- El conjunto azulgrana abrió la Champions con una goleada 5-1 en el Camp Nou. Raphinha marcó dos veces, alcanzó ocho tantos en cinco partidos y confirmó que la maquinaria ofensiva de Flick funciona igual en España que en Europa.
Carlos María Salvado
El Barcelona cambió de competición, pero no de costumbre. Después de marcar 17 goles en sus primeras cuatro jornadas de La Liga, el equipo de Hansi Flick trasladó su voracidad a la UEFA Champions League y goleó 5-1 al Feyenoord en un estreno que alimenta la ilusión de volver a conquistar la “Orejona”.
Raphinha fue nuevamente el rostro principal de la exhibición. El brasileño marcó dos goles, abrió el camino cuando apenas comenzaba el partido y confirmó que su transformación en delantero es uno de los grandes aciertos de Flick. Lleva seis tantos en La Liga y dos en Europa: ocho goles en cinco encuentros oficiales.
El Barcelona suma ahora cinco victorias consecutivas, 22 goles a favor y solamente tres en contra. Ha marcado cinco tantos en cuatro de sus cinco presentaciones: ante Elche, Rayo Vallecano, Valencia y Feyenoord. Las rotaciones, la lluvia y el cambio de torneo no alteraron una estructura que presiona, recupera, acelera y encuentra rematadores desde distintas posiciones.
Raphinha tardó tres minutos
Flick modificó casi la mitad del equipo que había goleado al Valencia en Mestalla. Introdujo a João Cancelo, Jules Koundé, Andreas Christensen, Dani Olmo y Karim Adeyemi, pero mantuvo a Raphinha como referencia ofensiva y capitán.
El brasileño necesitó apenas tres minutos para justificar la confianza. Controló el balón, dejó fuera de acción a dos defensores mediante un amago y definió con la pierna izquierda ante Tjark Ernst. El 1-0 derribó rápidamente cualquier resistencia que pudiera haber preparado el conjunto neerlandés.
El Barça atacaba con velocidad y presionaba inmediatamente después de perder la pelota. El Feyenoord apenas conseguía salir de su campo y, cuando encontraba algún espacio, se topaba con la anticipación de Christensen y Pau Cubarsí.
A los 22 minutos apareció Adeyemi. El alemán recibió por la izquierda, condujo hacia el centro y colocó un disparo de derecha en el ángulo contrario. El 2-0 fue un gol de gran calidad y confirmó que Flick dispone de más variantes ofensivas que la temporada anterior.
El Barcelona levantó ligeramente el pie antes del descanso, pero nunca perdió el control. Pedri y Rodri administraron el balón y obligaron al Feyenoord a correr detrás de una posesión que cambiaba constantemente de dirección.
Pedri encontró a Raphinha
La sentencia llegó a los 57 minutos. Pedri observó el movimiento de Raphinha y filtró un pase entre los defensores. El brasileño atacó el espacio y definió para el 3-0, su segundo tanto de la noche.
Flick comenzó entonces a mover el banquillo. Marc Bernal y Anthony Gordon ingresaron por Pedri y Adeyemi; después Fermín López sustituyó a Raphinha. El capitán dejó el terreno con el partido resuelto y entregó el brazalete a Lamine Yamal.
El gesto tuvo un desenlace simbólico. A los 77 minutos, Lamine ejecutó un tiro libre desde el borde del área y aprovechó una abertura en la barrera para marcar el 4-0. Fue su primer gol de falta directa con el Barcelona y lo consiguió convertido ya en capitán.
Sem Steijn aprovechó una de las pocas desatenciones defensivas azulgranas y descontó para el Feyenoord en el minuto 82. El gol confirmó que la defensa continúa ofreciendo algunas concesiones, especialmente cuando los laterales se encuentran adelantados, un detalle que Flick deberá corregir ante rivales de mayor jerarquía.
La respuesta del Barça fue inmediata. Gabriel Jesus acababa de ingresar cuando, en su primer contacto con el balón, desvió de cabeza un centro para marcar el 5-1 definitivo. Fue un gol propio de delantero centro y el primero del brasileño con la camiseta azulgrana en el Camp Nou.
