- El FC Barcelona ha recuperado el liderato de LaLiga EA Sports tras imponerse con autoridad al Real Oviedo por 3-0 en un Spotify Camp Nou que terminó bajo una intensa lluvia y granizo.
El equipo de Hansi Flick supo tener paciencia para derribar el muro asturiano y aprovechar los errores del colista en una segunda mitad eléctrica.
Primera parte: El muro de Carrión resiste
El Real Oviedo saltó al césped con un plan claro: bloque bajo, líneas muy juntas y transiciones rápidas buscando a Haissem Hassan. Durante los primeros 45 minutos, el plan funcionó. El Barça dominó la posesión (cercana al 65%), pero careció de profundidad. Robert Lewandowski tuvo un par de cabezazos que se marcharon desviados y Aarón Escandell se mostró muy seguro bajo palos. El descanso llegó con un 0-0 que generaba runrún en las gradas.
Segunda parte: Errores y genialidades
Todo cambió tras el paso por vestuarios. El Barça subió la intensidad de la presión tras pérdida y los frutos llegaron pronto:

1-0 (Min 52): Un error en la salida de balón del Oviedo, provocado por la presión asfixiante de Lamine Yamal, permitió a Dani Olmo recoger el esférico dentro del área y batir a Escandell con un disparo raso.
2-0 (Min 57): Apenas cinco minutos después, otro desajuste defensivo de David Costas dejó a Raphinha mano a mano; el brasileño definió con una vaselina sutil «marca de la casa» para poner tierra de por medio.
3-0 (Min 73): La joya de la tarde. Dani Olmo puso un centro medido al corazón del área y Lamine Yamal, suspendido en el aire, conectó una espectacular tijera (media chilena) que entró por la escuadra. El Camp Nou se puso en pie para ovacionar al «10».
El tramo final estuvo marcado por una fuerte tormenta de granizo que dificultó el juego, pero el marcador no se movió más.
Análisis Táctico y Claves
1. La madurez de Hansi Flick
A diferencia de otros partidos donde el Barça se desesperaba ante bloques bajos, hoy el equipo mantuvo la estructura. La entrada de Marc Bernal y Fermín en la segunda mitad dio frescura al mediocampo para mantener la circulación rápida.
2. Lamine Yamal, el factor diferencial
Más allá de su gol antológico, Lamine fue quien rompió el partido. Su capacidad para atraer defensores liberó espacios para que Dani Olmo pudiera aparecer entre líneas. Actualmente, el canterano es el jugador más en forma del campeonato.
3. El colapso del Oviedo
El equipo asturiano compitió dignamente durante una hora, pero la diferencia de ritmo físico y los errores individuales en salida de balón penalizaron excesivamente a un equipo que sigue hundido en la última posición de la tabla con 13 puntos.