- El petrolero ruso ‘Anatoly Kolodkin’ llegó el miércoles 25 de marzo al Caribe y, posiblemente, se dirige hacia Cuba, donde podría entregar cientos de miles de barriles de crudo.
- Un valioso cargamento para la isla, privada de petróleo por la Administración del presidente Donald Trump. Washington preferiría evitar un enfrentamiento con un buque ruso en su esfera de influencia.
France 24
Sébastian Seibt
Se espera que llegue a su destino el jueves 26 de marzo. ¿Pero a dónde? Cuando zarpó del puerto ruso de Primorsk, en el mar Báltico, el 8 de marzo, el petrolero ruso ‘Anatoly Kolodkin’ indicó como destino “Atlantis”, lo que, según el sitio web MarineTraffic, se referiría a un puerto deportivo de Boston, una ciudad costera de Estados Unidos.
Pero según los datos proporcionados por los sitios web que rastrean el tráfico marítimo, se ha hecho difícil localizarlo [aunque se sabe que ha atracado en aguas venezolanas, nota del editor]. También es difícil creer que realmente pueda llegar a un puerto norteamericano, ya que la idea de una entrega de petróleo ruso a Estados Unidos parece descabellada.
Sobre todo porque el petrolero ‘Anatoly Kolodkin’ aparece en las listas de sanciones estadounidenses a los buques señalados de ser utilizados por Rusia para eludir las sanciones internacionales.
Petrolero ruso contra el bloqueo estadounidense
Una hipótesis más creíble a ojos de los numerosos observadores que siguen las vicisitudes de este petrolero sería que intentara entregar su petróleo a Cuba.
De hecho, su trayectoria sugiere que podría estar en camino hacia el puerto de Matanzas, en la costa norte de la isla. Al menos esa es la última estimación de los especialistas en análisis de datos abiertos, el miércoles. Anteriormente, varios medios de comunicación, incluida la agencia Reuters, habían especulado sobre un cambio de destino de última hora hacia Trinidad y Tobago o Venezuela.
Si la travesía del ‘Anatoly Kolodkin’ se sigue tan de cerca es porque la hipótesis de un envío de petróleo ruso a Cuba podría constituir “un serio desafío a la hegemonía que reclama Estados Unidos sobre lo que ellos llaman el hemisferio occidental”, explica Yevgeniy Golovchenko, especialista en seguridad internacional y comunicación política de la Universidad de Copenhague, que además trabaja en el análisis de la “flota fantasma” rusa, esos petroleros utilizados por Rusia para eludir las sanciones internacionales.
Un solo buque sería así capaz de frustrar los planes de Washington para el hemisferio occidental. De hecho, desde la captura estadounidense del líder venezolano Nicolás Maduro en enero, Cuba se ha convertido en la nueva obsesión de Donald Trump en la región.

El presidente estadounidense no oculta que sueña con derrocar al régimen castrista que lleva sesenta años en el poder en la isla. Y el petróleo es un arma fundamental en su estrategia. Estados Unidos ha establecido un bloqueo sobre los envíos de oro negro a Cuba con la esperanza de hacer que el Gobierno se derrumbe bajo el peso de las dificultades económicas y energéticas.
El ‘Anatoly Kolodkin’ y sus 730.000 barriles de crudo
Sin embargo, el ‘Anatoly Kolodkin’ podría volver a poner combustible en la maquinaria cubana. De hecho, el buque transporta 730.000 barriles de crudo, lo que permitiría a Cuba disponer de energía para entre dos semanas y un mes más, según las estimaciones.
Evidentemente, “no es una solución a largo plazo para los problemas estructurales que enfrenta Cuba”, asegura Basil Germond, especialista en seguridad internacional y asuntos marítimos de la Universidad de Lancaster. Pero sería un duro golpe para Donald Trump demostrar que hay brechas en su bloqueo energético a la isla.

Y el Kremlin no oculta sus intenciones. Entre todos los petroleros con bandera de conveniencia que Rusia ha utilizado en el pasado para transportar sus hidrocarburos desde la imposición de las sanciones internacionales, Moscú ha preferido optar por un buque oficialmente ruso.
“Hace tan solo un año, habría considerado que era una decisión extraña, pero Moscú recurre cada vez más a petroleros matriculados en registros rusos. Es una forma de desafiar a otras naciones a que inspeccionen esos buques, a riesgo de provocar un incidente diplomático con Rusia”, explica Yevgeniy Golovchenko. Las autoridades de esos países dudan menos en abordar petroleros que “dependen de países conocidos por otorgar pabellones de conveniencia”, añade.
El ‘Anatoly Kolodkin’ también realizó el inicio de su travesía —hasta el momento de salir de Europa— escoltado por una fragata militar rusa. Una vez más, esto es una señal de que Rusia quiere hacer saber que está enviando petróleo al Caribe. “Una decisión de este tipo se tomó necesariamente en las altas esferas del poder en Rusia”, confirma Jeff Hawn, especialista en Rusia de la London School of Economics.
Más que un petrolero, una moneda de cambio
“Un buque con bandera rusa escoltado militarmente —aunque sea brevemente— actúa como mecanismo de disuasión. Interferir con este petrolero ya no sería solo una cuestión de aplicar sanciones, sino de una confrontación directa con Rusia. Ya no estamos en el ámbito del comercio clandestino de petróleo”, asegura Basil Germond.
Además, se trata de un petrolero que ya está bajo sanciones, por lo que le resulta difícil pasar desapercibido. Para Moscú, es una forma de desafiar a Washington a que reaccione, ya que Estados Unidos “no puede fingir que no sabe” que un buque de este tipo se acerca a las costas cubanas.

Si Moscú lanza así su ‘Anatoly Kolodkin’ al asalto del Caribe, es porque “los rusos salen ganando en todos los escenarios”, estima Jeff Hawn. “Si logran entregar el petróleo, será una oportunidad para tomar buenas fotos de propaganda que alimenten la narrativa de que Rusia puede acudir al rescate de sus aliados y que el Caribe no se encuentra en una esfera de influencia exclusiva de Estados Unidos”, resume este experto.
De lo contrario, “probablemente habrá habido conversaciones entre Washington y Moscú. En ese caso, hay que considerar al ‘Anatoly Kolodkin’ y su petróleo como moneda de cambio que permite a Rusia obtener algo de Estados Unidos”, añade Jeff Hawn.
Para Washington, la principal pregunta es cómo reaccionar ante este petrolero. Tras la salida del barco de Rusia, Estados Unidos añadió a Cuba a la lista de países a los que Rusia no tiene derecho a suministrar petróleo, destaca el medio ‘Bloomberg’. Esto demuestra que quieren darse la posibilidad de interceptar este petrolero si realmente quisiera fondear en Cuba.

Pero no es tan fácil. “Aunque tal entrega de petróleo constituiría una violación de la ley estadounidense, eso no le da automáticamente a Estados Unidos el derecho de confiscar el buque en aguas internacionales o en un tercer país. En estas condiciones, lo único que puede hacer Estados Unidos es enviar buques para ‘acompañar’ al ‘Anatoly Kolodkin’ con el fin de ejercer presión. Pero se trata de una medida con efectos prácticos limitados”, explica Basil Germond.