Arabia Saudita recibe un G20 virtual en plena pandemia y crisis económica

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Arabia Saudita recibe este fin de semana la cumbre del G20, una primicia para un país árabe, aunque bajo un formato virtual que puede limitar su alcance ante una agenda cargada por las devastadoras consecuencias económicas de la pandemia, incluyendo para los países pobres.

En la cita planeará también la sombra de la caótica transición política en Estados Unidos. El miércoles, la Casa Blanca no había hecho ningún comentario sobre la participación de Donald Trump, que persiste en cuestionar su derrota en la elección presidencial.

No habrá gran ceremonia de apertura en Riad, pero sí pantallas que se abrirán una tras otra en París, Berlín, Moscú…

El rey Salmán reúne durante dos días a los jefes de Estado y de gobierno de las 20 naciones más ricas del mundo para hablar de las “consecuencias de la pandemia” y las “medidas para relanzar la economía mundial”, declaró a la AFP una fuente de los organizadores.

Carrera por las vacunas

Aunque la carrera hacia las vacunas se acelera, generando esperanzas de erradicar por fin el virus que ha infectado a 55 millones de personas y matado a más de 1,3 millones de personas, la economía mundial no ve aún el fin del túnel: según el Fondo Monetario Internacional, el PIB mundial retrocedería 4.4% en 2020.

Los países del G20 gastaron 11 billones de dólares para salvar la economía mundial y deben enfrentar una bomba de tiempo: la deuda de los países pobres, enfrentados al derrumbe (-700,000 millones de dólares, según la OCDE) de sus financiamientos externos.

El viernes, los ministros de Finanzas del G20 lograron un acuerdo sobre un “marco común”, que involucra por primera vez a China y a los acreedores privados, para aligerar el peso de la deuda. Un avance con relación a la moratoria sobre el pago de los intereses instalado en abril, pero aún insuficiente para las ONG.

Katherine Tu, de Action Aid, considera que “el G20 esconde la cabeza como el avestruz y no responde a la urgencia de la situación”, cuando de 88 a 115 millones de personas más se hundiría en la extrema pobreza, según el Banco mundial.

Una de las soluciones sería recurrir a los Derechos Especiales de Giro del FMI, instrumento de financiamiento utilizado durante la crisis de 2008. El ministro saudí de Finanzas, Mohammed al-Jaddan, se mostró confiado, en una entrevista con el Financial Times el martes, en su adopción “próxima”, pese a las reservas iniciales de Estados Unidos.

Arabia Saudita recibe un G20 virtual en plena pandemia y crisis económica

Derechos humanos

Aunque el secretario de Estado estadounidense Mike Pompeo estará presente en Arabia Saudita durante la cumbre, continúa la incertidumbre sobre la participación de Donald Trump. Una cosa es segura: no estará en la tradicional foto del grupo, pues no la habrá a causa del formato virtual.

Esto quitará mucho interés a esta cumbre del G20, ya que en estos grandes encuentros el programa oficial muy consensual o los insípidos comunicados finales no son tan importantes como los encuentros a solas entre poderosos, las relaciones tejidas “en la mesa, en la pausa café, en los corredores o los gimnasios de los hoteles”, según John Kirton, director del Centro de investigaciones sobre el G20.

Pero la “diplomacia digital” también tiene sus ventajas, aunque solo sea por las razones logísticas o de seguridad, en una región bajo muy alta tensión, indica este profesor de la universidad de Toronto.

De todos modos, esta cumbre es “claramente una ocasión perdida” para Arabia Saudita, que “deseaba beneficiarse para mejorar su imagen”, afectada por el asesinato hace dos años del periodista Jamal Khashoggi, considera Camille Lons, del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS, según sus siglas en inglés).

La pandemia priva al príncipe heredero Mohamed Bin Salmán de una tribuna mundial y las ONG no van a perder la oportunidad de preguntar a la comunidad internacional sobre la cuestión de los derechos humanos.

Allegados de los militantes presos exhortaron a los dirigentes mundiales a boicotear la cumbre o al menos a presionar a los dirigentes sauditas para que liberen a presos políticos.

No les faciliten limpiar su balance en materia de derechos humanos”, declaró a la AFP Safa al-Ahmad, director de la ONG de defensa de derechos humanos ALQST, con sede en Londres.


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