El Barça convierte cada partido en goleada: aplasta 7-2 al Racing; mantiene paso perfecto

  • Raphinha firmó un triplete, alcanzó nueve goles en La Liga y dejó atrás a Mbappé en la lucha por el Pichichi.
  • El equipo de Hansi Flick suma siete victorias en siete partidos oficiales y seis de ellas han terminado con cuatro o más goles.
  • El Atlético también mostró su poder ofensivo al vencer 4-0 al Osasuna.

Carlos María Salvado

El Barcelona de Hansi Flick ya no se limita a ganar: convierte casi cada partido en una exhibición ofensiva. El Racing de Santander fue la víctima más reciente de una máquina azulgrana que volvió a funcionar a máxima velocidad y se impuso 7-2 en el Spotify Camp Nou, con un triplete de Raphinha y otra demostración de la variedad de recursos que posee el campeón.

La victoria permitió al Barça mantener su comienzo perfecto en La Liga: seis triunfos en seis jornadas, 18 puntos y 28 goles marcados. Si se añade el 5-1 sobre el Feyenoord en la Champions, el balance asciende a siete victorias en siete partidos oficiales, 33 tantos anotados y un promedio de 4.71 goles por encuentro.

El dato retrata la dimensión del comienzo: seis de los siete compromisos oficiales del Barcelona han terminado en goleada. Solo el Athletic Club logró evitar que los catalanes alcanzaran los cuatro tantos, aunque también salió derrotado por 2-0.

Raphinha dirige el vendaval

João Cancelo abrió el marcador a los ocho minutos con un disparo que confirmó su vocación ofensiva. El Racing apenas comenzaba a acomodarse cuando el Barça ya había encontrado la primera grieta y se lanzaba en busca de más.

Raphinha convirtió de penal al minuto 25 y comenzó a construir una noche personal extraordinaria. Maguette Gueye descontó para el conjunto cántabro al 30, pero la reacción visitante duró poco: un autogol de Asier Villalibre, al 36, devolvió al Barcelona una ventaja cómoda.

El brasileño apareció nuevamente al minuto 42 para colocar el 4-1 antes del descanso. El equipo de Flick había resuelto el partido en una primera parte frenética, con presión alta, ataques verticales y una circulación que obligó al Racing a defender siempre cerca de su área.

Racing volvió a descontar por medio de Zabiri, al 65, después de un error del guardameta Wojciech Szczęsny, quien había sustituido al lesionado Joan García. Sin embargo, cualquier esperanza de aproximarse en el marcador desapareció dos minutos después, cuando Raphinha transformó otro penal y completó su triplete.

Gabriel Jesus se sumó a la fiesta al minuto 79 con un gran remate y Lamine Yamal cerró el 7-2 al 89, después de haber desperdiciado anteriormente otro lanzamiento desde el punto penal.

Raphinha llega así a nueve goles en seis partidos de Liga, supera a Kylian Mbappé y toma muy temprano el mando en la lucha por el Pichichi. Si se agregan los dos tantos que marcó frente al Feyenoord en la Champions, acumula 11 goles y tres asistencias en siete encuentros oficiales.

Nunca voy a decir que estoy en mi mejor momento, porque siempre quiero evolucionar y ayudar más al equipo”, declaró el brasileño después del partido. También reconoció la influencia de Flick, quien lo ha utilizado como falso nueve y lo convirtió en el principal punto de referencia de un ataque sin un delantero centro tradicional.

Flick tiene una fábrica de goles

La gran fortaleza del Barcelona no consiste únicamente en la capacidad anotadora de Raphinha. El equipo marca desde los extremos, el centro del campo, los laterales y el banquillo. João Cancelo se incorporó al ataque para abrir el marcador; Gabriel Jesus respondió como suplente y Lamine Yamal volvió a aparecer en el tramo final.

Flick ha construido un sistema en el que las ausencias o rotaciones no reducen la producción. El Barça presiona arriba, recupera cerca del área rival y acelera en cuanto encuentra espacio. Esa propuesta también concede oportunidades al adversario —Racing marcó dos veces—, pero la diferencia ofensiva termina por cubrir casi cualquier error.

El entrenador alemán celebró el comienzo, aunque evitó dejarse llevar por las cifras. “Siempre es bueno empezar bien”, afirmó después de la victoria, antes de insistir en que el equipo todavía debe mejorar su concentración y continuidad durante los partidos.

La principal preocupación quedó en la rodilla de Joan García. El portero tuvo que abandonar el encuentro antes del descanso y será sometido a exámenes para determinar la gravedad de la lesión. Flick pidió esperar el diagnóstico y defendió a Szczęsny pese a su responsabilidad en el segundo gol visitante.

Seis goleadas en siete partidos oficiales

El recorrido del Barcelona durante la temporada ayuda a entender por qué ya es el equipo que todos intentan alcanzar:

  • Elche 0-5 Barcelona, 23 de agosto, La Liga.
  • Barcelona 2-0 Athletic Club, 27 de agosto, La Liga.
  • Barcelona 5-2 Rayo Vallecano, 31 de agosto, La Liga.
  • Valencia 0-5 Barcelona, 6 de septiembre, La Liga.
  • Barcelona 5-1 Feyenoord, 9 de septiembre, Champions League.
  • Levante 2-4 Barcelona, 13 de septiembre, La Liga.
  • Barcelona 7-2 Racing de Santander, 16 de septiembre, La Liga.

El balance resulta demoledor: 33 goles a favor y siete en contra. En la Liga suma 28 tantos en seis jornadas, mientras que en su estreno europeo marcó otros cinco. El Athletic es el único adversario que recibió menos de cuatro.

El siguiente examen será frente al Sevilla en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán. Allí deberá demostrar que esta capacidad goleadora también puede sostenerse contra equipos capaces de presionar con mayor intensidad y castigar los espacios que deja la defensa adelantada.

El Atlético también golea antes del derbi

La jornada dejó otra exhibición en Madrid. El Atlético derrotó 4-0 al Osasuna en el Metropolitano y firmó su actuación más convincente de la temporada, justo antes de enfrentarse al Real Madrid.

Jonathan David, Kang-In Lee, Robin Le Normand y Álex Baena marcaron para el conjunto de Diego Simeone, que dominó el encuentro y mantuvo su portería a cero. Koke controló el centro del campo, Johnny Cardoso participó en la construcción y Oblak apenas tuvo que intervenir.

Esta vez encontramos la continuidad durante todo el partido”, destacó Simeone. El técnico explicó que en actuaciones anteriores su equipo había jugado bien solamente durante uno de los tiempos, mientras que ante Osasuna mantuvo la intensidad y el control durante los 90 minutos.

Barcelona y Atlético terminaron así la jornada con once goles entre ambos. Los catalanes, sin embargo, siguen marcando la diferencia: son líderes absolutos, han ganado todos sus partidos oficiales y convierten la goleada en una costumbre.

La temporada apenas comienza, pero Flick ya ha puesto a funcionar nuevamente su máquina. El desafío para sus rivales no parece ser solamente derrotarla, sino encontrar la manera de evitar que cada partido termine convertido en otro festival de goles.