- Los guatemaltecos han empezado a desplazarse por el país y este lunes empieza a crecer el tránsito en carreteras. Se espera pico para el día miércoles.
Redacción Crónica
Guatemala ha despertado este lunes sumergida en una paradoja: mientras las maletas se cargan y las carreteras se llenan de familias buscando el descanso de la Semana Mayor, el tablero económico y político sigue bajo una presión asfixiante. Ni el alza en precio de los combustibles ni la incertidumbre por faltas de medidas del Estado han logrado frenar la fe y el deseo de esparcimiento de un país dominantemente cristiano que vive su tradición más profunda.
Un éxodo de 5 millones de almas
El Instituto Guatemalteco de Turismo (Inguat) ha lanzado una proyección ambiciosa: se esperan 5.2 millones de viajes de turismo interno durante estos siete días. La fe mueve montañas, y en Guatemala, también mueve una economía que depende críticamente de esta temporada.
Desde la mística Antigua Guatemala —que ya reporta una ocupación hotelera cercana al 100%— hasta las playas de Monterrico y el Puerto San José, el flujo vehicular es incesante desde las primeras horas de hoy. Otros destinos como Esquipulas, el corazón del fervor centroamericano, y el Lago de Atitlán, se preparan para recibir oleadas de visitantes que buscan en la espiritualidad y la naturaleza un respiro de la agitada realidad nacional.
El costo de viajar: Gasolina por las nubes
Sin embargo, el «respiro» sale caro. Los guatemaltecos que llenaron sus tanques este lunes se encontraron con precios que no dan tregua. Según el último monitoreo del Ministerio de Energía y Minas (MEM), estos son los precios en promedio, aunque muchas gasolineras venden los productos más caro:
- Gasolina Superior: 39.48
- Gasolina regular: Q38.47
- Diésel: Q41.46

Este escenario es el que detonó las protestas y bloqueos de transportistas la semana pasada. El gremio de carga y pasajeros advirtió que la situación es «insostenible» y exigió medidas urgentes para mitigar el impacto en la canasta básica.
Política en pausa: El Congreso se va de asueto
A pesar de la urgencia gritada en las calles, la respuesta política ha quedado en suspenso. El Ejecutivo, encabezado por el presidente Bernardo Arévalo, ha propuesto tibiamente un subsidio temporal (de hasta Q10 para el diésel y Q5 para las gasolinas), pero el balón está en la cancha del Congreso y ni uno ni otro parecen tener demasiada prisa.
La noticia que genera malestar en diversos sectores es que la Junta Directiva del Legislativo confirmó que, debido al asueto de Semana Santa, no habrá sesiones plenarias esta semana. Las decisiones para aliviar el bolsillo de los guatemaltecos han sido postergadas para después del Domingo de Resurrección, dejando a la población a merced del mercado internacional durante el periodo de mayor consumo del año.
Seguridad y Prevención: Sinaprese 2026
Para garantizar que el fervor no termine en tragedia, el Gobierno ha activado el Sistema Nacional de Prevención en Semana Santa (Sinaprese). Se han instalado 135 puestos de atención y 16 bahías de prevención en las rutas principales.
Las autoridades de Provial y la PNC mantienen operativos de control de velocidad y pruebas de alcoholemia, recordando que la seguridad vial es responsabilidad de todos. El IGSS, en una medida excepcional, ha anunciado que atenderá emergencias de no afiliados en sus centros de zonas turísticas para descongestionar los hospitales nacionales.
En Crónica le recordamos: Si va a viajar, planifique su ruta, revise los niveles de su vehículo y, sobre todo, mantenga la calma ante el tráfico denso. El futuro puede verse «negro» en las facturas de combustible, pero la tradición guatemalteca brilla con luz propia en cada alfombra y cada procesión.