- El equipo de Hansi Flick venció 2–5 al Betis en La Cartuja, en una tarde marcada por el gol anulado a Lo Celso y la expulsión de Facundo Bernal.
- Los catalanes suman nueve triunfos en nueve jornadas de Liga.
Carlos María Salvado
El Barcelona volvió a ganar y volvió a hacerlo con cinco goles. Esta vez fue ante un Betis que discutió el partido, encontró respuestas ofensivas y terminó desbordado entre la contundencia azulgrana y dos decisiones arbitrales que encendieron La Cartuja. El 2–5 de este sábado 17 de octubre prolongó el arranque perfecto del equipo de Hansi Flick, que alcanza los 27 puntos en LaLiga.
La racha exige una precisión: el Barça acumula 11 victorias oficiales esta temporada —nueve en Liga y dos en Champions—. La cuenta llega a 12 si se incorpora el Trofeo Joan Gamper, ganado al Al Ahly. El dominio goleador resulta indiscutible: entre sus resultados recientes aparecen el 7–2 al Racing, el 0–5 al Valencia, el 5–1 al Feyenoord y el 1–4 al Galatasaray.
Lamine abre el camino
Lamine Yamal adelantó al Barcelona con un zurdazo desde fuera del área, pero el Betis respondió por medio de Valentín Gómez. El equipo de Manuel Pellegrini no estaba dispuesto a aceptar el papel de víctima y encontró argumentos para incomodar al líder.
Rodri devolvió la ventaja a los visitantes antes del descanso. Después llegó la primera gran controversia: Giovani Lo Celso marcó de volea lo que parecía el 2–2, pero el árbitro Ricardo de Burgos Bengoetxea, tras revisar la acción en el monitor, anuló el tanto por una mano previa de Cucho Hernández.
La decisión provocó las protestas de Pellegrini, quien recibió una tarjeta amarilla. El debate se centró en la infracción y en la secuencia de ataque revisada por el VAR.
El exárbitro Eduardo Iturralde González, en su análisis para AS y la Cadena SER, consideró correcta la anulación: entendió que la mano estaba en una posición antinatural y pertenecía a la misma fase ofensiva. La protesta bética fue intensa, aunque la decisión también encontró respaldo técnico.
El Betis se acerca y pierde a Bernal
La segunda mitad mantuvo el ritmo. Gabriel Jesus, después de ver invalidado un primer tanto por fuera de juego, marcó el 1–3 a pase de Lamine. Ez Abde descontó enseguida en una acción en la que los azulgranas reclamaron una falta previa sobre Fermín.
La discusión posterior terminó siendo decisiva. El portero Álvaro Valles se acercó a levantar a Fermín, que seguía en el césped; Lamine intervino y Facundo Bernal le propinó un cabezazo, por el que fue expulsado. El Betis quedó con diez cuando acababa de recuperar opciones con el 2–3.
Fue el punto de ruptura. El Barcelona aprovechó la superioridad y cerró la tarde con los goles de Eric García y Dani Olmo. Cinco anotadores distintos firmaron una victoria que volvió a mostrar la variedad ofensiva del conjunto catalán.
Una máquina que también sabe resolver partidos incómodos
El resultado fue contundente, pero el desarrollo tuvo más resistencia de la que sugiere la diferencia final. El Betis empató una vez, creyó hacerlo otra y se colocó a un gol en la segunda parte. Las decisiones arbitrales pesaron en el encuentro; la capacidad del Barça para convertir sus oportunidades terminó de resolverlo.
La victoria también tuvo valor por el rival: los andaluces llegaban entre los mejores equipos del campeonato y sufrieron su primera derrota liguera de la temporada como locales.
El equipo de Flick mantiene su pleno y una producción ofensiva que castiga casi cualquier concesión. Ha ganado todos sus partidos oficiales del curso, y las goleadas se han convertido en una costumbre. En Sevilla hubo discusión, tensión y momentos de incertidumbre. Al final, volvió a imponerse la misma imagen: el Barcelona celebrando y su rival recogiendo cinco veces el balón de la red.