CGC confirma: Mazariegos carece de finiquito; su reelección es legalmente inviable

  • El rector Mazariegos debió tener finiquito antes de la elección a rector de la USAC. Este es un punto que hace inviable que asuma segundo mandato, al margen de las demás anomalías del fraude electoral.

Redacción Crónica

En un nuevo capítulo de la crisis que atraviesa la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), la Contraloría General de Cuentas (CGC) ha emitido un informe determinante: Walter Mazariegos no posee finiquito vigente. Esta carencia no solo invalida su reciente y cuestionada reelección, sino que pone en entredicho la legalidad de su permanencia en el cargo de rector desde el inicio de su gestión.

Durante la citación legislativa celebrada esta mañana, el Diorector de auditorías, Nery Roberto De León Góngo, fue enfático al declarar ante los diputados que el sistema informático de la institución no registra la emisión de un finiquito vigente a favor de Walter Mazariegos: «La normativa es clara: para optar a un cargo de elección y para el manejo de recursos públicos, la Constancia Transitoria de Inexistencia de Reclamación de Cargos es un requisito de procedibilidad. Sin este documento, cualquier proceso de inscripción carece de sustento legal administrativo ante esta Contraloría», puntualizó frente a las interrogantes de los diputados.

Asimismo, el Director de Asuntos Jurídicos de la CGC, Ricardo Antonio Villatoro, confirmó que se han detectado hallazgos administrativos y denuncias penales activas que impiden legalmente la emisión de dicha solvencia. «No se trata de una demora administrativa, sino de un impedimento legal derivado de auditorías en curso sobre la ejecución presupuestaria de la USAC. En consecuencia, la Contraloría ratifica que el señor Mazariegos no posee la idoneidad documental requerida, lo que imposibilita legalmente su juramentación o cualquier acto de reelección que pretenda consolidarse bajo estas condiciones de incumplimiento», concluyó en su exposición técnica.

De acuerdo con la legislación guatemalteca, la Constancia Transitoria de Inexistencia de Reclamación de Cargos (finiquito) es un requisito indispensable para cualquier funcionario que maneje fondos públicos. Al no contar con este documento, Mazariegos no podía ser inscrito legalmente como candidato ni tomar posesión para el nuevo periodo 2026-2030.

Un recuento de la ilegalidad: Las anomalías del «Segundo Fraude»

La reelección de Mazariegos, consumada hace apenas unos días, no es un hecho aislado, sino el resultado de una serie de maniobras que la comunidad universitaria ha calificado como un «segundo fraude». Aquí el recuento de las irregularidades más graves:

1. La exclusión de cuerpos electorales opositores

Tal como ocurrió en 2022, el Consejo Superior Universitario (CSU) —afín a Mazariegos— bloqueó la acreditación de al menos 17 cuerpos electorales legítimamente electos que eran contrarios a su reelección. Esto permitió que la votación se realizara únicamente con sus aliados, garantizando un resultado unánime pero sin representatividad real.

2. La «Encerrona» en Antigua Guatemala

La elección no se llevó a cabo en el campus central ni en el Paraninfo Universitario, sino en el hotel Casa Santo Domingo de Antigua Guatemala bajo un fuerte dispositivo de seguridad privada y policial. Se impidió el acceso a la prensa y a observadores independientes, convirtiendo el acto en una «elección privada» pagada con fondos públicos.

3. Modificaciones reglamentarias «express»

Semanas antes del evento, se denunciaron cambios en el Reglamento de Elecciones que fueron aplicados de forma inmediata sin la debida publicidad. Estas modificaciones otorgaron al CSU facultades discrecionales para decidir qué planillas eran «idóneas» y cuáles no, eliminando la competencia democrática.

4. Cargos vencidos y usurpación de funciones

Actualmente, existe una querella penal en contra de Mazariegos y varios miembros del CSU por abuso de autoridad. Se señala que muchos consejeros están actuando con cargos ya vencidos, lo que invalidaría cualquier decisión tomada por el órgano de dirección, incluyendo la convocatoria y ratificación de la reelección.

5. Clases virtuales como mecanismo de control

Para evitar protestas y la toma de instalaciones, la administración de Mazariegos ha mantenido a la USAC en una modalidad virtual forzada durante meses. Esta medida no responde a necesidades académicas, sino a una estrategia política para desmovilizar al estudiantado y evitar el rechazo social en el campus.

El futuro de la Rectoría en el aire

La confirmación de la falta de finiquito por parte de la Contraloría deja al Ministerio Público y a las cortes sin excusas para no actuar. Mientras la Asamblea de Presidentes de los Colegios Profesionales y diversas facultades ya han manifestado su rechazo, la incertidumbre reina en la «Carolina», a la espera también de resoluciones en los muchos amparos que se han presentado ante tribunales competentes.

Sin un documento legal que respalde su idoneidad, cada día que Walter Mazariegos ocupa la oficina de rectoría se suma a una lista de posibles delitos que van desde la usurpación de funciones hasta el fraude de ley. La autonomía universitaria, denuncian estudiantes y docentes, no puede ser el escudo de la impunidad.

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