Juez ordena que José Rubén Zamora salga de la cárcel con medida sustitutiva

  • El periodista puede recobrar libertad por segunda vez en medio de varios procesos judiciales manipulados por el MP.

Han pasado más de tres años, per la justicia volvió a abrir la puerta para que el periodista José Rubén Zamora recupere la libertad. Este 12 de febrero el Juzgado Segundo Penal otorgó medidas sustitutivas dentro del segundo caso que se sigue en su contra, resolución que implica que Zamora podría salir de prisión essta misma noche para enfrentar el proceso bajo control judicial.

La audiencia estuvo a cargo del juez Maynor Enrique Galicia y en el proceso judicial estuvieron varios embajadores de diferentes países presentes, esperando que se cumpliera con el debido proceso, que en varias ocasiones se le ha negado al periodista.

Un proceso señalado como viciado y la “segunda” vez que le conceden libertad
El caso Zamora ha sido observado dentro y fuera de Guatemala por el patrón de dilaciones, controversias procesales y decisiones contradictorias. Organizaciones y reportes internacionales han advertido que su encarcelamiento se enmarca en un clima adverso para la libertad de expresión, y han señalado riesgos de interferencia y uso del aparato judicial contra voces críticas. 

Esta es la segunda vez que a Zamora le conceden un beneficio judicial para enfrentar procesos fuera de prisión: en octubre de 2024 se confirmó su salida tras recibir una medida sustitutiva dictada entonces por el juez Erick García, pero posteriormente fue objeto de nuevas resoluciones que lo devolvieron a prisión. 

El MP, previsible, irá a pelear la resolución

El antecedente inmediato es claro: cada vez que una resolución favorece a Zamora, el Ministerio Público y el querellante, fundación Contra el Terrorismo (Fundaterror) han impulsado recursos para revertirla. todas las resolucioones favorables a zamora han sido apeladas, para que salas «afines» al MP conozcan del caso.

En esa misma línea, el MP también ha mantenido una estrategia de impugnaciones en actuaciones relacionadas al caso Zamora y al entorno del extinto elPeriódico, al extremo que en uno de los casos que se siguen contra él, tuvo que ir a juicio sin poder presentar pruebas de descargo. Ese juicio fue anulado, precisamente por las irregulares que se dieron contra el periodista.

En consecuencia, fuentes judiciales y el propio historial del expediente apuntan a que el MP volverá a apelar o buscará frenar la salida, prolongando un proceso que desde 2022 se ha convertido en símbolo del pulso entre justicia, poder y libertad de prensa en Guatemala.

Lo que se ha denunciado sobre la criminalización del caso

Diversos organismos internacionales y redes de libertad de prensa han denunciado que el caso contra José Rubén Zamora se ha usado como mecanismo de criminalización y que el proceso ha estado marcado por irregularidades y decisiones judiciales que favorecen la línea del Ministerio Público (MP).

La CIDH y Relatores Especiales de la ONU, la OEA y organismos internacionales han manifestado su ocupación por la falta de respeto al estado de Derecho y por el ambiente de presiones y amenazas alrededor del expediente, señalando que el caso se da en un contexto de deterioro de garantías para operadores de justicia y para el ejercicio periodístico.

La CIDH también ha recordado que Zamora es beneficiario de medidas cautelares desde hace años por riesgos a su vida e integridad, y ha mantenido seguimiento directo en Guatemala sobre su situación y condiciones de detención, subrayando obligaciones del Estado en materia de derechos humanos. 

Organizaciones de prensa como el Committee to Protect Journalists (CPJ) han calificado el proceso como “plagado de irregularidades” y han señalado que la persecución judicial se intensificó tras investigaciones de corrupción publicadas por elPeriódico; CPJ ha pedido el fin de la persecución penal contra Zamora y ha cuestionado la manera en que el MP ha impulsado nuevas causas y recursos para mantenerlo encarcelado. 

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha enlistado todas las irregularidades que se han dado en el proceso, como una mforma de mostrar que se trata de un atentado con la libertad de prensa y no un caso penal como ha pretendido el MP, que le acusa de lavado de dinero sin presentar pruebas.

Por su parte, Reporters Without Borders (RSF) ha denunciado que Zamora permanece atrapado en un “laberinto judicial” y que incluso fallos de la CSJ han reconocido vulneraciones a su derecho de defensa, lo que refuerza la crítica internacional de que el proceso se ha utilizado para castigar el periodismo incómodo. 

En paralelo, Amnistía Internacional y otras organizaciones han calificado el caso como una represalia por su trabajo periodístico y han advertido que se está usando el sistema penal para silenciar a un medio que investigó a altos funcionarios, señalamiento que también recogen despachos internacionales sobre la estrategia de apelaciones del MP para revertir medidas sustitutivas.

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