- El CANG va con manos atadas por fallo de la CC a votación de segundo grado para elegir entre una candidata independiente o un representante de las fuerzas antidemocráticas.
- Lucha por mantener el control del sistema de justicia se intensifica en la medida que avanzan los procesos para elegir nuevo TSE, CC y fiscal general.
- Cuestionados magistrados, fiscal general y hasta PDH, buscan posiciones de inmunidad y poder para seguir influyendo en vida institucional del país.
Guatemala enfrenta una tormenta perfecta en su sistema de justicia y control. Por primera vez desde la década de los 90, coinciden tres procesos de selección vitales para la democracia, todos bajo una sombra de cooptación institucional por parte de las llamadas fuerzas antidemocráticas.
Este jueves se llevará a cabo la segunda vuelta electoral en el Colegio de Abogados y Notarios, en medio de una controversia provocada por la CC, que mantuvo el impedimento para que puedan votar los miembos del Colegio que tienen otras profesionas afines, como sí lo han hecho en votaciones desde 1986.
LEE ADEMÁS:
1. Los Tres Frentes de Batalla
Actualmente, las comisiones de postulación y los órganos electores trabajan a contrarreloj para renovar las cúpulas de:
- Tribunal Supremo Electoral (TSE): La comisión ya cerró la recepción de expedientes, dejando 177 aspirantes en carrera. Sin embargo, se han presentado 54 denuncias y tachas contra 38 de ellos, señalando vínculos con estructuras de impunidad y falta de idoneidad ética.
- Corte de Constitucionalidad (CC): El proceso para renovar a los 5 magistrados titulares y suplentes (quienes deben asumir en abril de 2026) está marcado por el intento de reelección de figuras sancionadas internacionalmente. La elección del Colegio de Abogados y Notarios (CANG), está bajo ataque de fuerzas antidemocráticas, cortes y la propia CC.
- Fiscal General (MP): Aunque el mandato actual termina más adelante, los movimientos para asegurar una Comisión de Postulación «amigable» ya han comenzado, buscando garantizar la continuidad de la línea actual del Ministerio Público.
2. La USAC: El «Superelector» en Rebeldía
El Consejo Superior Universitario (CSU) de la Universidad de San Carlos es hoy el punto más crítico. Pese a órdenes expresas de la Corte de Constitucionalidad para normalizar su integración, el panorama es alarmante:
- Mandatos Vencidos: El 73% de los cargos del CSU se encuentran con periodos vencidos. Aun así, el Consejo pretende avanzar con las votaciones para elegir magistrados y postuladores.
- Desobediencia Legal: Existen al menos cuatro amparos que buscan frenar la convocatoria del CSU, argumentando que no pueden votar cuerpos electorales que no representan la voluntad legal vigente de la universidad.
- Influencia Externa: Se denuncia que el rector Walter Mazariegos busca consolidar un bloque de votos para favorecer perfiles alineados con el llamado «Pacto de Corruptos».
- Consuelo Porras y Leyla Lemus, dos funcionarias con tachas, tienen grandes posibilidades de llegar a la CC y retener cuota de poder e inmunidad.
3. Controversias y Tácticas Antidemocráticas
Alianza por las Reformas y grupos como Movimiento ProJusticia han identificado patrones sistemáticos para viciar los procesos:
- La «Silla Musical»: Candidatos que saltan de una institución a otra (por ejemplo, magistrados actuales del TSE buscando ir a la CC), lo que impide una verdadera renovación.
- Criminalización de Postuladores: Uso de denuncias espurias contra comisionados independientes para forzar su retiro o coaccionar su voto.
- Tablas de Gradación Irreales: Se han aprobado criterios de evaluación que dan más peso a títulos académicos (frecuentemente obtenidos en universidades de dudosa reputación) que a la trayectoria de honorabilidad y defensa de la justicia.
Nota de Contexto: Organizaciones internacionales como la CIDH y la ONU ya han advertido que si estos procesos no se corrigen, Guatemala podría enfrentar un aislamiento diplomático y económico mayor, dado que la certeza jurídica del país depende enteramente de la independencia de estos tres órganos.
La convergencia de estos tres procesos en 2026 es casualidad histórica. Sin embargo, para las fuerzas sociales existe una estrategia de «captura total». Mientras las misiones internacionales y organizaciones locales denuncian irregularidad las fuerzas antidemocráticas aceleran el paso en las comisiones, aprovechando la opacidad de los procesos en el Colegio de Abogados y la USAC.