PROVOCATIO: El perverso arte de marear la perdiz[1]

Compartir

José Alfredo Calderón E.

Historiador y analista político

Guatemala es un escenario donde todo pasa y nada pasa. Consuetudinariamente, tenemos tantas y tan diversas noticias que no alcanzamos a enfocarnos en un asunto en particular, y cuando lo hacemos, ya surgieron otros diez que merecen o parecen merecer nuestra atención. Tomé al azar un vespertino del martes 9 de junio de 2020 y vean lo que encuentro, entre otras muchas noticias.

Requisa en Mariscal Zavala. Las redes y los medios empiezan la danza escudriñadora y la llamada opinión pública hace lo suyo: ¿van por algo que esconde Gustavo Alejos o por algo mayor? ¿esto se deriva de los gringos o doña Consuelo ya se cura en salud? Los más chispudos hablan del impacto de estas acciones más que la búsqueda de hallazgos concretos. Los más burdos siguen viendo conspiraciones socialistas por todos lados.

EE. UU. designa públicamente a Alejos por su implicación en significativa corrupción. ¿Será que los gringos retomaron su papel y mandan un mensaje contundente al pacto de corruptos, en la que los Alejos son el centro neurálgico? O, por el contrario, ¿será que se monta un espectáculo para tranquilizar el desasosiego de buena parte de la Sociedad Civil?  Las negociaciones por las cortes no se hacen de la noche a la mañana y, de todos modos, en los diputados descansa la responsabilidad de elegir. ¿Qué tanto afectan estas acciones al acuerdo que ya tienen los operadores de siempre? ¿Cuántos cuadros del ampliado y fortalecido pacto de corruptos no pasaron el tamiz de las listas finales entregadas al Congreso? ¿Qué tanto afectará la epidermis de los diputados la obligatoriedad ordenada por la Corte de Constitucionalidad de elegir a viva voz y en sentido contrario de los previos acuerdos de estos operadores oscuros?

Consternación y repudio por el asesinato de Domingo Choc.   “El derecho indígena es lo que provoca esta barbarie, los “indios” son salvajes, el problema está entre el fundamentalismo religioso y la intolerancia, el tema es católicos versus evangélicos. Pocas voces van más allá y hablan de racismo estructural, ausencia del Estado y permanencia de estructuras paralelas violentas heredadas de la guerra interna y la narcoactividad.

COVID-19: Salud autoriza a hospitales privados para atender pacientes. Ya estaba arreciando la demanda por la utilización del Hospital militar y ahora surge la entrada en acción de lo privado, el cual, por cierto, tiene múltiples denuncias por el cobro excesivo (hasta en un 3,000% señala la DIACO) sobre facturación en casos atendidos sea por COVID-19 u otras enfermedades. ¿Será que la reticencia a la utilización plena del Hospital Militar pasa por el temor de abrir sus puertas y que muchas cosas se abran al ojo público? Cosas que no necesariamente tienen que ver con lo médico por cierto…

Médicos de El Roosevelt: teníamos capacidad para 100 pacientes y llegamos a 150. Lo previsible pasó.¿No le parece rara esa miopía de apretar hasta sobrepasar la capacidad y llegar a la intolerancia de los médicos y paramédicos?

Escala la situación en el Parque de la Industria: médicos se declaran en sesión permanente. Muchos sabíamos que pasaría. ¿Por qué la necedad de no prevenir a pesar de que si hay plata? Sin perjuicio de la corrupción que ahora ya es evidente (y al parecer aceptada) ¿por qué llevar las cosas al límite y provocar la “bulla” mediática?

SAT y Coincon condenan ataques a puestos anticontrabando.  Ataques a balazos y embestida a policías en dos fronteras. Se habla de contrabandistas. Contrabando al menudeo por supuesto porque el otro se relaciona con lo sistémico y el crimen organizado.

Winaq presenta denuncia en el MP en contra de Bárbara Hernández. El show mediático ya se había montado antes y en escena surge otro prominente miembro del pacto de corruptos: Estuardo Galdámez. No pasa nada y la doñita cubana sigue haciendo su papel disociador. Que si la situación migratoria, que si la relación entre ella y Galdámez. ¿Por qué no preguntar la justa dimensión de esto en el escenario global de impunidad y cooptación del Estado?

Ministerio de Salud también modificó cifra de enfermos. Primero se modifica el número de fallecidos. La muerte asusta a todos y debe ser matizada. Luego se mete mano al dato de infectados. Lo inmanejable queda para alguien que llega a destiempo y sin las herramientas legales, técnicas, institucionales y económicas para generar un verdadero cambio. Si sale bien, será un logro presidencial, si sale mal, ya tienen el chivo expiatorio…  El Dr. Asturias es fungible y el gobierno está ahora para otras cosas.

A estas alturas, el ciudadano promedio ya está mareado y aturdido. Lo estamos quienes nos dedicamos al análisis como trabajo, no digamos quienes tienen muchas otras cosas como prioridad ajena a la política. Las masas no cuentan por la inmediatez de sus carencias y la dependencia que tienen de otros para que les faciliten la lectura del escenario, aunque ésta sea distorsionada.

Mientras tanto, Giammattei, preocupado inicialmente por los malos augurios de concretarse la elección de cortes en las condiciones que la Corte de Constitucionalidad ordenó y con el tamiz efectuado por presión de Sociedad Civil; se monta en la ola de descontento con las Comisiones de Postulación y se saca de la manga una conveniente reforma constitucional, con burdos argumentos, pero digeribles para la gente.  Las comisiones ya no funcionan ¿cierto? Ya se violó el lapso de nombramiento de la nueva corte y la de los magistrados de salas de apelaciones que tuvieron que irse en octubre de 2019 ¿cierto? ¿Qué más da nombrar hasta el año entrante y que sigan los nombrados por las mafias de la alianza PP-Líder que abiertamente apoyan su gestión? En el camino, se receta un rompimiento del orden republicano y su equilibrio e independencia de poderes. Tres magistrados electos directamente por el presidente, otros tantos por el inefable Congreso e igual cantidad para el desprestigiado Colegio de Abogados, entre otros despropósitos.

Escenario 1: El presidente atrasa más el nombramiento de nuevos magistrados de la Corte Suprema y las Salas de Apelaciones, distrae con un proceso de reforma que le interesa muy parcialmente e introduce otros elementos ajenos al sistema de justicia propiamente. Recursos en contra de la resolución de la CC podrían acompañar el proceso.

Escenario 2: Se retarda el cumplimiento de la orden emanada de la CC para dar margen a modificar negociaciones y concretar elegidos en las cortes y salas que proveerán impunidad a quienes financian desde el Mariscal Zavala y que, seguramente, sabrán agradecer la gestión presidencial de múltiples formas. En todo caso, la elección sigue descansando en el antro de la novena avenida y una mancha más para el tigre parece no asustar a estas clicas ni a la ciudadanía.

En las dos prospectivas, el pacto de corruptos gana. ¿Ven ahora para qué sirve marear la perdiz con tanta noticia y polémica servida?


[1] Marear la perdiz. Significa hacer perder intencionadamente el tiempo en rodeos, circunloquios o dilaciones que retrasen u obstaculicen la resolución de un problema, como mera táctica dilatoria. La expresión es cinegética. Cuando se cazaban perdices, frecuentemente se las “mareaba”.


Compartir