- El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aseguró en Barranquilla que existe “confianza total en México” para la organización de los partidos del Mundial de este año, pese al contexto de violencia que atraviesa el país.
Infantino destacó que México cuenta con “experiencia, infraestructura y capacidad organizativa probadas”, recordando que será sede por tercera ocasión de una Copa del Mundo, tras los torneos de 1970 y 1986. El dirigente subrayó que la FIFA mantiene una coordinación permanente con las autoridades locales y federales para garantizar la seguridad de aficionados, selecciones y delegaciones.
El Mundial tendrá encuentros programados en tres ciudades mexicanas: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, con sedes emblemáticas como el Estadio Azteca, el Estadio Akron y el Estadio BBVA. Estos escenarios han sido sometidos a procesos de modernización y adecuación conforme a los estándares del torneo.

En su intervención, el presidente de la FIFA enfatizó que la seguridad es “una prioridad absoluta” y que el organismo trabaja junto a los países anfitriones —México, Estados Unidos y Canadá— bajo estrictos protocolos internacionales.
Las declaraciones de Infantino llegan en un momento sensible para México, donde los temas de seguridad han generado debate interno y externo. No obstante, la FIFA busca enviar un mensaje de respaldo institucional y estabilidad organizativa, evitando cualquier especulación sobre cambios en la sede.
Para México, el Mundial representa una vitrina global de alto impacto económico y simbólico. Más allá del balón, el desafío estará en garantizar logística eficiente, movilidad y entornos seguros para millones de visitantes.
El mensaje desde Barranquilla fue claro: la FIFA no contempla escenarios alternativos y mantiene su apuesta firme por México como pieza clave del torneo.