- Gremiales de transporte pesado y de pasajeros anunciaron este viernes que no paralizarán labores el próximo lunes, pero esperan que las autoridades les escuchen y resuelvan sus peticiones.
Redacción Crónica
En un giro inesperado, las principales gremiales de transporte de carga y pasajeros de Guatemala anunciaron la suspensión de las medidas de hecho programadas para este lunes. Tras una jornada de intensas consultas internas, los dirigentes optaron por priorizar la vía política y legal, aunque advirtieron que se mantienen en «asamblea permanente» a la espera de respuestas concretas del Gobierno y el Congreso.
La decisión de no paralizar el país responde, en gran medida, a la vigencia del Estado de Prevención, pero también a un intento por evitar un golpe autoinfligido a la ya debilitada economía nacional.
«Somos respetuosos de la ley»
Itiel Ordóñez, representante de la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte Extraurbano de Pasajeros, fue enfático al explicar que la seguridad de sus agremiados es prioridad.
«Queda suspendida la manifestación debido al decreto de Estado de Prevención. No vamos a exponer a las unidades ni mucho menos a los pilotos. Somos respetuosos de la ley», afirmó Ordóñez. Sin embargo, aclaró que la pausa no significa una solución: «Estamos esperando a ser atendidos por las autoridades para que nos resuelvan la problemática».
El contraste con la región: El diésel en El Salvador
Por su parte, Augusto Toledo, presidente de la Coordinadora Nacional del Transporte, puso sobre la mesa en entrevista con Emisoras Unidas, datos técnicos que cuestionan la gestión local de la crisis. Según Toledo, mientras en Guatemala el diésel rozaba los Q37.00 la semana pasada (y ahora supera los Q40), en el vecino país de El Salvador el galón se mantenía en $3.21 (aproximadamente Q25.00).
«Queremos agotar todas las instancias de comunicación para evitar este golpe a la economía. Los precios en Guatemala subieron de manera desordenada», señaló Toledo, quien también hizo un llamado directo al Ejecutivo y Legislativo: «No nos obliguen a tomar medidas de hecho. Podemos llegar a un acuerdo que beneficie a todo el guatemalteco».
El Congreso: Una agenda mínima
Pese a la magnitud de la crisis, el sector transporte lamentó la falta de apertura en el Organismo Legislativo. Toledo reveló que, hasta el momento, solo la bancada Cabal ha mostrado interés real al citarlos para establecer una agenda mínima de trabajo enfocada en seguridad vial y costos de operación.
Aunque el paro se detiene, la tensión persiste. Los transportistas exigen:
- Transparencia en la fijación de precios: Explicación técnica de por qué Guatemala paga más que sus vecinos centroamericanos.
- Mesas de negociación inmediata: Presencia de los ministros de Economía y Energía y Minas, para abordar los incrementos del petróleo en el mercado global y su impacto en la economía nacional.
- Seguridad Vial: Fortalecimiento de las rutas ante la ola de violencia y extorsiones que se suma al alto costo del combustible.
- El transporte extraubano de pasajeros solicita que se deje en suspenso la medida de los reguladores de velocidad.
La suspensión del paro da un respiro temporal al gobierno de Bernardo Arévalo, pero traslada la batalla al terreno de la negociación. Con una inflación proyectada por el Banguat en 4.60%, el Ejecutivo tiene poco margen para seguir ignorando el clamor de un sector que se define como el «eslabón vital» de la economía.