Argentina vuelve a una final y muestra que los campeones también saben sufrir

  • El triunfo de la selección de Scaloni sobre Inglaterra con remontada (2-1), muestra que Argentina tiene calidad y nombres para disputar la Copa del Mundo y es serio aspirante al bicampeonato mundial.

Carlos María Salvado

Hay equipos que deslumbran por su fútbol y otros que construyen su grandeza desde la resistencia. La Argentina de Lionel Scaloni pertenece a este último grupo. La vigente campeona del mundo remontó un partido que parecía perdido frente a Inglaterra, ganó 2-1 con goles de Enzo Fernández (85′) y Lautaro Martínez (90+2′), tras una asistencia de Lionel Messi en ambos tantos, y jugará su segunda final mundialista consecutiva, después del título conquistado en Catar 2022.

Durante casi 85 minutos, el plan de Thomas Tuchel funcionó casi a la perfección. Inglaterra logró incomodar a Messi, redujo los espacios en el mediocampo y encontró el primer gol por medio de Anthony Gordon, al minuto 55, tras una rápida transición ofensiva. En ese momento, los ingleses acariciaban una final que no disputan desde 1966, cuando conquistaron su único título mundial.

Scaloni ganó el partido desde el banquillo

La gran diferencia apareció cuando el partido entró en su tramo decisivo.

Scaloni entendió que Inglaterra comenzaba a retroceder demasiado para defender la ventaja. Introdujo variantes ofensivas, adelantó las líneas y permitió que Messi recibiera más cerca del área rival. Argentina dejó de atacar por impulsos y comenzó a instalarse definitivamente en campo inglés.

El empate llegó al minuto 85. Messi encontró un espacio entre líneas y habilitó a Enzo Fernández, que definió con serenidad para devolverle la vida al campeón. El golpe fue devastador para Inglaterra. Apenas siete minutos después, otra asistencia del capitán argentino encontró a Lautaro Martínez, que selló el 2-1 definitivo y envió a la Albiceleste a una nueva final.

Scaloni resumió después la personalidad de su equipo con una frase que explica buena parte de su éxito: «Argentina juega mejor cuando está contra la pared.»

Dos asistencias de Messi hicieron posible que siga vivo el sueño del bicampeonato
Inglaterra dejó escapar una oportunidad histórica

Para Inglaterra, la derrota duele especialmente por la forma en que ocurrió.

Durante buena parte del encuentro neutralizó al campeón del mundo, manejó correctamente los tiempos y encontró la ventaja que buscaba. Sin embargo, después del 1-0 renunció prácticamente al ataque y permitió que Argentina monopolizara la posesión durante los últimos minutos.

El repliegue excesivo terminó castigando a un equipo que había mostrado personalidad durante todo el torneo. Harry Kane reconoció después que Inglaterra intentó conservar el resultado, pero no consiguió resistir la presión argentina. Tuchel rechazó hablar de una «maldición» inglesa en los Mundiales, aunque admitió que la derrota resulta especialmente dolorosa por haber llegado tan cerca de la final.

Los ingleses vuelven a quedarse a las puertas de una final, una historia que se ha repetido demasiadas veces desde su conquista de 1966.

Messi sigue escribiendo la historia

Aunque no marcó, Lionel Messi volvió a ser el futbolista decisivo del partido.

Sus dos asistencias mantuvieron viva la candidatura argentina y confirmaron que continúa siendo el gran conductor del equipo. Con ellas, el capitán prolonga un Mundial extraordinario en el que ha combinado goles, pases decisivos y liderazgo.

Argentina, además, se convierte en la primera selección que alcanza finales consecutivas desde que Francia lo hiciera en 2018 y 2022. Ahora intentará algo todavía más difícil: convertirse en el primer bicampeón mundial desde que Brasil enlazó los títulos de 1958 y 1962.

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