Cambiar los hábitos para vidas más saludables

El Día Mundial contra la Obesidad se celebra cada 4 marzo, este año lanza el lema “Cambiar los sistemas para vidas más saludables”, en donde organizaciones como World Obesity contribuyen con esfuerzos para reducir, prevenir y tratar la obesidad, así como evitar el estigma hacia las personas con este padecimiento.

Uno de los objetivos es abandonar el enfoque individualista y enfocar la problemática hacia el fallo los sistemas: …salud, gobierno, los sistemas alimentarios, los medios de comunicación y los entornos en los que trabajamos y vivimos.

La obesidad es uno de los principales factores de riesgo para numerosas enfermedades crónicas no transmisibles, entre las que se incluyen la diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, accidentes cerebrovasculares y algunos tipos de cáncer.

Para los nutricionistas de la Coalición Guatemala Saludable, es importante proteger los hábitos alimenticios en los menores, pues los alimentos ultraprocesados, conducen a estos cuadros de sobrepeso y obesidad. promoviendo patrones de consumo saludables y actividad física; de esta manera prevenir o controlar el exceso de peso.

Asimismo, destaca la importancia de promover la aprobación en tercera lectura de la Iniciativa 5504, “Ley de Promoción de la Alimentación Saludable”, que promueve el etiquetado frontal de los alimentos.

El peso excesivo en la población guatemalteca:

Niños:
o 40% en niñas y niños de 5 a 10 años presenta “exceso de peso”.
o 40% en adolescentes de 11 a 16 años presentan “exceso de peso”.
Adultos:
o 52% en mujeres de 18 a 49 años
o 74% en mujeres de 40 a 49 años
o 71% ambos sexos, 18 años en adelante

Ejemplo y testimonio:

Las siguientes líneas, podría ser un ejemplo real de cualquiera de nosotros, si seguimos descuidando nuestra salud.

En los últimos tres años, la jornada laboral de Alberto, de 51 años, se convirtió en un promedio de 12 horas laborales frente al escritorio, al comenzar un negocio propio en el mercado tecnológico desde casa, lo cual disparó sus niveles de ansiedad.

De pronto se dio cuenta de que las visitas a la refrigeradora eran más seguidas de lo acostumbrado, además de consumir una dieta rica en alimentos ultraprocesados: unas cuatro botellas de gaseosa al día, a veces pizza, y una especial debilidad por el pan.

Ese ritmo provocó que en esos años alcanzara las 220 libras de peso. El sobrepeso llegó a provocarle desde dificultades para levantarse de la cama, pasando por dolores de espalda, un par de hernias, complicaciones en el sueño y en su digestión, además de sofocos.

Un día le costó demasiado el levantarse. El médico le recomendó que necesitaba un cambio en su estilo
de vida para bajar las libras de más. Y decidió contactar a María José Lantán, nutricionista profesional, quien le ayudó a mejorar su estilo nutricional y un mejor acompañamiento en su salud y hábitos de alimentación, como ejercicio moderado.

Alberto ha logrado cambios en su estilo de vida, agradeciendo que el proceso no ha sido abrupto, lo que le ha permitido llegar a pequeñas metas. Actualmente pesa 192 libras y su meta es bajar unas 20 más.

En este proceso, agradece el soporte de su nutricionista, quien se ha convertido en una especie de Pepe Grillo, explicándole y advirtiéndole, cuáles alimentos son más saludables que otros.

Alberto trae a su memoria los años en que competía en futbol. Hoy su principal motivación para recuperar su salud es su familia y sus nietos. Ya que lo que mas desea es poderlos ver crecer y seguir compartiendo con ellos.