Terminó la etapa de «secuestro» del MP: mensaje del presidente Arévalo

  • En un nuevo estilo de comunicación, el presidente Bernardo Arévalo leyó una «carta a la Nación» en la que se congratula con el cambio de fiscal general.

El presidente Bernardo Arévalo dirigió un mensaje a la nación la noche del domingo 17 de mayo, horas después de que Gabriel Estuardo García Luna asumiera como nuevo fiscal general y jefe del Ministerio Público para el período 2026-2030, en sustitución de María Consuelo Porras Argueta. El mandatario presentó el relevo como el cierre de una etapa de “secuestro” institucional y el inicio de un nuevo capítulo para la justicia en Guatemala.

El presidente utilizó un nuevo estilo de comunicación, al leer una carta que se transmitió en los medios oficiales del Gobierno y en redes sociales.

Arévalo recordó que el MP encabezado por Porras fue uno de los actores centrales de la crisis política de 2023, cuando se impulsaron acciones penales contra el proceso electoral, el Tribunal Supremo Electoral, el Movimiento Semilla y ciudadanos que defendieron los resultados de las urnas. En su mensaje, sostuvo que esa etapa dejó una profunda herida institucional, pero afirmó que el país resistió gracias a la movilización ciudadana, la defensa del voto y la presión nacional e internacional.

El presidente afirmó que la salida de Porras y la llegada de García Luna abren una oportunidad para recuperar la independencia del Ministerio Público, restablecer la persecución penal técnica y abandonar el uso político de la justicia. “Hoy comienza un nuevo capítulo en la historia de nuestra patria”, expresó, en una frase que marcó el tono central del mensaje.

Arévalo también vinculó el cambio en el MP con la defensa de la democracia. Dijo que gobernar implica tomar decisiones difíciles y compartirlas con la población, y presentó el relevo como parte de una ruta para devolver confianza a las instituciones. El mensaje fue difundido después de que García Luna asumiera el cargo a la medianoche del 17 de mayo y anunciara sus primeras decisiones, entre ellas la revisión de estructuras internas y el cierre de la FECI, hasta ahora dirigida por Rafael Curruchiche.

El mandatario no centró su intervención únicamente en la salida de Porras, sino en lo que viene. Planteó que la nueva etapa debe servir para reconstruir el Ministerio Público, combatir el crimen organizado, fortalecer la cooperación internacional y poner fin a prácticas de criminalización contra operadores de justicia, periodistas, defensores de derechos humanos y ciudadanos críticos. La Unión Europea también calificó la toma de posesión de García Luna como una oportunidad para poner fin a esas prácticas.

El mensaje presidencial llega después de semanas de alta tensión institucional: amparos contra la elección del nuevo fiscal general, cuestionamientos de sectores afines a la gestión saliente, pronunciamientos internacionales y expectativa por la transición interna en el MP. García Luna fue juramentado por Arévalo el 15 de mayo y tomó posesión formal el 17, fecha en que terminó el segundo período de Consuelo Porras.

La intervención de Arévalo tuvo además un claro componente político: buscó convertir el relevo en el MP en un punto de inflexión para su gobierno, que durante más de dos años enfrentó una relación abiertamente hostil con la Fiscalía General. El presidente ha señalado en distintas ocasiones que el MP fue utilizado para bloquear su administración, perseguir adversarios y sostener estructuras de impunidad.

Ahora el desafío se traslada a García Luna. Su primera prueba será demostrar que el cambio no se limita a la salida de Consuelo Porras, sino que implica una transformación real en la forma de investigar, acusar y administrar justicia desde el Ministerio Público. Para Arévalo, el mensaje fue claro: el país superó una etapa de resistencia democrática y entra ahora en una fase de reconstrucción institucional.

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