Se fractura candidatura de Roberto Arzú y queda fuera del partido Cabal

  • El partido de Luis Aguirre anuncia que, «de común acuerdo» deja el cargo que tenía Azú en la organización y sale de ella.
  • La decisión llega tras una intensa polémica pública sostenida entre Arzú y el empresario de prensa Rodrigo Arenas.

Redacción Crónica

En un giro inesperado para el tablero político nacional, el partido CABAL oficializó la salida de Roberto Arzú García-Granados de sus filas, cerrando de forma abrupta la alianza que perfilaba a Arzú como uno de sus principales cuadros de cara a la contienda presidencial.

La noticia fue confirmada por el dirigente del partido, Luis Aguirre, y posteriormente ratificada a través de un comunicado oficial del Comité Ejecutivo Nacional de CABAL, emitido con fecha 29 de septiembre de 2026. Según el documento, la salida de Arzú de la Secretaría de Formación y Capacitación Política se dio «de común acuerdo», agradeciendo su trabajo con las bases y deseándole éxitos en sus proyectos futuros. Sin embargo, en el trasfondo político se percibe una fractura estratégica motivada por la creciente presión pública y mediática sobre la figura del político.

Bajo el fuego cruzado: Escándalos y acusaciones

La desvinculación de Arzú se produce tras semanas de intensos ataques y cuestionamientos provenientes del medio digital República y de su propietario, el empresario Rodrigo Arenas.

Arenas señaló públicamente a Arzú de estar involucrado en una supuesta conspiración para atentar contra su vida. Paralelamente, el medio difundió una serie de audios en los que presuntamente se escucha a Arzú sostener conversaciones y negociaciones con un individuo vinculado al narcotráfico, señalamientos que causaron un fuerte sismo interno en las filas de CABAL y que terminaron por acelerar el distanciamiento.

Un historial de desencuentros

Roberto Arzú —hijo del fallecido expresidente y alcalde capitalino Álvaro Arzú Irigoyen— ha mantenido una trayectoria marcada por la controversia y la confrontación directa contra las estructuras tradicionales del país.

Tras sus incursiones pasadas en el ámbito empresarial, deportivo y político (incluyendo su postulación presidencial en 2019 con la alianza PAN-Podemos y su posterior intento fallido en 2023 con Podemos, donde quedó fuera de la contienda por disposición del Tribunal Supremo Electoral), Arzú redefinió su discurso. En los últimos años se posicionó como un duro crítico del sistema político vigente, arremetiendo frecuentemente contra los principales grupos empresariales del país y las cúpulas tradicionales, a quienes acusaba de coartar la competencia y cooptar las instituciones.

Esa postura antiestablecimiento, que le granjeó tanto simpatizantes como poderosos detractores, terminó siendo un factor de alta volatilidad para la dirigencia de CABAL.


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Reagrupamiento en CABAL

Con la salida de Arzú, el partido fundado por Edmond Mulet busca contener el daño reputacional y reestructurar su estrategia electoral. En el comunicado, la agrupación enfatizó que priorizará la «unidad institucional, el respeto entre sus integrantes y el compromiso de trabajar por Guatemala».

La partida de quien parecía el candidato presidencial natural deja un vacío importante en CABAL y reconfigura prematuramente las alianzas de la derecha de cara a las próximas elecciones generales.