Abren encuentros del G7 con el propósito de un Occidente más fuerte al fin de la guerra - Crónica

Abren encuentros del G7 con el propósito de un Occidente más fuerte al fin de la guerra

  • Biden y Schultz abren ronda de reuniones; Macron y Johnson hacen a un lado diferencias

ELMAU (ALEMANIA – El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el canciller alemán, Olaf Scholz, han abierto la ronda de encuentros de la cumbre del G7 en la localidad alemana de Elmau con el propósito de construir un Occidente «más fuerte» cuando termine la guerra de Ucrania.

«Creo que la guerra va a terminar y saldremos más fuertes de ella», ha declarado Biden antes de denunciar los planes del presidente de Rusia, Vladimir Putin, para fragmentar a los países que se oponen a su invasión de Ucrania.

El lugar elegido para este encuentro es un hotel de lujo en una zona rural, con el objetivo de evitar los problemas de la cumbre del G20 en Hamburgo en 2017, en el que se registraron graves disturbios y enfrentamientos. Los alrededores de Elmau cuentan, a su vez, con unas vallas que impiden el acceso a posibles manifestantes, además de una gran organización policial, con alrededor de 18.000 agentes.

El Grupo de los Siete es un foro con las mayores economías: Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido. El objetivo de las mismas es coordinar los temas económicos y de seguridad que atañen a las potencias.

Sin embargo, países que no forman parte de este grupo, como Argentina, India, Indonesia, Senegal y Sudáfrica han sido invitados a participar en algunas de las sesiones.

Asimismo, la cumbre cuenta con la presencia telemática del presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski.

El anfitrión Scholz y Joe Biden conversan relajadamente.

«Creo que Putin contaba desde el principio con la intención de dividir a la OTAN y al G7, pero eso no va a ocurrir», ha declarado hoy el mandatario estadounidense.

Por su parte, el primer ministro británico, Boris Johnson, y el presidente de Francia, Emmanuel Macron, también han mantenido este domingo un encuentro bilateral en la cumbre del G7 en Elmau (Alemania) en el que ambos han destacado la cooperación de sus gobiernos en la guerra de Ucrania sin mencionar recientes tensiones sobre el Brexit o el acuerdo de cooperación AUKUS a espaldas del Gobierno francés.

«Ambos líderes han coincidido en que están ante un momento crítico para el curso del conflicto y que existe la oportunidad de cambiar el rumbo de la guerra», según el comunicado de Downing Street.

«El presidente Macron elogió el apoyo militar continuo del primer ministro a Ucrania y los líderes acordaron intensificar este trabajo», según la nota.

Sin embargo, Johnson se cerró en banda a cualquier posibilidad de diálogo con Rusia. «Cualquier intento de resolver ahora el conflicto solo causará una inestabilidad duradera y le dará al presidente ruso, Vladimir Putin, licencia para manipular tanto a los países soberanos como a los mercados internacionales a perpetuidad», ha indicado.

A diferencia de Emmanuel Macron, Boris Johnson se ha negado a dialogar con el presidente ruso, al que ha llamado «dictador», desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania a finales de febrero.

Por otro lado, ambos líderes han acordado «continuar y mejorar el trabajo conjunto entre Reino Unido y Francia en áreas que incluyen defensa y seguridad», sin dar más detalles.

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ha realizado una comparecencia preliminar para denunciar que Rusia está «jugando a los Juegos del Hambre» al paralizar las exportaciones de grano ucraniano.

Michel acusó al Kremlin es «el único responsable de la crisis alimentaria mundial, que causa sufrimiento en los países más pobres y los hogares de bajos ingresos».

Rusia estaba «bloqueando puertos, atacando la infraestructura agrícola, convirtiendo campos de trigo en campos de guerra», ha manifestado.

«Se acaba el tiempo y la UE está trabajando en alternativas para los productos agrícolas de Ucrania», concluyó Michel.

  • Biden condena el «bárbaro» ataque contra un edificio de viviendas en Kiev

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha acusado este domingo a las fuerzas rusas de la comisión de actos de torturas durante la guerra de Ucrania y condenado el ataque denunciado esta mañana por las autoridades ucranianas del impacto de un misil ruso contra un edificio de apartamentos del centro de Kiev.

Biden ha calificado el bombardeo, que ha dejado al menos un muerto y cinco heridos en el barrio de Shevchenkivski, como un acto de «barbarie» durante su asistencia a la cumbre del G7 en la ciudad alemana de Elmau, en declaraciones recogidas por Bloomberg.

Al mismo tiempo la Casa Blanca ha publicado una declaración con motivo del Día Internacional de las Víctimas de la Tortura en la que Rusia queda específicamente señalada a raíz de «los informes creíbles de tortura» recibidos por EEUU en relación a su intervención en Ucrania sobre «palizas, descargas eléctricas y simulacros de ejecución» efectuados por las fuerzas rusas.

«Cuando un gobierno comete torturas, renuncia a su autoridad moral y socava su propia legitimidad. Y, lo que es más importante, cuando la tortura se comete en nombre de la seguridad nacional, solo envalentona y multiplica a los enemigos, alimenta el descontento y aísla a los gobiernos», según la nota.