- El impugnado rector de la USAC busca ser quien la presida o, en su defecto, algún rector «afín», para elegir a la persona que debe velar por la transparencia en el gasto ppublico del Estado.
Redacción Crónica
El proceso de elección del próximo Contralor General de Cuentas apenas está por principiar, pero la verdadera batalla política ya comenzó. El foco no está todavía en los candidatos que aspiran al cargo, sino en quién controlará la Comisión de Postulación encargada de elaborar la nómina que posteriormente será enviada al Congreso de la República.
En ese escenario aparece nuevamente el impugnado rector de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), Walter Mazariegos Biolis, quien, según ha trascendido en fuentes de todo crédito cercanas a la casa de estudios, busca presidir la comisión postuladora que tendrá a su cargo uno de los procesos de selección más sensibles del sistema institucional guatemalteco. Sus estrategas señalan que en caso de no lograr la designación a título personal por las controversias que provoca, Mazariegos intentará poner al rector más adín a su corriente.
La disputa no es menor. La Contraloría General de Cuentas es la entidad responsable de fiscalizar el uso de miles de millones de quetzales de recursos públicos cada año. Sus auditorías pueden derivar en sanciones administrativas, reparos patrimoniales, denuncias penales e incluso convertirse en la base de investigaciones por corrupción.
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Cómo se integra la Comisión de Postulación
La Comisión de Postulación para Contralor General de Cuentas está regulada por la Constitución Política de la República y por la Ley de Comisiones de Postulación.
El órgano se integra por:
- El rector de una universidad del país designado por la instancia de rectores
- Los decanos de las facultades que imparten las carreras de Contaduría Pública y Auditoría de las universidades del país.
- Representantes electos por los colegios profesionales vinculados con la materia.
La composición final puede variar dependiendo del número de universidades autorizadas que impartan dichas carreras y de los representantes designados por los colegios profesionales correspondientes.
La comisión tiene la responsabilidad de evaluar expedientes, analizar méritos académicos y profesionales, revisar tachas y señalamientos contra los aspirantes y, finalmente, elaborar una nómina de candidatos que será enviada al Congreso.
Posteriormente, los diputados eligen al nuevo Contralor General de Cuentas mediante votación en el pleno.
¿Es importante quien la dirige?
Por esa razón, la presidencia se convierte en uno de los primeros objetivos de cualquier grupo con capacidad de influencia dentro del órgano.
La presidencia no decide por sí sola quién llegará a la nómina final, pero sí tiene facultades relevantes para conducir las sesiones, fijar agendas, ordenar debates, dirigir votaciones y ejercer liderazgo político sobre el proceso.
Por ello, el interés de Walter Mazariegos en ocupar ese cargo ha despertado atención tanto dentro como fuera de la Universidad de San Carlos.
Mucho más que una elección técnica
Formalmente, la elección del Contralor debería ser un proceso técnico.
En la práctica, históricamente ha sido uno de los procesos de mayor interés político debido al poder que tiene la Contraloría para supervisar ministerios, municipalidades, entidades autónomas y proyectos financiados con recursos públicos.
El próximo Contralor asumirá funciones en un momento particularmente sensible.
Durante los próximos años deberá fiscalizar la ejecución de uno de los presupuestos más altos de la historia del país, supervisar programas de inversión pública, revisar contrataciones estatales y auditar la utilización de recursos en instituciones que han estado bajo cuestionamiento por posibles irregularidades.
La dimensión política de la USAC
La relevancia de la posible presidencia de Mazariegos no puede entenderse sin el papel que ha adquirido la Universidad de San Carlos en los procesos de elección de funcionarios públicos.
No hay que olvidar que, aunque hasta ahora Mazariegos ha estado protegido por resoluciones de la CC, faltan varios amparos contra el fraude cometido que debrán conocerse en el pleno de la CC, en donde se libra otra batalla, aunque es evidente que la fuerza «antidemocrática» mantiene el control de las resoluciones por los tres votos: Roberto Molina Barreto, Dina Ochoa y Julia Rivera.
La USAC participa en múltiples mecanismos de designación institucional. Tiene presencia en comisiones de postulación, juntas directivas y órganos colegiados que intervienen en procesos clave para la conformación del Estado.
Por ello, el control de espacios dentro de la universidad suele traducirse en influencia política más allá del ámbito académico.
Los sectores críticos sostienen que la administración de Walter Mazariegos ha buscado ampliar esa capacidad de incidencia institucional. Sus partidarios, en cambio, argumentan que la universidad tiene derecho a ejercer plenamente las facultades que le reconoce la Constitución.
Un proceso bajo observación nacional e internacional
La elección del próximo Contralor ya es observada por organizaciones de sociedad civil, sectores empresariales, centros académicos y organismos internacionales.
La Organización de Estados Americanos (OEA) ha mostrado interés en la transparencia de diversos procesos de elección de funcionarios en Guatemala, mientras organizaciones nacionales han insistido en la necesidad de garantizar criterios de mérito, independencia y probidad.
La disputa por la presidencia de la Comisión de Postulación es apenas el primer capítulo de una elección que podría tener profundas repercusiones para la fiscalización estatal y la lucha contra la corrupción durante los próximos cuatro años.
Porque antes de elegir al próximo Contralor, Guatemala deberá decidir quién controla el proceso para escogerlo.