- El Club Sport Cartaginés ha dado el golpe de timón más audaz del mercado centroamericano en este inicio de 2026. Rompiendo con la inercia de los nombres locales, la directiva blanquiazul ha cruzado la frontera para llevar a Amarini Villatoro, el técnico que devolvió la gloria al Xelajú, con la misión de transformar el destino del club en el Clausura 2026.
Disciplina Chapina para el Fello Meza
La contratación de Villatoro no es un parche; es una declaración de intenciones. El técnico guatemalteco llega precedido por una reputación de rigor táctico y solidez defensiva, elementos que el Cartaginés ha añorado en los últimos torneos.
Un cuerpo técnico de confianza: Amarini no llega solo. Se integra de inmediato con Fredy Sontay y Leopoldo Posada, asegurando que la metodología que lo hizo exitoso en Guatemala se replique fielmente en Costa Rica.
El gen ganador: Tras su exitoso paso por el Xelajú MC, donde demostró que puede romper hegemonías, Villatoro asume el reto de un equipo histórico que vive bajo la presión constante de su apasionada afición.
«Somos el Liverpool de Centroamérica»
Una de las frases que ya ha calado hondo en la «Vieja Metrópoli» es la comparación de Amarini sobre el sentimiento cartaginés. Aludiendo al mítico lema You’ll Never Walk Alone, el técnico destacó la fidelidad incondicional de los seguidores blanquiazules.
«Somos el Liverpool porque nunca caminamos solos en Centroamérica. Ese respaldo es el que nos obliga a entregar un equipo que muerda, que luche y que respete esta camiseta», declaró Villatoro en sus primeras palabras oficiales.

Un puente entre Guatemala y Costa Rica
El éxito de Amarini en Costa Rica podría abrir las puertas a más profesionales guatemaltecos en una liga históricamente cerrada a técnicos del norte de la región. Su capacidad para gestionar plantillas bajo presión será puesta a prueba desde la jornada 1.
Además, su llegada se da en un contexto movido para el fútbol tico. Mientras Villatoro se instala, el portero Minor Álvarez ha confirmado que el Saprissa es una opción real para su futuro, lo que podría obligar a Amarini a buscar refuerzos de peso bajo los tres palos si quiere blindar su esquema.

Por otro lado, Villatoro no se olvida de su selección, mencionando que la continuidad de Luis Fernando Tena en Guatemala es positiva, ya que el técnico mexicano tendrá el tiempo necesario para observar nuevos prospectos en este 2026.
El Cartaginés ha dejado de buscar soluciones rápidas para apostar por un proyecto estructurado. Amarini Villatoro tiene el carácter y la pizarra para hacer que el Fello Meza sea una fortaleza inexpugnable. El Clausura 2026 promete ser el escenario de una revolución blanquiazul con acento guatemalteco.