- El continente americano no avanzó en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) en 2025. Venezuela y Nicaragua siguen entre los países más corruptos y Estados Unidos empeora, según Transparencia Internacional (TI).
Venezuela se mantuvo por segundo año consecutivo como el tercer país con peor Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) en el mundo en 2025, y el primero del continente americano, en la posición 180 de 182 países analizados por Transparencia Internacional (TI) en 2025.
Este índice mide los «niveles percibidos de corrupción» en el sector público de los países y determina una calificación en una escala de 0 (mucha corrupción) a 100 (muy baja corrupción), con base en «13 fuentes de datos independientes».
Los países de la región reciben en el IPC de 2025, en el que la ONG clasifica a 182 países y territorios, una puntuación media de 42 sobre 100.
Solo República Dominicana y Guyana registran mejoras en la región
Según Transparencia Internacional, 12 de los 33 países americanos han empeorado considerablemente desde 2012, año en el que se actualizó la metodología del estudio. Tan solo República Dominicana (con 37 puntos) y Guyana (40) han registrado mejoras en la región, con un avance de un punto cada uno.
«Años de inacción gubernamental han erosionado la democracia y permitido el crecimiento del crimen organizado transnacional, perjudicando directamente a la las personas, al socavar los derechos humanos, los servicios públicos y la seguridad», señaló la ONG.
En países como México (27), Brasil (35) y Colombia (37), la corrupción ha permitido que el crimen organizado transnacional se infiltre en la política durante años, recalca el informe.
Uruguay se mantiene entre los mejores
Los países americanos con puntuaciones más altas son Canadá (75), Uruguay (73) y Barbados (68). «Estos se encuentran entre las democracias más sólidas de la región, pero su limitado crecimiento (en la puntuación) y sus retrocesos son preocupantes», señala la ONG.
Los latinoamericanos con mejores índices fueron Uruguay, Chile (63) y Costa Rica (56). No obstante, Uruguay y Costa Rica, entre «las democracias más fuertes de América Latina» y con mejores resultados en el IPC, también sufren la violencia alimentada por la corrupción y el crimen organizado, añade Transparencia Internacional.

En el lado opuesto se encuentran Venezuela (10), Nicaragua (14) y Haití (16), caracterizados por altos niveles de represión, instituciones fallidas o cooptadas y corrupción estructural.
Nicaragua y Haití continúan sumidos en la corrupción, especialmente en los servicios públicos y en las redes criminales arraigadas, con consecuencias graves en la vida cotidiana. Mientras Venezuela mantiene la misma puntuación que el año anterior (10 puntos sobre 100), la tercera peor del informe, solo superada nuevamente por Somalia y Sudán del Sur (con 9 puntos ambos).
Venezuela sigue entre los peores
La puntuación de Venezuela es inferior al promedio global (y también de América) de 42 puntos sobre 100. Y también es inferior al promedio de los países con «regímenes no democráticos» (definidos por el Índice de Democracia de la Unidad de Inteligencia de The Economist) y que en el reporte de TI tienen una puntuación media de 32 puntos.
El reporte identificó al país suramericano como una de las «autocracias plenas» del mundo, donde «la corrupción es sistémica y se manifiesta en todos los niveles», reflejando «años de corrupción generalizada y actividades ilícitas, lo que disparó la pobreza y la desnutrición», según el informe
«En Venezuela, los dirigentes han despojado a las instituciones de control de casi toda independencia. También han utilizado empresas estatales para su beneficio personal, incluida la gigante petrolera estatal, PDVSA», afirma el reporte. Según el texto, la petrolera venezolana «ha perdido más de diez mil millones de dólares por un esquema de cambio de divisas y un programa de criptomonedas».
Asimismo, agregó, Venezuela se encuentra en un grupo de países con «descensos sostenidos» en el ranking desde 2012, un conjunto que incluye a otros países como Siria, Hungría y Sudán del Sur. «A pesar de los diferentes contextos, estos países muestran una erosión estructural y a largo plazo de los sistemas de integridad impulsada por el retroceso democrático, el debilitamiento institucional o las arraigadas redes de clientelismo», señaló el texto.
El reporte destacó que los países con índices inferiores a 25 «son en su mayoría países afectados por conflictos y con altos niveles de represión».
Estados Unidos profundiza su empeoramiento
Por el contrario, el ranking del IPC lo lideran Dinamarca, con 89 puntos; Finlandia con 88; y Singapur con 84.
Estados Unidos, con 64 puntos (un punto menos que el año anterior), alcanzó su puntuación más baja registrada, por lo que profundizó así su tendencia en descenso, según el informe.
La ONG explica que, aunque todavía no se refleja el impacto de los acontecimientos de 2025, medidas recientes como «atacar las voces independientes y socavar la independencia judicial» suscitan gran preocupación.
Además, la congelación temporal y el debilitamiento de la aplicación de la Ley estadounidense de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA, por sus siglas en inglés) «son una señal de tolerancia hacia las prácticas empresariales corruptas», sostiene.
Por otro lado, los recortes de la ayuda estadounidense a la sociedad civil en el extranjero también han debilitado los esfuerzos contra la corrupción a nivel global.
Desde 2015, el país norteamericano ha retrocedido doce puntos, desde una puntuación de 76.
rml (TI, efe, afp)