- Ambos gobernantes sostienen un encuentro en el que Trump vislumbra «tener un futuro fantástico juntos», mientras que Xi manifestó que deberían ser «socios, no rivales».
Noticias DW y France 24
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, le aseguró este jueves (14.05.2026) a su homólogo chino, Xi Jinping, que las dos superpotencias tendrán un «futuro fantástico» juntas, durante su esperada reunión de alto nivel en Pekín.
«Es un honor estar con usted. Es un honor ser su amigo, y la relación entre China y Estados Unidos va a ser mejor que nunca», aseguró el magnate republicano en el encuentro celebrado en el Gran Salón del Pueblo de la capital china. «Vamos a tener un futuro fantástico juntos», agregó.
De su lado, Xi le respondió que ambos países deberían ser «socios, no rivales».
«Una relación estable entre China y Estados Unidos es una bendición para el mundo. La cooperación beneficia a ambas partes, mientras que la confrontación perjudica a ambas.
Deberíamos ser socios, no rivales», afirmó Xi.
El mandatario asiático añadió que estaba «feliz» de recibir a Trump en su primer viaje a China desde 2017, cuando «el mundo ha llegado a una nueva encrucijada».
Donald Trump volvió este jueves a China bajo un escenario muy distinto al de 2017: Beijing está más fortalecido, la tregua arancelaria es frágil y la guerra en Irán impacta la economía mundial. En una reunión con Xi Jinping, el presidente estadounidense buscó avances comerciales y respaldo diplomático, mientras el líder chino hizo una clara advertencia sobre el asunto más sensible entre ambos países: Taiwán. Los mandatarios coincidieron además, según la Casa Blanca, en que el estrecho de Ormuz debe permanecer abierto.
Trump fue recibido con saludos protocolarios, honores, estruendosos cañonazos y una banda que interpretó The Star-Spangled Banner y el himno nacional chino, mientras un grupo de niños llevaba flores y agitaba las banderas de ambos países en el Palacio del Pueblo, corazón político de China, situado a un costado de la plaza de Tiananmén.
Los mandatarios pasaron revista a las tropas antes de visitar el Templo del Cielo, un complejo religioso que data del siglo XV, declarado patrimonio mundial de la Unesco y uno de los principales lugares históricos de la capital china. Posteriormente, estaba previsto un banquete de Estado ofrecido por Xi en el Gran Palacio del Pueblo.
Esta es la primera visita de un presidente estadounidense a China desde la que Donald Trump realizó en 2017. Sin embargo, el equilibrio de fuerzas ha cambiado desde su última visita, señaló Ali Wyne, asesor sénior sobre relaciones sino-estadounidenses en el centro de análisis International Crisis Group.
Wyne señala que, a diferencia de 2017 cuando Beijing buscaba el visto bueno de Washington con compras masivas, hoy es Donald Trump quien admite el poderío chino al usar el término G2 para describir a ambas naciones como un dúo de superpotencias.

Taiwán, el tema más sensible
“La cuestión de Taiwán es la más importante en las relaciones sino-estadounidenses. Si se trata bien, las relaciones entre ambos países podrán mantenerse globalmente estables. Si se trata mal, los dos países chocarán, e incluso entrarán en conflicto”, declaró Xi, según un resumen publicado en la red social X por la portavoz del ministerio de Exteriores chino, Mao Ning, mientras las conversaciones con Donald Trump seguían en curso.
China considera a Taiwán como una de sus provincias, que no ha logrado unificar con el resto de su territorio desde el final de la guerra civil china, en 1949.
Estados Unidos no reconoce formalmente la soberanía china sobre la isla y mantiene vínculos de defensa con Taiwán, aunque no respalda abiertamente sus aspiraciones independentistas.
Una de las prioridades de China en este frente es persuadir a Estados Unidos para que reduzca sus ventas de armas a Taiwán.
En respuesta a los comentarios del presidente chino sobre la cuestión taiwanesa, el Gobierno de Taiwán aseguró este jueves que las amenazas militares de China constituyen la “única fuente de inestabilidad” en el estrecho de Taiwán y el Indopacífico.
“Las amenazas militares de Beijing son el principal factor de inseguridad regional”, dijo la portavoz del Ejecutivo taiwanés, Michelle Lee, en una rueda de prensa posterior a la reunión del gabinete, y defendió el fortalecimiento de las capacidades de defensa y de disuasión para preservar la estabilidad, según la agencia de noticias CNA.
Según Lee, Washington ha reiterado en varias ocasiones su “firme apoyo” a Taiwán, por lo que el Ejecutivo isleño expresó su agradecimiento.
Sin embargo, Taiwán no fue mencionado en el resumen de la reunión difundido por la Casa Blanca.