- Hoy, 6 de enero de 2026, mientras España celebra el Día de Reyes, las expediciones de los cuatro gigantes del fútbol español ya aterrizan en territorio saudí.
Pero este año, el viaje no es una simple gira de exhibición. La Supercopa de España se ha transformado en un tribunal implacable donde se juzgará la viabilidad de los proyectos, la paciencia de los banquillos y el peso de las ausencias.
Desde que en 2020 Luis Rubiales cambió el formato a una «Final Four», este torneo ha dejado de ser un trofeo menor de verano para convertirse en el «termómetro de crisis» de enero. Lo que ocurra entre mañana y el domingo puede elevar a un técnico a los altares o precipitar un fin de ciclo.

El banquillo de los acusados: Xabi Alonso y el Real Madrid
Para el Real Madrid, esta Supercopa no es un deseo, es una obligación de supervivencia. Tras la «manita» al Betis pero con la sombra de la lesión de Mbappé y los ecos del «récord de chatarra» de Oliván, Xabi Alonso llega bajo una lupa de aumento.
La sentencia: La prensa madrileña ya habla de un torneo que «dictará sentencia» sobre el técnico tolosarra. Una derrota en el derbi ante el Atlético el jueves podría agotar el crédito de una directiva que ya mira de reojo a Klopp o el regreso de algún histórico.
El reto: Demostrar que el sistema «post-Mbappé» visto el domingo es una realidad táctica y no un espejismo de un solo día.
La Confirmación del Imperio: El Barsa de Flick
En el otro lado de la balanza, Hansi Flick llega con la tranquilidad del que ha hecho los deberes. Con el título de invierno bajo el brazo tras ganar el derbi catalán, el Barça busca en Arabia su primer metal de 2026.

El juicio: Para Flick, ganar la Supercopa sería la validación definitiva de su método alemán en tierras españolas. Perderla, en cambio, daría oxígeno a un Real Madrid que necesita cualquier señal de debilidad culé para creer en la remontada liguera.
Lamine Yamal: El mundo entero espera ver si el joven rey del fútbol mundial corona su primer gran torneo del año en un escenario tan global.
Los «Rebeldes»: Athletic y Atlético
No son meros invitados. El Athletic de Valverde llega como el actual campeón de Copa, un equipo que ha hecho del formato eliminatorio su religión. Por su parte, el Atlético de Simeone ve en este torneo la oportunidad perfecta para dar un golpe de autoridad y demostrar que LaLiga no es cosa de dos.
Para el Cholo, ganar este título significaría acallar las críticas sobre el estancamiento de su proyecto y recordar que el «cholismo» sigue siendo el juez de paz del fútbol español.

¿Por qué Arabia «dicta sentencia»?
El desierto saudí tiene una cualidad particular: amplifica los resultados. En 2024 y 2025, lo ocurrido en la final marcó el resto de la temporada. Una derrota abultada aquí suele dejar cicatrices que no cierran hasta mayo. Además, con la irrupción mediática de nombres como Lennart Karl (el «Lamine alemán») y los rumores de mercado, cada rueda de prensa en Arabia será un campo de minas para los directores deportivos.