Francia se prepara para vivir una nueva jornada de protestas

París cierra museos y despliega un gran contingente policial ante la perspectiva de nuevos disturbios por todo el país.

Noticias DW

Las fuerzas de seguridad empezaron este sábado (24.10.2026) a dispersar con gases lacrimógenos manifestaciones no autorizadas en Francia, que vive nuevas protestas sociales de chalecos amarillos, estudiantes y sindicatos una semana después de los disturbios que conmocionaron al país. Se espera una participación masiva, tras la movilización de más de medio millón de personas el sábado pasado.

El gobierno del presidente centroderechista, Emmanuel Macron, que abandonará el poder en mayo, está bajo presión para evitar nuevas escenas de caos como las vividas la semana pasada, muy comentadas por dirigentes extranjeros. «Seremos intransigentes», subrayó el ministro del Interior, Laurent Nuñez, al anunciar el dispositivo policial: 70.000 agentes, unidades de élite policiales y soldados de la misión de vigilancia Sentinelle, así como blindados de la gendarmería, helicópteros, drones, etc.

París, blindado

Los principales museos de París (entre ellos el Louvre, el Museo de Orsay, el Museo Picasso y el Grand Palais, que alberga una importante exposición de Cézanne) permanecen cerrados y las autoridades han desplegado un importante contingente policial. Las escenas de saqueos, vehículos incendiados y ataques a edificios públicos dieron la impresión el sábado pasado de que el gobierno había perdido el control, mientras grupos de vándalos enmascarados arremetían contra comercios en la capital y otros centros urbanos.

Negocios tapiados en previsión de los disturbios en París.

Durante toda la semana, los comerciantes parisinos han estado protegiendo sus establecimientos con barricadas. Cerca de la plaza de la República, uno de los puntos críticos del pasado fin de semana, una sucursal bancaria y otros negocios fueron tapiados con paneles de madera para disuadir a posibles saqueadores, así como en otras zonas. Tras los disturbios, el prefecto de policía de París, Patrice Faure, instó a los comerciantes a contratar personal de seguridad privada.

Disturbios en Lyon

En Lyon, las fuerzas de seguridad dispararon en la mañana granadas de gases lacrimógenos para dispersar un grupo de unas 150 personas cuando intentaban bloquear el tráfico en un sector en el que las autoridades prohibieron concentrarse, constató un periodista de AFP. Las autoridades acusan de los disturbios a «grupúsculos de ultraizquierda» -antifascistas, anarquistas y anarco-autónomos-, a quienes se habrían sumado «delincuentes oportunistas», especialmente jóvenes y procedentes de los suburbios de ciudades, para saquear tiendas.

Registros policiales en torno a la Plaza de la Bastilla, en París.

Para retomar el control, decretaron desde el lunes toques de queda nocturnos en barrios de las grandes ciudades y prohibieron las manifestaciones, siempre y cuando no las pidan actores «legítimos», en palabras de Macron, como sindicatos. En París, Marsella y Lyon, se autorizaron finalmente las marchas previstas para hoy contra el encarecimiento de la vida y para apoyar a los estudiantes que desde finales de septiembre reclaman mejores condiciones en los liceos, aunque en la capital la policía cambió el recorrido a última hora.

Además de Francia, importantes manifestaciones están previstas este sábado en Albania, Italia y España, en un contexto de movilización de la juventud, preocupación por el poder adquisitivo e impopularidad de los gobiernos. El comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Michael O’Flaherty, instó a estos países a respetar el derecho a manifestarse y a dar prioridad a la «desescalada» en las operaciones policiales.