- Atlético de Madrid arrasó al Barcelona en el Metropolitano con un resultado contundente de 4-0 en el partido de ida de las semifinales de la Copa del Rey, disputado este jueves 12 de febrero de 2026.
Una actuación inolvidable del conjunto colchonero que deja al Barsa con una montaña por escalar para soñar con la final.
Imperio rojiblanco desde el inicio
El choque comenzó de la peor manera para el Barcelona: apenas en el minuto 6, una salida desafortunada terminó en autogol de Eric García, tras un pase atrás que el portero Joan García dejó pasar sin controlar, enviando la pelota a su propia red.

Apenas ocho minutos más tarde, Antoine Griezmann aprovechó la desorientación defensiva catalana para aumentar la ventaja al minuto 14, con una definición dentro del área que dejó sin réplicas al rival.
La goleada toma forma
El dominio del Atlético fue absoluto y el tercero llegó en el minuto 33 con un tanto de Ademola Lookman, quien culminó una letal transición tras una jugada colectiva que desbordó a la defensa culé.
Antes del descanso, para completar la escena de superioridad, Julián Álvarez puso el 4-0 en el marcador en el minuto 45+2, al definir con potencia desde el borde del área y firmar una primera mitad perfecta de los rojiblancos.
Atlético dominante
El equipo de Diego Simeone fue dueño del ritmo desde el silbatazo inicial. Presión alta, eficacia en transiciones y un Barcelona incapaz de tomar control del balón marcaron el desarrollo de los primeros 45 minutos. La agresividad colchonera se tradujo en ocasiones concretas y eficacia máxima de cara al gol.
Griezmann y Álvarez fueron los hombres más peligrosos del ataque, combinando presencia en el área con movilidad para romper líneas. Lookman, por su parte, aportó velocidad y criterio para culminar el tercer tanto, consolidando un rendimiento colectivo muy sólido.
Barcelona sin respuesta
El Barcelona pagó caro cada error en defensa y nunca encontró la manera de imponer su estilo. Aunque mantuvo la posesión del balón durante el segundo tiempo, careció de profundidad, verticalidad y criterio en la zona de tres cuartos. La incapacidad para generar ocasiones claras y el golpe emocional de encajar cuatro goles en la primera mitad dejaron al equipo de Hansi Flick desdibujado.
Además, un posible gol de Pau Cubarsí fue anulado por el VAR por fuera de juego, lo que habría al menos maquillado el marcador para los azulgranas en la segunda parte.
Impacto de cara al regreso
Este 4-0 deja a Atlético con una ventaja abrumadora y prácticamente decisiva de cara al partido de vuelta (programado para marzo) en el Camp Nou. Remontar una diferencia de cuatro goles en un duelo de esta magnitud es una tarea monumenta para cualquier equipo, y más aún para un Barcelona que no mostró chispa ni reacción en la primera mitad.
Por su parte, el Atlético reafirma su candidatura con una actuación contundente, que no solo le da ventaja en el marcador, sino confianza y tranquilidad para gestionar la eliminatoria en el duelo de vuelta.
El Atlético de Madrid propinó un baile de poder frente al Barcelona con una demostración de eficacia y solidez que puede ser definitoria en la Copa del Rey. La goleada fue fruto de un dominio táctico, mental y colectivo que el Barsa no supo contrarrestar.
El choque de vuelta promete ser una prueba durísima para los culés, obligados a lograr una remontada histórica si quieren estar en la final.