La «limpia» en el MP sigue y busca terminar con criminalizaciones y encauzar la institución

  • Gabriel García Luna tomó el camino que se esperaba y trata de encauzar a la fiscalía por el camino de la legalidad, aunque en el ambiente hay preguntas sobre algunos casos emblemáticos.

Redacción de Crónica

El Ministerio Público (MP) bajo la dirección del nuevo Fiscal General, Gabriel García Luna, ha iniciado una profunda reestructuración que marca el desmantelamiento definitivo de la era anterior en el ente investigador. Con la finalización de la auditoría interna a la Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI) —unidad que estuvo liderada por Rafael Curruchiche—, las autoridades anunciaron la liquidación progresiva de esta fiscalía y el reordenamiento de todos sus expedientes.

Este sacudimiento institucional vino acompañado de una inmediata e histórica «limpia» de ocho mandos clave. Las destituciones descabezaron tanto la jefatura operativa de la FECI como a las direcciones técnicas y de derechos humanos que sostuvieron la estrategia judicial de la administración de Consuelo Porras, señalada de incumplimiento de deberes, obstsrucción a la justicia y otros delitos.

Este sacudimiento institucional vino acompañado de una inmediata «limpia» de mandos clave. Entre los destituidos figuran personajes de alto perfil de la administración pasada, como la Fiscal Regional Cinthia Edelmira Monterroso Gómez )Sancionada por EEUU, Lista Engel), además de Noé Nehemías Rivera Vásquez (Fiscal de Sección de Derechos Humanos), Marilyn Solange Castillo Castillo (Fiscal de Delitos Administrativos), y los directivos de la Dirección de Investigaciones Criminalísticas (DICRI), Óscar Sagastume Álvarez y Carlos Roberto Tohom Escobar.

El Futuro de los Casos Emblemáticos: ¿Qué Pasará Ahora?

La gran interrogante que se instala en la opinión pública tras este golpe de timón es el rumbo que tomarán los procesos de alto impacto que la FECI y otras agencias del MP instrumentalizaron durante años, considerados por organismos internacionales como casos de persecución política y criminalización:

1. Los casos de los exoperadores de justicia exiliados

Más de una veintena de exmagistrados, exjueces, exfiscales y otros operadores de jusiticia tuvieron que salir durante el tiempo de Porras al frente del MP, pues se les abrieron casos penales en su contra por delitos que no cometieron. En la lista hay personalidades conocidas por su lucha contra la corrupción y la impunidad: las exfiscales general Thelma Aldana y Claudia Paz y Paz, el exfiscal Juan Francisco Sandoval, el exjuez Miguel Ángel Gálvez y muchos más.

2. El Caso de José Rubén Zamora

El reconocido periodista y fundador de El Periódico, JoseRubén Zamora, cuyo proceso ha sido catalogado mundialmente como un ataque directo a la libertad de prensa, se encuentra a la expectativa de cómo las nuevas fiscalías especializadas (hacia donde se redistribuirán los expedientes de la FECI) asuman su caso. Bajo los nuevos criterios de «objetividad e imparcialidad» prometidos por la actual administración, se espera la revisión de las anomalías que plagaron su acusación.

2. Los Líderes de los 48 Cantones y Autoridades Ancestrales

Uno de los legados más cuestionados de la gestión anterior fue la criminalización de las autoridades indígenas que lideraron las manifestaciones pacíficas en defensa de la democracia en 2023. Los reflectores se posan ahora sobre los expedientes de:

  • Luis Pacheco y Héctor Chaclán: Exintegrantes de la junta directiva de los 48 Cantones de Totonicapán, sometidos a prisión preventiva prolongada en medio de un litigio entrampado por querellantes de extrema derecha.
  • Esteban Toc (exvicealcalde indígena de Sololá) y Basilio Puac (exvicepresidente de los 48 Cantones): Quienes también fueron vinculados a procesos bajo cargos desproporcionados como sedición y terrorismo.

La liquidación de la FECI abre una ruta legal para que estos expedientes sean evaluados bajo un tamiz puramente técnico y objetivo, lejos de la agenda de revancha política que caracterizó su origen.


El Antecedente: El Fin de la Pesadilla para los 8 Periodistas

El camino para enmendar los excesos del pasado reciente ya cuenta con un precedente fundamental. Meses atrás, el MP dio marcha atrás en la persecución ilegal contra ocho periodistas y columnistas (entre ellos exmiembros de El Periódico), a quienes se pretendía criminalizar simplemente por opinar y dar cobertura a procesos judiciales.

En esa oportunidad, el ente investigador desestimó los cargos, cerrando de forma definitiva un proceso penal que violaba flagrantemente la libertad de expresión. Aquella decisión puso fin a la pesadilla jurídica de los comunicadores y hoy sirve como el estándar mínimo que la ciudadanía le exige a esta nueva etapa del Ministerio Público.

La redistribución de los casos de la FECI hacia fiscalías como la de Delitos Transnacionales, Corrupción o Lavado de Dinero tomará entre dos y tres meses. El país observa con atención si esta «limpia» de nombres se traducirá en una verdadera limpieza de la justicia.