El resumen de noticias de Crónica incluye además: Guatemala débil para enfrentar ciberataques; Canícula irregular no impide que haya inundaciones por fuertes lluvias en el interior; y Venezuela confima que han muerto casi 4,500 personas por los terremotos.

Redacción Crónica
1. Aumentan muertes por desnutrición; Salud ejecuta apenas 25% de su presupuesto
Qué pasó: Las muertes de niños por desnutrición aguda aumentaron en Guatemala mientras el Ministerio de Salud mantiene una baja ejecución del programa destinado a prevenir la mortalidad infantil y la desnutrición crónica. La cartera dispone este año de Q1 mil 110.5 millones para esas acciones, pero al 9 de julio solo había ejecutado el 24.81 %. El programa incluye el control del crecimiento, entrega de micronutrientes, vacunación, atención de enfermedades respiratorias y diarreicas, además del diagnóstico y tratamiento de los casos de desnutrición aguda.
Las actividades más rezagadas son precisamente la vacunación y la distribución de micronutrientes, dos componentes fundamentales durante la llamada Ventana de los Mil Días, que comprende desde el embarazo hasta los primeros dos años de vida. Nuria Mejía, de la Coordinación de ONG y Cooperativas, advirtió que la niñez continúa enfermando y muriendo por causas prevenibles y señaló que Salud concentra el 46 % de su presupuesto en la atención curativa, frente a un 32 % destinado a prevención.
Qué sigue: El Ministerio de Salud deberá acelerar la ejecución y garantizar que los recursos lleguen a las comunidades rurales más alejadas, donde el acceso a servicios médicos, suplementos alimenticios y controles periódicos continúa siendo limitado. La baja ejecución adquiere mayor gravedad porque coincide con el período de hambre estacional y con un escenario climático irregular que puede afectar las cosechas de subsistencia.
El problema no se resuelve únicamente tratando a los niños cuando ya presentan desnutrición aguda. La estrategia debe incluir agua segura, saneamiento, vacunación, educación alimentaria, atención materna y disponibilidad de alimentos. Sin una intervención preventiva y territorial, Guatemala seguirá registrando muertes evitables mientras mantiene sin utilizar buena parte del presupuesto asignado.

2. Guatemala entre los países con menor capacidad para resistir ciberataques
Qué pasó: Un estudio elaborado por la empresa especializada SISAP identificó al Gobierno, el sistema financiero, las telecomunicaciones, el comercio y el sector industrial entre las áreas más vulnerables a sufrir ataques cibernéticos en Guatemala. El análisis advierte que el país figura entre los de menor resiliencia cibernética de la región, en un momento en que los ataques ya no buscan únicamente robar datos: también pueden paralizar operaciones, interrumpir servicios y provocar pérdidas económicas de gran magnitud.
Los recientes incidentes contra instituciones públicas evidencian el riesgo. La Dirección General de Control de Armas y Municiones sufrió la sustracción de información de propietarios de armas, mientras el portal Tu Empleo, del Ministerio de Trabajo, también fue vulnerado. Especialistas atribuyen la exposición del país a sistemas desactualizados, escasez de personal especializado, poca inversión, débil coordinación institucional y una legislación que no avanza al ritmo de las amenazas digitales.
Qué sigue_ El Estado deberá pasar de reaccionar después de cada ataque a establecer una política permanente de prevención. Esto implica actualizar sistemas, proteger bases de datos, efectuar pruebas de seguridad, crear protocolos de respuesta y capacitar a los empleados públicos y privados que manejan información sensible.
El Congreso también enfrenta el reto de modernizar el marco legal. Sin normas claras sobre protección de datos, delitos informáticos, infraestructura crítica y responsabilidades institucionales, Guatemala seguirá expuesta a ataques capaces de afectar servicios públicos, cuentas bancarias, telecomunicaciones y cadenas productivas.
LEE ADEMÁS:
3. La canícula no impide que una onda del este deje inundaciones y más de 300 albergados
Qué pasó: La irregularidad climática volvió a quedar en evidencia durante el fin de semana. Aunque julio corresponde al período de canícula, una nueva onda del este provocó lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos, especialmente en Izabal y Alta Verapaz. La Conred reportó 27 emergencias en 24 horas: 14 en Izabal y siete en Alta Verapaz. Los principales daños se localizaron en Livingston y El Estor, así como en San Cristóbal Verapaz, Chahal, Fray Bartolomé de las Casas y Santa María Cahabón.
