- Asumir en estas condiciones es sumamente complicado. Muchos esperan de García Luna muchas cosas que no dependen de él y otras que implicarían un riesgo enorme, pudiendo llegar, incluso, a la eliminación física.
José Alfredo Calderón (Historiador y analista político)
Si de algo no se puede tildar a nuestra realidad política, es de ser aburrida. El proceso ha estado plagado de anomalías, como ya es costumbre, pero dado el rechazo de la Corte de Constitucionalidad a los amparos pendientes, quedamos a 96 horas de la toma de posesión de García Luna como nuevo fiscal, salvo un imponderable a los que ya nos tienen acostumbrados.
Vamos a jugar a las suposiciones de buena fe, para ir a tono con el optimismo desbordado que suele inundar esta comarca. Supongamos que la unanimidad de votos (15) obtenida por García Luna en la segunda lista, no es producto de ninguna negociación ni agenda oculta, ya que siendo el favorito de Arévalo y por la conformación de las comisiones de postulación y su historial de votos, no deja de llamar la atención. Aceptemos la suposición de que los 22 años en el sistema de justicia del encartado, sin mayores olas, se deba a su capacidad de mimetizarse en la estructura cooptada y corrupta.
Con estas dos suposiciones, digamos que tenemos un nuevo fiscal conocido por probo, en términos generales, y que cuenta con las capacidades para asumir el cargo, claro está, sin expectativas opiáceas en cuanto que irá por cambios radicales. García Luna es, básicamente, un nombramiento de transición, sujeto a muchas presiones y condiciones. Los retos que tiene por delante, si llega a asumir el domingo 17, se inscriben en cuatro escenarios, uno probable y tres, poco o nada viables.
- 1. Probable: Como buen fiscal de transición e insertado en un sistema de justicia cooptado, cumplirá en gran medida con su plan de trabajo, bastante modesto, por cierto. No se meterá a grandes problemas y le dará continuidad a la agenda establecida en los 8 años de gestión que culminan el 17 de mayo.
- 2. Poco Probable: Una variante del anterior, pero con su sello personal, tratando de apartarse de las mafias, pero sin colisionar con ellas. No desinstala las estructuras criminales internas, pero podría hacer algunos tímidos traslados o tratar de restarle autonomía y poder a personajes públicamente conocidos por su perversión. Aunque no toque los casos ya en marcha, podría incidir en parar criminalizaciones futuras de periodistas, activistas de DDHH, comunidad universitaria sancarlista y pueblos indígenas. Incluso podría tomar una postura imparcial y decente en los casos vigentes que afectan el proceso en la USAC.
- 3. Menos probable: Toma distancia clara de las mafias y traslada a donde no puedan hacer tanto daño, a personajes como Dimas Jiménez y Jiménez (primer designado en ausencia de Porras) Sully Claudette Merlos Moya (segunda designada) Ángel Pineda, Secretario General, José Rafael Curruchiche, fiscal de la FECI, Leonor Morales Lazo de la Fiscalía de Delitos contra Operadores de Justicia; Cinthia Monterroso, fiscal regional de la Región IV Nororiente; Julio Recinos, fiscal de sección de la Fiscalía de Extinción de Dominio, Miguel Estuardo Ávila, secretario contra la Corrupción, Juan Luis Pantaleón, asesor y ex director del departamento de información y prensa, entre otros, con énfasis en los cuadros de inteligencia militar incrustados.
- 4. Nada probable: No solo toma distancia de las mafias, sino que los destituye e inicia proceso administrativo y penal en contra de ellos. Reestructura el Ministerio Público y lo reencausa a favor de la investigación criminal científica, independiente, imparcial y justa. Cesa los casos pendientes que han criminalizado a tantas personas y corta de tajo la posibilidad que ocurran de nuevo. Apoya el regreso seguro de los exiliados guatemaltecos, tanto de los operadores de justicia como aquellos que sufrieron persecución por su militancia en favor de la democracia y los derechos humanos. Fortalece la calidad del actuar de todo el aparato del ente investigador y promueve cambios innovadores.
Asumir en estas condiciones es sumamente complicado. Muchos esperan de García Luna muchas cosas que no dependen de él y otras que implicarían un riesgo enorme, pudiendo llegar, incluso, a la eliminación física. En tan poco tiempo, nadie asegura su toma de posesión el domingo y, una vez en el puesto, la historia registrará si las demandas lo rebasaron o si cumplió, al menos, un papel discreto, pero no mafioso.
Sí o sí, debe llevar su propio equipo a los puestos claves, de lo contrario, lo poncharán sin turno al bate.
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