- Valverde, Güler y Mbappé sellaron el 0-3 en Mestalla y la octava victoria consecutiva del equipo de Mourinho.
- Los blancos alcanzan los 30 puntos del Barcelona antes del duelo de hoy entre azulgranas y rojiblancos.
Carlos María Salvado
El Real Madrid hizo su parte antes del parón y dejó la presión en manos de sus dos rivales por la Liga. Ganó 0-3 al Valencia en Mestalla, encadenó su octavo triunfo entre el campeonato español y la Champions y alcanzó los 30 puntos del Barcelona. Ahora le corresponde mirar el enfrentamiento de este domingo entre los azulgranas y el Atlético, que llega con 28: al menos uno dejará puntos en el camino.
José Mourinho se marcha con mejores certezas que semanas atrás. Su equipo encontró goles en Federico Valverde, Arda Güler y Kylian Mbappé, y argumentos colectivos para sostener una victoria que quedó encaminada antes del descanso. El portugués puede respirar por el rendimiento de los suyos, aunque para Vinícius la pausa abre una pregunta distinta: cómo recuperar protagonismo en un once que ha aprendido a ganar sin él.
Mestalla tuvo un aviso antes de que el Madrid impusiera el marcador. Aarón Mayol aprovechó una pérdida visitante y obligó a Thibaut Courtois a intervenir ante su remate. El portero sostuvo el cero y los blancos respondieron con dos golpes en ocho minutos.
A los 28, Valverde recogió el rechazo de una falta lanzada por Mbappé y abrió el partido desde la frontal. En el 36, Bellingham llegó a la línea de fondo y encontró a Güler, que remató de primera para establecer el 0-2. La combinación entre el inglés y el turco dio una expresión concreta al crecimiento ofensivo madridista: movilidad para fabricar la ocasión y precisión para terminarla.
El Valencia de Javier Aguirre no encontró una reacción suficiente. Dimitrievski evitó que el marcador creciera antes, pero no pudo detener a Mbappé en el minuto 75. Güler volvió a intervenir, esta vez como asistente, y el francés cerró la goleada. Fue su séptimo encuentro consecutivo marcando. La expulsión de José Gayà, en el 79 por cortar una escapada del delantero, llegó con el partido ya decidido.
La noche consolidó a Güler y reforzó las alternativas de Mourinho. Diomande volvió a ocupar la izquierda, mientras el equipo mantuvo capacidad de asociación y amenaza cerca del área. El resultado devuelve al Madrid a la discusión por el liderato con una racha que obliga a Barcelona y Atlético a responder.
Mourinho respira; el calendario preocupa
«Este equipo está muy unido y es muy solidario», afirmó Mourinho después del encuentro. Su satisfacción, sin embargo, no eliminó la preocupación por el desgaste: advirtió de la fatiga de los jugadores que ahora viajarán con sus selecciones y reclamó atención a sus procesos de recuperación.
La tranquilidad del entrenador tiene que ver con el funcionamiento del equipo. El parón interrumpe una buena dinámica y deja a sus internacionales expuestos a nuevos esfuerzos, precisamente cuando el Madrid ha encontrado continuidad en los resultados.
Vinícius sí va con Brasil
En ese escenario queda Vinícius. El brasileño no fue suplente ni quedó fuera por una decisión técnica ante el Valencia: cumplía el cuarto y último partido de suspensión por el tirón de pelo a un rival y sus protestas posteriores. Terminada la sanción, podrá volver a competir en Liga después del parón.
Lo que está en discusión es si recuperará automáticamente un puesto en el equipo titular. La progresión de Diomande y el peso de Güler complican ese regreso. Mourinho ha defendido la calidad del brasileño, pero también ha colocado el interés colectivo por encima de los nombres. Vinícius conserva capacidad para cambiar partidos; ahora necesita ofrecer el rendimiento que justifique modificar una estructura que está dando resultados. Esa es la duda deportiva, no una exclusión ya anunciada.
Su convocatoria internacional sí está resuelta: Carlo Ancelotti lo incluyó en la lista de Brasil para los amistosos contra Japón y Singapur. También aparece Endrick. La selección ofrece al extremo una oportunidad para recuperar ritmo y confianza antes de volver a disputar su espacio en Madrid.
La presión cambia de lado
La conclusión de la jornada blanca está en la tabla. El Atlético-Barcelona de hoy se juega a las 14:00 de Guatemala. Si gana el Barça, llegará a 33 puntos y volverá a sacar tres al Madrid; si vence el Atlético, los rojiblancos alcanzarán 31; si empatan, Barcelona quedará con 31, Madrid con 30 y Atlético con 29. El equipo de Mourinho ya aseguró sus tres puntos. Sus rivales deben disputarse los suyos.
El Madrid se va al parón con victorias, confianza y un equipo reconocible. Mourinho puede tomar aire. Vinícius se marcha con Brasil y con una tarea pendiente para su regreso: demostrar que su mejor versión merece recuperar el protagonismo en un conjunto que sigue creciendo.
