Mazariegos obtiene finiquito; sus «tentáculos» en salas y cortes lo rescatan y mantienen en el cargo

  • Una Sala del Organismo Judicial concede amparo a favor del rector de la USAC y ordena que se le extienda el finiquito, a pesar de haber varias investigaciones sobre malos manejos abiertas en la Contraloría General de Cuentas (CGC).
  • El impugnado rector de la USAC vuelve a recibir protección por un organismo del sistema de justicia que le viene protegiendo para permanecer en el cargo.

Redacción Crónica

En una nueva resolución favorable para su permanencia al frente de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), la Sala Sexta de lo Contencioso Administrativo le otorgó un amparo provisional al impugnado rector Walter Mazariegos, ordenando a la Contraloría General de Cuentas (CGC) entregarle su finiquito en un plazo perentorio de apenas cinco horas, a pesar de existir graves hallazgos y denuncias penales en su contra por el manejo de fondos públicos.

Con esta medida, otorgada el pasado 29 de julio pero revelada apenas hoy, se elimina uno de los obstáculos legales legal que debieran impedir formalizar y consolidar su toma de posesión en el cargo, evidenciando una vez más el alcance y la influencia que el grupo de Mazariegos mantiene en el sistema de justicia del país.

Magistrados afines vuelven a fallar a su favor

La polémica resolución judicial que obligó a la CGC a extender la Constancia Transitoria de Inexistencia de Reclamación de Cargos (finiquito) a través del apoderado legal de Mazariegos, Adelupe Jocabed Rojas Castillo, fue avalada por los juzgadores:

  • Caren Orfilia Guzmán
  • Irma Yolanda Sosa Flores
  • Víctor Manuel Castillo Mayén (magistrado en funciones)

Los integrantes de esta misma sala ya han firmado resoluciones previas alineadas a los intereses del rector, sirviendo como un engranaje clave en el blindaje judicial que ha frenado las acciones legales impulsadas por sectores universitarios, docentes y de la sociedad civil.

Se ignoran denuncias por anomalías en fondos públicos

Para otorgar el amparo, la Sala Sexta argumentó una supuesta «vulneración de derechos» contra Mazariegos. Sin embargo, el propio tribunal reconoció que el señalado enfrenta tres denuncias penales activas presentadas por la misma Contraloría General de Cuentas, derivadas de inconsistencias e inconsistencias no solventadas sobre la fiscalización de los recursos estatales asignados a la usac.

Lejos de esperar el esclarecimiento judicial de dichos señalamientos, el fallo obligó al órgano fiscalizador a extender el documento formal, abriéndole el paso administrativo sin haber resuelto las dudas sobre el destino del presupuesto universitario.

Una red de protección entre la CC, las Salas y la CSJ

El fallo de la Sala Sexta no es un hecho aislado; forma parte de un patrón sistemático de fallos a medida dentro de la administración de justicia guatemalteca. Desde el cuestionado proceso de elección en 2022 —marcado por la exclusión de cuerpos electorales opositores y el despliegue de fuerzas de seguridad—, Mazariegos ha recurrido estratégicamente al amparo para neutralizar impugnaciones y denuncias.

La CC ha mantenido varias resoluciones favorables a Mazariegos, pues el rector de la USAC cuenta con los votos fieles de los magistrados Roberto Molina, dina Ochoay y Julia Rivera, quienes han respaldado resoluciones y revertido amparos para garantizar su continuidad en el cargo, a pesar de sólidas resoluciones de jueces independientes de primera instancia que han concedido amparos en contra del rector por el fraude cometido el 8 de abril.

El entramado de resoluciones favorablemente alineadas en la Corte de Constitucionalidad (CC), diversas Salas de Apelaciones y la Corte Suprema de Justicia (CSJ) demuestra que el rector ostenta una amplia red de alianzas en las altas cortes. Esta cobertura judicial le ha permitido resistir el rechazo de la comunidad universitaria y perpetuarse en la rectoría de la única universidad pública del país.