Protesta estudiantil en Francia: Gobierno reclama a padres

  • Casi 400 escuelas de secundaria están cerradas en Francia, tras una semana de protestas estudiantiles que dejaron decenas de empleados educativos heridos, unos 2.000 arrestados y daños materiales, según las autoridades.

Noticas DW

Las protestas estudiantiles se intensificaron la víspera en Francia, con más institutos afectados y la expansión a las universidades, pero sobre todo con una violencia creciente que llevó a un total de 1.949 detenciones, según el Ministerio de Interior.

Para tratar de desactivar la protesta, este viernes unos 400 de los 3.700 liceos del país permanecerán cerrados este viernes (2.10.2026), según explicó el ministro de Educación, Edouard Geffray, a la cadena BFMTV.

Muchos centros organizarán clases de forma remota, especialmente en la ciudad sureña de Marsella, la segunda más poblada de Francia, donde las protestas provocaron el jueves la interrupción del servicio de buses, tranvías y autobuses.

Al menos 65 miembros del personal resultaron heridos por las protestas, entre ellos 40 directores de liceo, desde el inicio del movimiento, contabilizó el ministro.

El movimiento de protesta estudiantil, inicialmente pacífico, está siendo «secuestrado por grupos «ultraviolentos», según el Gobierno de Francia.
Las demandas

El movimiento empezó la semana pasada en la región parisina y se extendió rápidamente a nivel nacional entre los alumnos de liceo, la etapa final de la educación secundaria antes de la universidad.

En sus protestas, los estudiantes bloquearon los accesos a sus centros educativos y protagonizaron en ocasiones enfrentamientos con la policía que dejaron imágenes de barricadas en llamas y vehículos calcinados.

Los manifestantes se quejan de horarios excesivamente largos, condiciones inadecuadas en las aulas (demasiado calurosas en verano, por ejemplo) y ausencias excesivas del personal docente.

Movimiento legítimo, «secuestrado por grupos marginales ultraviolentos»

El Gobierno del presidente de centroderecha Emmanuel Macron sostiene que las quejas del movimiento son legítimas, pero la violencia no. El ministro de Educación afirmó que «el movimiento de los liceos está siendo secuestrado por grupos marginales ultraviolentos».

«Los padres deben dar un paso al frente y decirles claramente a sus hijos que no vayan» a las manifestaciones, reclamó Geffray. «Lo que importa ahora es asegurarnos de que nuestros hijos ya no estén en la calle, porque corren peligro», insistió.

Una estudiante de secundaria exhibe una pancarta que dice: «¿Juventud dorada? No, quebrada», frente al instituto Déodat-de-Séverac, Toulouse.

Paralelamente, el titular de Educación recibirá este viernes a las organizaciones sindicales representativas del personal docente y administrativo, a las asociaciones de padres y madres de alumnos, a las asociaciones de institutos y a los miembros electos del Consejo Nacional de la Vida Escolar.

También el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, dijo temer una escalada de la violencia durante las movilizaciones de este viernes y los próximos días. «Hemos pasado de manifestaciones de estudiantes a un desorden de orden público. Cuando se ataca un autobús, cuando se queman institutos, ya no es un problema de manifestación», mantuvo.

El responsable de Justicia también criticó a dirigentes del partido izquierdista La Francia Insumisa (LFI), entre ellos su líder Jean-Luc Mélenchon, a quienes acusó de contribuir a la escalada de la violencia con sus pedidos de mantener la protesta.

Justicia busca que los padres «paguen las reparaciones»

Darmanin, además, afirmó que ha pedido a los fiscales que responsabilicen a los padres de los daños causados por sus hijos durante las manifestaciones y que «paguen las reparaciones».

«Desde el inicio del movimiento, unas 2.000 personas han sido detenidas por la policía», de las cuales «el 90 % eran menores», precisó Darmanin a la radio RTL. Informó que ha pedido a los fiscales que reclamen la responsabilidad civil de los padres por los daños causados por sus hijos durante los disturbios registrados en torno al movimiento de bloqueo de institutos.

«He pedido a los fiscales generales que soliciten una respuesta firme, lo más rápida posible, pero sobre todo que pidan la responsabilidad civil, es decir, que los padres respondan solidariamente por los actos cometidos por sus hijos», declaró Darmanin en una entrevista a RTL. «No es el menor quien paga, son los padres», afirmó. «Tú rompes, tus padres pagan».

El ministro dijo que unos 300 policías y gendarmes y además de los más de 60 profesores y responsables de centros educativos mencionados por el  ministro de Educación, han resultado heridos en los incidentes, y señaló que algunos institutos han sido incendiados.

«Cuando se ataca a profesores, cuando se ataca al servicio público, evidentemente, la Justicia debe estar presente», dijo, aunque reconoció que las reivindicaciones de los estudiantes y de la juventud francesa «deben ser escuchadas».