- ¿Se han terminado los años dorados de la liga de fútbol más importante de Alemania? ¿Qué puede hacer la Bundesliga para cambiar su rumbo?
Finales de agosto de 2026, comienza la 64.ª temporada de la Bundesliga. Con la firma de un nuevo acuerdo de retransmisión en Estados Unidos, la Bundesliga busca dar el paso hacia una nueva era. Pero, ¿se ha desvanecido el atractivo global de la liga alemana, sobre todo, en el mercado clave de Estados Unidos?
«Sería difícil negar que la Bundesliga ha sufrido cierto retroceso en su estatus. Cuando el Bayern y el Dortmund se enfrentaron en la final de la Liga de Campeones [en 2013], creí que la liga estaba proclamando su superioridad con la intención de mantenerse en la cima del fútbol de clubes europeo. Jamás habría imaginado que aquello podría haber sido su momento de gloria», dice a DW Randall, un aficionado del FC Colonia, residente en Estados Unidos y seguidor de la Bundeliga desde hace 16 años.
Sin embargo, Dominik Schreyer, profesor de economía del deporte en la escuela Otto Beisheim School of Management de Alemania, sostiene que «la liga alemana sigue contando con estadios llenos, clubes sólidos, excelentes jugadores y entrenadores, y una cultura futbolística distintiva».
«El dominio prolongado del Bayern ha reducido la incertidumbre en la parte alta de la clasificación, mientras que la Premier League ha logrado una importante ventaja financiera y de distribución. Por tanto, el problema no es simplemente la falta de talento o de historias interesantes, sino else éxito limitado de la Bundesliga a la hora de transformar sus fortalezas en hábitos de consumo regulares a nivel internacional», comenta Schreyer a DW.
Gran apoyo a los clubes, pero la liga pierde atractivo
Robin Austermann, vicepresidente ejecutivo de Bundesliga Americas, asegura que, con motivo del nuevo acuerdo de retransmisión de la Bundesliga en EE. UU., la afición de este campeonato en aquel país ha crecido un «43 por ciento en los últimos cinco años».

«Sinceramente, para ver partidos prefiero la Premier League, ya que allí al menos tres o cuatro equipos pueden ganar el título», dice a DW Dave, seguidor del Schalke y residente en EE. UU. desde 1974.
«No cabe duda de que tanto la Bundesliga como la segunda división son la envidia de otros países en cuanto a asistencia y gestión, pero percibo que la calidad competitiva y deportiva general ha disminuido. Estoy convencido de que la Bundesliga ha perdido parte de su atractivo y prestigio», prosigue el aficionado.
¿Cómo puede la Bundesliga cambiar el rumbo?
Según Schreyer, «los espectadores se acercan cada vez más al fútbol a través de jugadores individuales, creadores de contenido, resúmenes, videos cortos y grandes torneos antes de decidir si ver los partidos completos. Por tanto, la Bundesliga necesita una estrategia clara que lleve desde el descubrimiento inicial a seguirla de forma habitual y, finalmente, convertirse en aficionado». Además, «el mercado se ha vuelto más fragmentado, abundante y competitivo», explica.
Sea cual sea la decisión, el cambio debe realizarse sin perder los rasgos distintivos de la Bundesliga: entradas asequibles y una afición apasionada. «Creo que sería una insensatez renunciar a lo que hace grande al fútbol de clubes alemán por el único fin de competir en el mercado contra la Premier League», señala Randall.
Momento decisivo para la Bundesliga
Está claro que la perspectiva desde Estados Unidos representa solo una parte del mercado de la Bundesliga. El número de aficionados en Brasil se duplicó entre 2018 y 2024, alcanzando los 24 millones, y las iniciativas comunitarias a través de Bundesliga Common Ground han contribuido a generar interés en países de todo el mundo, como Tailandia y Vietnam.
«Muchos aficionados se sintieron decepcionados por la decisión de la Busdesliga de asociarse con (la plataforma) Fandango para la próxima temporada», comenta Jody, seguidor del fútbol alemán desde 2006.
«Si la Bundesliga quiere crecer en Estados Unidos, debe fijarse en lo que hizo la NBC cuando obtuvo los derechos de transmisión de la Premier League. Necesita una distribución más masiva en el país y una mayor promoción de la liga para atraer a nuevos espectadores», señala.
Schreyer sostiene que esa no es toda la historia: «En última instancia, el nuevo acuerdo debería valorarse según su capacidad para reactivar la demanda y no solo por su alcance potencial».
