- La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propuso abrir esa puerta de la UE a Canadá, en su discurso sobre el Estado de la Unión ante el Parlamento Europeo.
«Dije que debemos reimaginar con urgencia nuestras asociaciones. Así que me gustaría trabajar contigo para abrir la puerta a que Canadá sea el primer miembro asociado de la UE», afirmó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dirigiéndose directamente al primer ministro canadiense, Mark Carney, el primer líder no europeo invitado a asistir al discurso sobre el Estado de la Unión ante el Parlamento Europeo.
Actuar en solitario «no es una opción para nosotros»
«Para algunos, la respuesta es actuar en solitario. Pero esa no es una opción para nosotros (…). Ya no podemos depender de él como la única forma de proteger nuestros intereses», dijo, en referencia al sistema de reglas compartidas.
La cristianodemócrata alemana defendió que «sólo Europa, por su tamaño y su poder, puede liderar» la construcción de nuevas coaliciones globales.
Von der Leyen recordó, además, que el acuerdo de libre comercio entre la UE y Canadá (CETA) ha impulsado en un 75 % el comercio de bienes entre ambos socios en menos de una década, y anunció que la relación bilateral pasará «del CETA a una Alianza para el Futuro» con el objetivo de crear un «espacio común de prosperidad y seguridad económica».
Estatus inédito: «una asociación que no va contra nadie…» ,
Esa alianza incluirá cooperación en manufactura inteligente, una «alianza tecnológica», la integración de las bases industriales de defensa, un proyecto conjunto insignia en el Ártico y trabajo compartido en energía, minerales críticos, baterías, inteligencia artificial, computación cuántica, ciberseguridad y seguridad económica, detalló la presidenta.
«Esta es una asociación que no va contra nadie más, sino a favor de nuestra fuerza común», afirmó Von der Leyen en un momento de tensión en las relaciones entre Ottawa y Washington.
La presidenta del Ejecutivo comunitario defendió que Europa y Canadá comparten «una misma forma de ver el mundo» y una creencia común en la democracia: «Compartimos un océano, un conjunto de valores, una forma de ver el mundo. Y ahora construiremos también nuestro futuro compartido», concluyó.