Francia parte como favorita ante España en una semifinales de altos quilates

  • Arrancan las semifinales de la Copa del Mundo y, por primera vez en la historia, llegan las cuatro selecciones que ocupan los lugares 1-2-3-4 del ranking de la FIFA.
  • Francia y España juegan a la 1:00 PM por un lugar en la final del próximo domingo en Nueva Jersey.

Carlos María Salvado

La Copa del Mundo entra este martes en su fase definitiva. Después de un mes de competencia entre 48 selecciones, únicamente sobreviven cuatro gigantes del fútbol mundial. Y el dato que convierte esta edición en una de las más especiales de la historia es que, por primera vez desde la creación del ranking FIFA en 1992, las cuatro primeras selecciones de la clasificación mundial alcanzan simultáneamente las semifinales: España, Francia, Inglaterra y Argentina.

El primer boleto para la gran final se decidirá este martes, cuando España y Francia se enfrenten a la 1:00 de la tarde (hora de Guatemala) en el Estadio Dallas, en Arlington. Más que una semifinal, el encuentro enfrenta a dos modelos futbolísticos que han marcado el fútbol internacional durante la última década y que llegan invictos al momento más importante del campeonato.

España llega como el equipo más completo

Si existe una selección que ha convencido por su funcionamiento colectivo, esa ha sido España.

El conjunto dirigido por Luis de la Fuente terminó primero de su grupo y posteriormente eliminó a Austria (3-0), Portugal (1-0) y Bélgica (2-1). Lo más llamativo no son únicamente los resultados, sino la forma de conseguirlos. La Roja domina la posesión, recupera rápidamente el balón y concede muy pocas oportunidades al rival.

A diferencia de otras selecciones, España no depende de un solo goleador. Su fortaleza nace del funcionamiento de un mediocampo excepcional encabezado por Rodri, Pedri y Fabián Ruiz, mientras Lamine Yamal continúa desequilibrando por la banda y Mikel Merino se ha convertido en el héroe inesperado de las rondas eliminatorias con goles decisivos frente a Portugal y Bélgica. Esa diversidad ofensiva convierte a España en un rival extremadamente difícil de neutralizar.

Francia posee el mayor poder individual

Francia representa quizá el mayor talento ofensivo del torneo.

Los dirigidos por Didier Deschamps llegan después de superar con autoridad a Suecia (3-0), Paraguay (1-0) y Marruecos (2-0). La selección francesa combina una defensa muy sólida con una velocidad letal para atacar los espacios.

El gran protagonista vuelve a ser Kylian Mbappé, quien comparte con Lionel Messi el liderato de la Bota de Oro con ocho anotaciones. A su alrededor aparecen futbolistas de enorme jerarquía como Ousmane Dembélé, Michael Olise, Aurélien Tchouaméni, Jules Koundé y Theo Hernández, conformando probablemente la plantilla con mayor profundidad del campeonato.

Además, Francia persigue un objetivo histórico: disputar su tercera final mundialista consecutiva, algo que muy pocas selecciones han conseguido.

Una rivalidad que ha crecido en los últimos años

Aunque ambas selecciones pertenecen a la élite del fútbol europeo desde hace décadas, sus enfrentamientos recientes han elevado notablemente la rivalidad.

El antecedente más recordado es la semifinal de la Eurocopa 2024, cuando España derrotó a Francia por 2-1 camino al título continental. Desde entonces, este enfrentamiento ha sido visto como un pulso entre dos generaciones extraordinarias: la Francia que dominó el fútbol mundial con Deschamps y la nueva España que ha recuperado protagonismo bajo Luis de la Fuente.

En los Mundiales, sin embargo, el historial favorece a Francia, que ganó el único enfrentamiento previo entre ambos en la Copa del Mundo, en los octavos de final de Alemania 2006, cuando se impuso por 3-1 antes de llegar a la final.

¿Quién tiene más posibilidades?

Sobre el papel, probablemente nunca hubo una semifinal tan equilibrada.

España parece ofrecer el fútbol más elaborado y el funcionamiento colectivo más consistente del torneo. Francia, en cambio, posee quizá la mayor capacidad para resolver un partido mediante el talento individual de Mbappé o Dembélé.

Los modelos estadísticos reflejan precisamente esa igualdad. Algunas proyecciones conceden una ligera ventaja a Francia por su eficacia ofensiva, mientras otras destacan el dominio colectivo de España y su capacidad para controlar el ritmo de los partidos.

Sea cual sea el desenlace, el ganador llegará a la final con argumentos suficientes para aspirar al título. El Mundial 2026 ha reunido en sus semifinales a las cuatro mayores potencias del momento y el duelo entre España y Francia representa el primer gran examen antes del partido que definirá al nuevo campeón del mundo.

Si le interesa, después puedo hacer la segunda nota sobre Inglaterra-Argentina, el duelo entre Messi, Kane y Bellingham, y el peso histórico de una de las rivalidades más intensas de los Mundiales.

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