Flick hace funcionar todas las piezas
La principal conclusión del estreno no se limita al resultado. El Barcelona goleó aunque Flick cambió varios titulares y distribuyó los tantos entre cuatro atacantes distintos: Raphinha, Adeyemi, Lamine Yamal y Gabriel Jesus.
El técnico ha conseguido que el equipo no dependa de un “9” fijo. Raphinha aparece por dentro, Lamine desborda o se acerca al área, Adeyemi ataca desde la izquierda y los mediocampistas llegan desde atrás. Cuando Gabriel Jesus entró, también encontró inmediatamente su gol.
Raphinha se ha convertido en la síntesis de ese modelo. No solamente anota: inicia la presión, ataca espacios, asiste, arrastra defensores y contagia intensidad. Flick lo ha acercado al área y el brasileño ha respondido con la mejor racha goleadora de su carrera.
Después del encuentro, Raphinha evitó centrar la conversación en premios individuales.
“Hablo del Barcelona, que está haciendo una temporada espectacular”, afirmó el capitán.
También explicó por qué entregó el brazalete a Lamine y trató de animarlo cuando percibió que comenzaba a desconectarse del encuentro.
“Le dije que iba a marcar para que no se fuera del partido. Al final pudo hacerlo y salí muy contento por él. Un equipo ganador se hace así, cuando uno se alegra por el otro”, expresó.
Flick también elogió al joven atacante y respaldó abiertamente su candidatura al Balón de Oro.
“No hay nadie como él y creo que se lo merece. Es un jugador excepcional; se puede ver en cada partido”, aseguró el entrenador alemán.
La goleada no permite conocer todavía el verdadero techo europeo del Barcelona. El Feyenoord fue claramente inferior y ofreció poca resistencia. Las pruebas más exigentes llegarán contra el París Saint-Germain y el Manchester City. Sin embargo, el primer mensaje ya fue enviado: el campeón español no piensa modificar su identidad en la Champions.
El Atlético se adelanta y Liverpool le da vuelta
La jornada dejó un desenlace amargo para el Atlético de Madrid. El conjunto dirigido por Diego Simeone se puso en ventaja en Anfield mediante Marcos Llorente, quien marcó en el minuto 17 después de una asistencia de Julián Álvarez.
El Atlético tuvo durante varios minutos el partido donde quería: cerró espacios, incomodó al Liverpool y amenazó con repetir otra de sus noches memorables en el estadio inglés. Pero no consiguió sostener la ventaja.
Dominik Szoboszlai empató en el minuto 40, poco antes del descanso. Apenas comenzado el segundo tiempo, Alexis Mac Allister recibió en la frontal del área y conectó un potente disparo para marcar el 2-1 en el minuto 50.
Liverpool pasó de la frustración a la victoria mediante dos golpes en momentos decisivos: uno antes del descanso y otro inmediatamente después. El Atlético intentó reaccionar con los cambios de Simeone, pero perdió claridad ofensiva y no volvió a encontrar el camino hacia el gol.
La derrota castiga a un equipo que había conseguido adelantarse en uno de los escenarios más difíciles de Europa, pero permitió que el Liverpool recuperara el control y le diera vuelta al marcador. Los rojiblancos comienzan la fase de liga sin puntos y vuelven a mostrar dificultades para sostener sus ventajas ante adversarios de primer nivel.
Resultados del miércoles en la Champions
- Barcelona 5-1 Feyenoord
- Stuttgart 3-1 Viking
- París Saint-Germain 6-1 Slovan Bratislava
- Napoli 0-1 Arsenal
- Liverpool 2-1 Atlético de Madrid
- Sporting de Portugal 3-1 Galatasaray
El campeón PSG protagonizó la mayor goleada del día con un 6-1 sobre el Slovan Bratislava. Arsenal se impuso 1-0 en Nápoles con un tanto de Martin Ødegaard, mientras el Stuttgart derrotó al Viking gracias a tres goles de Ermedin Demirović en apenas 12 minutos del primer tiempo. El Sporting remontó el gol inicial de Lucas Torreira y venció 3-1 al Galatasaray.