Solo 37% de estadounidenses aprueba gestión de Trump; más fuerte entre republicanos

  • El primer año de Donald Trump ha estado marcado por recortes, controversias y poca influencia en el Congreso. Las encuestas muestran que se acerca a mínimos históricos en sus índices de aprobación.

Noticias DW

Las encuestas indican que, tras un año del segundo mandato de Donald Trump, solo hay un presidente más impopular: él mismo durante su primera etapa de presidente de Estados Unidos.

La última encuesta de Pew Research, publicada el jueves 29 de enero, revela que el 37 por ciento de los estadounidenses aprueba la gestión de Trump. Lo que en realidad lastra su aprobación es su bajísima popularidad entre los votantes demócratas.

Por otro lado, su apoyo entre los republicanos se mantiene, aunque ha disminuido desde el inicio de su mandato. Más de la mitad parece seguir respaldando su enfoque, según Pew.

Trump aún preside un país hiperpartidista

A pesar de las cifras nacionales, el control de Trump sobre el Partido Republicano sigue siendo significativo, en gran medida como figura principal del movimiento MAGA.

«El apoyo que tiene parece ser sólido como una roca; no parece haber nada que pueda alejar probablemente al 80 u 85 por ciento de los votantes republicanos», comenta a DW John Mark Hansen, politólogo de la Universidad de Chicago.

Trump ha podido gobernar su primer año prácticamente sin oposición, gracias al control republicano del Congreso de Estados Unidos y a un fallo protector de la Corte Suprema de 2024, que le otorga amplia inmunidad.

Esto podría cambiar tras las elecciones intermedias de noviembre de 2026. Si bien es cierto que ha implementado aranceles más radicales y está llevando a cabo la estricta política migratoria que prometió en su campaña, está por verse cómo evolucionan la inflación, los costos de vida y la economía.

«Con el tiempo, los índices de aprobación de un presidente tienden a caer, en parte por las promesas descabelladas que ha hecho y que después no puede cumplir. Y al mismo tiempo, con el presidente Trump, creo que lo que hemos visto es que los estadounidenses se preocupan mucho por el estado de la economía y el estado de su propio bolsillo», explica a DW Kathryn Dunn Tenpas, investigadora presidencial y del Congreso del Centro Miller de la Universidad de Virginia.

El apoyo de los votantes moderados, que no se consideran republicanos ni demócratas y ayudaron a impulsar a Trump a la Casa Blanca, también ha disminuido en su primer año de mandato.

«Por supuesto, a muchos demócratas les preocupa especialmente lo que está sucediendo en Minneapolis y en otras ciudades del país, donde se ha desplegado el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)», subraya Tenpas. «Creo que los independientes y quizás los republicanos no leales a Trump, están cada vez más descontentos con lo que está ocurriendo», concluye.

Incursiones en el extranjero acaparan poca atención de votantes

Un año después de su primer mandato, Trump ha sacudido el comercio mundial con sus aranceles, sus recortes a la ayuda exterior han hecho retroceder décadas de progreso en el desarrollo internacional, sus ataques contra Irán y su postura sobre el expresidente de Venezuela han sorprendido a quienes lo ven como la figura principal de un Estados Unidos aislacionista. Su propuesta de integrar Groenlandia y Canadá como territorio estadounidense ha enfurecido a sus aliados más firmes.

Además, las imágenes de las redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) realizadas por su administración también han acaparado la atención mundial.

Sin embargo, analistas afirman que estos problemas palidecen en comparación con preocupaciones internas clave, que probablemente ocuparán un lugar destacado antes de las elecciones intermedias. «Casi siempre, la economía es el tema principal», dice Todd Belt, politólogo de la Universidad George Washington, y agrega que «a la administración actual podría pasarle factura centrarse en otras áreas en lugar de en el propio país».

Tenpas coincide, pero considera que las redadas migratorias nacionales también pueden llegar a influir en los votantes: «Creo que asuntos como Minneapolis, Chicago, Los Ángeles, el envío de tropas, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tienen más interés para el votante».

Según Tenpas, «el presidente es un maestro de la distracción, y eso funciona a su favor. En esta época del año estamos hablando de inmigración, pero en octubre podríamos estar hablando de algo muy diferente».

Lo que parece evidente es que, tras un año de su nueva presidencia y a poco más de 10 meses de las elecciones intermedias, Trump tiene tiempo de sobra para cambiar su narrativa.

(rmr/ms)

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