El Barsa certifica su presencia en los octavos de final de la Liga de Campeones tras derrotar al Dinamo de Kiev

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El FC Barcelona certificó su presencia en los octavos de final de la Liga de Campeones tras derrotar al Dinamo de Kiev (0-4) en la cuarta jornada de la fase de grupos gracias a los goles de Serginho Dest, Martin Braithwaite y Antoine Griezmann, suficientes para que el ‘plan B’ de Koeman diera sus frutos ante la plaga de lesiones que azota al conjunto culé.

No estaba Messi, ni De Jong, ambos descansando, tampoco los lesionados Piqué, Busquets, Ansu Fati, Sergi Roberto... una larga lista a la que supo sobreponerse un Barça venido a más en la segunda mitad, obligado a mostrar una reacción tras su derrota en el Metropolitano y a las dudas que comienza a generar el proyecto de Ronald Koeman.

La primera parte fue mala, con un equipo demasiado estático y con la primera ocasión al borde de la media hora. Coutinho probó fortuna desde fuera del área antes de que Trincao, que volvió a estar a la altura, también lo intentase desde la frontal. El Barça estuvo frío, como el ambiente, e incluso concedió en la recta final un disparo claro de De Pena.

Apareció Ter Stegen, algo habitual en las últimas fechas, pero el Barça salvó el orgullo y el empate sin goles al descanso. Koeman tuvo que apretar las tuercas en su charla al descanso porque el Barcelona salió con una actitud diferente y porque -a los siete minutos- encontró el gol en botas de Serginho Dest. Una acción magnífica de Pedri.

El joven internacional Sub-21 inició la jugada antes de pasar a Braithwaite, cuya inercia le permitió asistir a un Dest que irrumpía en el área como una exhalación. El estadounidense batió a Bushchan con un derechazo ajustado al palo más alejado. El gol hizo sonar el despertador de los blaugranas, que comenzarona a jugar sin salir del área de los ucranianos.

Entre el 0-1 y el 0-2 tuvo el Dinamo la opción de cambiar el guion del partido con una contra que desperdició nuevamente De Pena. El lanzamiento se fue al limbo y con él, las posibilidades del equipo de Lucescu, que agachó la cabeza cuando encajó el segundo a los pocos minutos. Un córner de Aleñá, prolongado por el debutante Mingueza, fue empujado en el segundo palo por Martin Braithwaite.

Brillante actuación de Braithwaite

El danés, que salió por la puerta grande, no sólo marcó el segundo -su primer gol en ‘Champions’- sino que también provocó el tercero que acabó convirtiendo desde los once metros. Un pase de Jordi Alba terminó en la testa del ariete culé, que fue derribado por Popov. El penalti fue tan evidente que el árbitro no dudó en señalarlo. Griezmann, ya en el campo, ofreció el balón a Braithwaite para que ganase confianza.

El ex del Leganés lo lanzó ajustado y transformó su doblete, confirmó la victoria en la capital ucrania y sentenció el billete a los octavos de final a falta de dos jornadas para el final de la primera fase. Pero no terminó ahí la fiesta blaugrana pues Griezmann encontró el premio a su generosidad con un zapatazo en el tiempo de descuento que redondeó la noche más difícil de un Barça que salió más que aliviado.


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