PROVOCATIO: Just in time

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José Alfredo Calderón

Historiador y analista político

La escandalosa irrupción este lunes de Alejandro Sinibaldi, entregado a las autoridades por INTERPOL, remueve la memoria histórica, tan corta en la mayoría de las personas de este bello paisaje.

“Oscura elección de la Corte Suprema de Justicia. Luego de que el Congreso eligió ayer, de manera sorpresiva, a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), se conocieron las negociaciones que se efectuaron fuera del Palacio Legislativo entre el Partido Patriota (PP) y Libertad Democrática Renovada (Líder), pese a que en esta legislatura ambos habían buscado que se les viera como grandes enemigos.”[i]  Hace ya casi 6 años, un 25 de septiembre de 2014, esta noticia sacudía el entramado político nacional. El listado de candidatos a cortes recién había llegado al Congreso y la orden de votar en conjunto con LIDER a favor de ciertos abogados vino del partido oficial, el Patriota.

Acostumbrados a los atrasos de horas en el palacio legislativo, sorprendió ese día que bastaron 45 minutos para integrarse y cambiar la orden del día. La prioridad sería la elección de los magistrados de la CSJ y las cortes de apelaciones. En la estratagema, diputados que habían manifestado estar en contra y que se saldrían del hemiciclo, sopesaron más sus intereses que los de la Nación (UNE y TODOS) y al final 99 diputados en total, dieron el visto bueno para arrancar con la elección espuria. Sin ir muy lejos, el martes 25 de esta semana no prosperó la iniciativa de algunos diputados de oposición para modificar la agenda y colocar la elección de magistrados en primer lugar.  ¿Les suena este continuum?

Durante seis meses en aquel año, operadores de una y otra clica se habían reunido para afinar los detalles de esa alianza gansteril. Por parte del Patriota, Juan de Dios Rodríguez, en ese entonces presidente del IGSS y ahora sometido a proceso judicial y Gustavo Herrera, implicado en la millonaria estafa al seguro social y otras gracias. Por parte de LIDER, el tatascán de Chiquimula Baudilio Hichos, Salvador Baldizón (hermano de Manuel, ahora preso en Estados Unidos) e Inés Castillo, ex sindicalista y ex alcalde de Santa Rosa. Dos veces por semana en las oficinas del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, estos personajes se reunían para concretar el listado final y el asalto a las cortes, acompañados de miembros de las comisiones de postulación y el famoso Rey del Tenis, Roberto López Villatoro. Una semana después, repitieron el procedimiento usado para la Corte Suprema de Justicia con las Cortes de Apelaciones.

Valiéndose de su mayoría, las dos principales fuerzas del Organismo Legislativo se dieron el lujo de no incluir a otros facinerosos pues no los necesitaban. En ese entonces, no se prohibía el transfuguismo lo que permitió a Baldizón incrementar vertiginosamente su bancada a puro golpe de chequera.

En la euforia de ese paradigmático septiembre de 2014, querían reformar el Código de Trabajo en la misma sesión, pero no alcanzaron los 105 votos de mayoría calificada.  Sin embargo, el objetivo estratégico se había logrado. El descaro llegó a tal punto que los diputados votantes no miraban el listado oficial entregado, sino la lista que se les habían pasado, como parte del oscuro acuerdo. La Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala –CICIG– sistematizó el proceso, pero muchos responsables no pudieron ser procesados.[ii]

Recordar este evento es fundamental para entender la cooptación general del Estado y el por qué se aparece ahora, no antes o después, Alejandro Sinibaldi.  Que los cinco procesos en los que está involucrado uno de los “mejores” hijos de las élites oligárquicas sea en este timing no es casualidad. El atraso en la elección de cortes le viene como anillo al dedo, pues hay deudas de “honor” que deben cobrarse en el mejor momento.

La cuarteta de poder del Patriota era integraba por Otto Pérez Molina, Roxana Baldetti, Mauricio López Bonilla y Alejandro Sinibaldi. A pesar del poder político de los tres primeros, el único con pedigrí, por tanto, con derecho de picaporte social y económico, era el hoy “entregado”. Por eso Roxana no pudo en el pulso contra él y primero se esfumó con todo el dinero de campaña, pues era él y no otro, quien concentraba las contribuciones.

A pesar de la euforia de muchos en redes sociales, los tiempos los definen los de siempre y las deudas políticas están selladas con sangre. Nos espera una larga sucesión de capítulos novelescos, que son una bendición para Giammattei. Si la historia judicial del país sigue fiel a su tradición, esta saga podría distraer los tres años y medio que le faltan al gobernante venido a menos. Entre recursos, recusaciones, atrasos logísticos y pandémicos, hay distractor para rato.

Sin embargo, los de siempre seguiremos preguntando y denunciando ¿DÓNDE ESTÁ EL DINERO?[iii]

José Alfredo Calderón E.

Historiador y analista político


[i] https://www.prensalibre.com/guatemala/nacionales-procesos-postulacion-oscura-eleccion-de-la-csj-congreso-0-1219078083/

[ii] https://www.cicig.org/wp-content/uploads/2019/08/DENUNCIA_01_CSJ.pdf

[iii] Por cierto que la pregunta no es un simple slogan. Es una interrogante de denuncia, pues a estas alturas, nadie en su sano juicio podría darle el beneficio de la duda al impresentable jefe de gobierno (me refiero a Giammattei y no a Miguel Martínez por si las dudas).


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