- Hansi Flick afronta la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey con realismo, pero también con un mensaje lleno de ambición y esperanza. Con desventaja de cuatro goles, el Barsa enfrenta al Atlético de Madrid (martes 2:00 PM) en un duelo de alto nivel.
El técnico alemán es consciente de la dificultad del reto, pero ha animado al equipo a creer en la remontada: “Tenemos el hambre de conseguirlo y quiero ver ganas, pero también debemos tener cabeza”.
Difícil, pero no imposible
El entrenador ha recordado la magnitud del desafío: “Vamos cuatro goles por debajo y tenemos que hacer posible lo imposible. Es el objetivo. No es fácil, sin embargo no nos rendiremos. Es importante dejar la portería a cero, pero debemos creer en nuestra fuerza y que podemos conseguirlo”. En esta línea, ha insistido en la necesidad de mantener la fe durante todo el partido: “Siempre hay que creer. Por ejemplo, en cada mitad debemos marcar dos goles”.

Flick ha subrayado que la clave será combinar intensidad con inteligencia táctica. “Tenemos que ser inteligentes. Debemos presionarles, ganar las situaciones y ponerles las cosas difíciles. No podemos perder balones, son muy potentes en las transiciones”. El técnico también ha destacado que el duelo contra el Villarreal dejó buenas sensaciones y ha remarcado que el equipo debe ser un bloque: “Tenemos que jugar como una unidad, especialmente mañana”.
Aunque ha recordado que el club conoce otras grandes remontadas, ha querido centrar el foco en el presente: “Conocemos la historia, pero nuestro trabajo es hacerlo bien mañana”. Con todo, el mensaje es claro: “Jugamos en casa y queremos ganar, pero para llegar a la final tenemos que hacer más cosas”.
La afición, clave
Los culés serán otro factor determinante. “Seguro que la afición nos dará su apoyo. Para mí es importante que todo el que quiera animar pueda hacerlo. Tenemos que establecer una conexión perfecta entre equipo y afición. Cuando la gente viene al campo y nos apoya, me encanta”.
Las bajas
Por último, sobre las bajas, Flick ha admitido que no son una noticia positiva, pero que habrá que aceptarlas: “Tendremos que gestionar la baja de Lewy. No hemos tenido mucha suerte. Perder a un jugador como él, y a los otros que no pueden estar, es un problema, pero el equipo lo gestiona bien”.