- El «Teatro de los Sueños» se ha convertido, una vez más, en el escenario de una pesadilla táctica. Apenas cinco días después de que el Chelsea despidiera a Enzo Maresca, el Manchester United ha seguido sus pasos haciendo oficial la salida de Ruben Amorim.
La Premier League arranca este 2026 con sus dos gigantes más inestables descabezados y en plena crisis de identidad.
Crónica de un divorcio anunciado
La noticia ha sacudido los cimientos de Old Trafford no solo por el despido en sí, sino por las formas. Según el comunicado del club, la decisión se ha tomado «a regañadientes», pero el trasfondo es puramente institucional: el deterioro irreversible de la relación entre Amorim y el director deportivo, Jason Wilcox.
Choque de Poderes: Lo que comenzó como una sociedad para modernizar al United terminó en una guerra fría. Las discrepancias en la planificación de fichajes para este mercado de enero y la gestión de la cantera dinamitaron el puente entre el banquillo y la planta noble.

El Objetivo: La directiva cree que un cambio ahora es la «mejor oportunidad» para rescatar la temporada y escalar posiciones en una Premier que no perdona errores.
La solución de emergencia: Darren Fletcher
Sin un plan B inmediato, el club ha recurrido a la casa. Darren Fletcher, hasta hoy técnico del Sub-18 y leyenda del club, asume el mando de forma interina.
El bautismo de fuego: Fletcher no tendrá tiempo para lamentos. Su estreno será este mismo miércoles en Turf Moor ante el Burnley. Un escenario siempre hostil que servirá para medir si el grupo reacciona al «efecto interino» o si el problema es más profundo que el esquema de juego.
Horizonte de verano: La prensa británica ya especula con que el United no fichará a nadie de renombre ahora. La intención es aguantar con Fletcher (o un perfil bajo) hasta junio para ir a por un «pez gordo» (¿Xabi Alonso si decide dejar el Madrid? ¿El regreso de algún viejo conocido?).
El United vuelve a la «Casilla Cero»
La salida de Amorim es un fracaso del modelo deportivo. El portugués llegó con la vitola de ser el «nuevo Special One», pero se ha topado con la misma trituradora de entrenadores que devoró a Ten Hag, Solskjaer y Mourinho.
«Hacer un cambio ahora dará al equipo la mejor oportunidad de alcanzar la mejor clasificación posible», reza el comunicado.
Sin embargo, la realidad es que el United se enfrenta a un semestre de transición absoluta. Con la plantilla diseñada para el sistema de tres centrales de Amorim, Fletcher tendrá el reto táctico de decidir si mantiene esa línea o vuelve al 4-3-3 tradicional del club para intentar calmar las aguas.
El 2026 empieza con un vacío de poder en los banquillos más importantes de Inglaterra. La pregunta que todos se hacen en Manchester es: si Amorim no era el indicado, ¿quién lo es?