque permite medir la temperatura a lo largo de toda la longitud de un cable de fibra óptica instalado en un pozo profundo. El resultado es un perfil de temperatura muy detallado, que controla la velocidad con que se deforma el hielo y, en última instancia, la rapidez con la que fluye la capa de hielo.

Se pensaba que la temperatura de las capas de hielo variaba como un gradiente suave, con las secciones más cálidas en la superficie donde golpea el sol y en la base donde se calienta por la energía geotérmica y la fricción a medida que la capa de hielo muele a través del paisaje subglacial hacia el océano.

  • En cambio, el nuevo estudio encontró que la distribución de temperatura es mucho más heterogénea, con áreas de deformación altamente localizada que calientan aún más el hielo.
  • Esta deformación se concentra en los límites entre hielos de diferentes edades y tipos. Aunque se desconoce la causa exacta de esta deformación, puede deberse al polvo en el hielo de erupciones volcánicas pasadas o grandes fracturas que penetran varios cientos de metros por debajo de la superficie del hielo.
  • Los resultados se publican en la revista Science Advances.

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