La saturación del suelo superó el 90 % en algunas áreas de Izabal y alcanzó niveles similares en San Luis, Petén, aumentando el peligro de crecidas de ríos y movimientos de tierra. Conred inició la entrega de asistencia humanitaria para las familias afectadas y confirmó que 304 personas permanecían albergadas, además de otras que sufrieron daños en sus viviendas.
Qué sigue: El Insivumeh prevé que las lluvias continúen, acompañadas en algunas regiones por actividad eléctrica, vientos fuertes y tormentas locales severas. Las autoridades deberán mantener vigilancia en las cuencas, carreteras y laderas con alta saturación, principalmente en el norte, el Caribe y Petén.
La contradicción entre una canícula posiblemente prolongada y episodios de lluvia extrema confirma el escenario de variabilidad climática advertido para 2026. El país puede atravesar períodos secos que dañen los cultivos y, al mismo tiempo, tormentas concentradas capaces de causar inundaciones y deslizamientos. Esa combinación incrementa los riesgos para la agricultura, las viviendas y la seguridad alimentaria.
INTERNACIONALES
4. Balance oficial de los terremotos en Venezuela sube a 4,490 muertos
Qué pasó: La cifra oficial de fallecidos por los dos terremotos que golpearon Venezuela el 24 de junio aumentó a 4,490, según informó el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. El balance de heridos se mantiene en 16,740, mientras 6,462 personas fueron rescatadas y otras 17,907 quedaron sin vivienda.
Los sismos causaron severos daños en Caracas y el estado costero de La Guaira, donde continúan las tareas de remoción de escombros y evaluación de edificios. El número de muertos ha aumentado de manera constante conforme los equipos de rescate acceden a estructuras colapsadas y las autoridades completan la identificación de las víctimas.
Qué sigue: La prioridad seguirá siendo localizar desaparecidos, atender a los heridos y trasladar a las familias que permanecen en construcciones inestables. La emergencia también exige agua potable, alimentos, medicinas y refugios adecuados para evitar brotes de enfermedades entre los damnificados.
La cifra comprobada más reciente es de 4,490 fallecidos, no de casi 5,400. El balance puede volver a aumentar, pero las autoridades todavía no han confirmado oficialmente una cantidad superior. La reconstrucción requerirá recursos internacionales y transparencia para garantizar que la ayuda llegue a las comunidades más afectadas.
5. EEUU e Irán intercambian ataques y llevan al límite la crisis en el estrecho de Ormuz
Qué pasó: Estados Unidos lanzó varias oleadas de ataques contra Irán después de que fuerzas iraníes alcanzaran un buque portacontenedores con bandera de Chipre en el estrecho de Ormuz, provocaran un incendio y dejaran desaparecido a uno de sus tripulantes. El Mando Central estadounidense informó que golpeó alrededor de 140 objetivos, entre ellos emplazamientos de misiles y drones, depósitos de municiones, sistemas de comunicación y embarcaciones de la Guardia Revolucionaria.
Irán respondió con misiles y drones contra objetivos en Baréin, Kuwait, Catar, Jordania y Omán, países que albergan fuerzas o instalaciones estadounidenses. Catar reportó tres heridos por fragmentos, entre ellos un niño; Kuwait informó daños en puestos fronterizos y en una plataforma petrolera, y Omán convocó al embajador iraní para protestar por los ataques. Teherán sostiene que el estrecho está cerrado, mientras Donald Trump y el Ejército estadounidense afirman que sigue abierto, aunque con tránsito reducido.
Qué sigue: El nuevo intercambio de ataques pone al borde del colapso las negociaciones destinadas a alcanzar un acuerdo permanente entre Washington y Teherán. Mediadores de Pakistán, Catar y Egipto continúan buscando una salida, pero el ciclo de ataques y represalias reduce rápidamente el espacio para la diplomacia.
El estrecho de Ormuz es vital para el comercio energético mundial: antes de la guerra transitaba por allí aproximadamente una quinta parte del petróleo y el gas comercializados internacionalmente. Cualquier cierre efectivo o ataque sostenido contra embarcaciones puede provocar una nueva crisis petrolera, elevar los costos del transporte y extender la guerra a los países árabes del Golfo.