ASALTO FINAL AL TSE: Congreso elige hoy entre el «pacto» y la mediocridad

  • Se libra en el Congreso la segunda batalla institucional, luego de perderse la primera (CC), y no hay posibilidades mejorar a los candidatos «grises de la lista que envió la Comisión de Postulación.

Redacción Crónica

El tablero político de Guatemala enfrenta hoy una de sus jornadas más determinantes. En el Palacio Legislativo, los diputados se disponen a elegir a los 5 magistrados titulares y 5 suplentes que integrarán el Tribunal Supremo Electoral (TSE) que supervisará dos elecciones: 2027 y 2031.

Lo que en el papel debería ser un ejercicio democrático de altura, se ha transformado en lo que analistas califican como «golpe final» para tener un TSE que sea permeable para los grupos que muchos analistas consideran «antidemocráticos» y vinculados al «Pacto de corruptos».

La sombra de Walter Mazariegos y los «candidatos grises»

La elección nace viciada desde su origen. La nómina que hoy tienen los diputados en sus manos fue confeccionada por una Comisión de Postulación que, según diversas denuncias, estuvo bajo el control operativo de Walter Mazariegos, rector de la Universidad de San Carlos (USAC).

Mazariegos es señalado como una pieza clave del engranaje del «Pacto», cuya misión ha sido filtrar cualquier perfil independiente para asegurar una lista de candidatos «grises». Todos los aspirantes de reconocida honorabilidad y trayectoria fueron ignorados por la Comisión.

La lista que hoy será sometida a votación de los diputados, llega con nombres de trata de profesionales cuya trayectoria no destaca por la excelencia, sino por su docilidad ante los grupos de poder que han mantenido cooptada la justicia para favorecer a mafias y estructuras de corrupción.

«Un TSE mediocre y manipulable»

En una entrevista exclusiva concedida a Crónica, la directora de ProJusticia, Carmen Aída Ibarra, fue tajante al diagnosticar el futuro del ente electoral ante la calidad de los postulantes que llegaron a la etapa final. Ibarra advirtió que el país se encamina a un escenario de debilidad institucional sin precedentes:

«A lo sumo, tendremos un TSE mediocre y manipulable, diseñado no para garantizar la pureza del sufragio, sino para responder a las directrices de quienes hoy controlan las cortes y el Congreso».


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La aritmética de la impunidad: Los 107 votos

Para concretar la elección, se requiere una mayoría calificada de 107 votos. Los pasillos del Congreso rumoran que la maquinaria que logró la reelección de Roberto Molina Barreto en la Corte de Constitucionalidad (CC) ha vuelto a aceitarse. Molina Barreto, con fuertes señalamientos de ser un guardián del «sistema», fue la prueba de fuego de una alianza que parece inquebrantable cuando se trata de proteger intereses de los grupos oscurantistas.

El pesimismo existente anticipa que el TSE dejará de ser el árbitro de la democracia para convertirse en una extensión del bloque antidemocrático. Con una CC afín y un TSE «gris», el camino hacia las elecciones de 2027 quedaría totalmente despejado para que las mafias decidan, desde los escritorios, quiénes pueden participar y quiénes deben ser excluidos.

El riesgo del 2026

La sesión de hoy es el cierre del cerco. Si el Congreso cumple con el guion previsto, las instituciones encargadas de velar por la legalidad y la alternancia del poder quedarán en manos de personajes comprometidos con el pasado. Guatemala observa hoy si sus legisladores votarán por el fortalecimiento de la República o si firmarán, con 107 rúbricas, la entrega definitiva del único bastión electoral.

Aunque sus decisiones pueden ser impugnadas, todo llega al círculo que cierra la CC, en donde ya las fuerzas más oscuras cuentan con 3 de los cinco votos necesarios para aprobar o rechazar cualquier impugnación que les lleuge.

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