- Mientras, persiste incertidumbre en torno al subsidio que el Ejecutivo envió al Congreso para su aprobación, sin lograr hasta ahora que avance en comisiones y el pleno.
Redacción Crónica
En cumplimiento con el Acuerdo Ministerial 333-2026 del Ministerio de Energía y Minas (MEM), este sábado 22 de agosto iniciará formalmente en Guatemala la distribución de la mezcla de combustible E10, compuesta por un 90% de gasolina y un 10% de etanol.
En esta primera etapa, el biocarburante se despachará exclusivamente en las bombas de gasolina regular. La medida responde a que este tipo de combustible es utilizado por el 54% del parque vehicular del país, lo que incluye a más de tres millones de motociclistas. Por su parte, la gasolina superior y el diésel continuarán comercializándose sin mezcla, dejando a criterio de los automovilistas la elección del producto.
Un escenario económico complejo: Precios altos y sin subsidio
La puesta en marcha de esta mezcla llega en un contexto económico desafiante para los guatemaltecos. Actualmente, los precios de los combustibles continúan en niveles elevados que impactan el presupuesto familiar y los costos de transporte a nivel nacional.
A esta situación se suma la inacción en el plano legislativo: el Congreso de la República no ha logrado avanzar en la aprobación de una iniciativa de ley para otorgar un subsidio temporal a los combustibles. Sin una medida de apoyo económico aprobada por los diputados, los consumidores deben asumir de forma directa el costo actual en las estaciones de servicio.
Desde el sector de combustibles renovables se argumenta que la incorporación del etanol producido local e internacionalmente podría representar un leve alivio gradual, estimando una reducción de hasta 46 centavos por galón en la gasolina regular. Sin embargo, analistas y usuarios coinciden en que este ajuste no sustituye la necesidad de medidas fiscales o de mitigación directa mientras persista la volatilidad del mercado internacional.
Dudas e incertidumbre entre la población
La transición hacia la mezcla E10 ha generado un mar de dudas entre conductores y motoristas, quienes expresan temor sobre posibles daños en los motores, el rendimiento por galón y el impacto en piezas mecánicas como empaques, mangueras y carburadores.
Ante la desinformación en redes sociales, autoridades del MEM y directivas de la Asociación de Productores de Alcohol de Guatemala (APAG) y de la Asociación de Combustibles Renovables (ACR) hicieron un llamado a la calma. Aseguraron que la mezcla E10 es un estándar utilizado de forma segura en más de 60 países.
Asimismo, destacaron pruebas locales realizadas en conjunto con la Universidad del Valle de Guatemala (UVG), en las que se evaluaron motocicletas que recorrieron miles de kilómetros utilizando la mezcla sin registrar fallas mecánicas. No obstante, las autoridades prometieron mantener protocolos de verificación y canales de atención para resolver las inquietudes técnicas de los usuarios a medida que avance la implementación.
