“Es como estar en el infierno”, así se vive la ola de calor en Londres

  • Se viven momentos difíciles en Europa por la Ola de calor, que afecta a varios países con temperaturas que superan los 35 grados
  • Los pronósticos son que año con año seguirá subiendo la temperatura con sus efectos devastadores.

FRANCE 24

Luisa Pulido Griffin

Londres, Reino Unido – Los veranos templados en el Reino Unido hacen parte del pasado. Temperaturas que superan los 36 grados, son la nueva normalidad con la que millones de británicos tienen que aprender a vivir en medio del caos que estas traen. Expertos alertan la importancia de actualizar la infraestructura consecuente con el cambio climático.  

Una mujer se abanica en las afueras del Palacio de Westminster en Londres, el 26 de mayo de 2026. (AP /Kin Cheung, Archivo)
El Parlamento británico y el Big Ben, su icónica Torre del Reloj, un símbolo de democracia y de Londres, construido entre 1840 y 1870, es una de las edificaciones más antiguas del país y el reflejo del impacto del cambio climático en el Reino Unido, que ha empezado a experimentar las inclemencias de extremas temperaturas

Dentro de este edificio, donde legislan las Cámaras de los Comunes y la de Lores, las altas temperaturas, superiores a los 28 grados, se sienten con mayor intensidad. No solo porque el estricto protocolo exige vestirse con traje y corbata, sino porque su diseño y construcción hace imposible que circule el aire y no cuenta con aire acondicionado o un sistema de ventilación en todos los edificios que conforman el Parlamento.  

Inglaterra vivió el junio más caliente en su historia, con temperaturas superiores a los 36 grados, que se sentían aún más altos por la humedad y por la falta de infraestructura adecuada para estos veranos extremadamente calientes que son la nueva normalidad en la mayoría de capitales del continente.  

En el caso del Reino Unido, los veranos se proyectan extremadamente más calientes en el futuro, según el Comité contra el Cambio Climático, un órgano independiente, ya que “el Reino Unido fue construido para un clima que ya no existe y que resultará cada vez más lejano en los años venideros”.  

Archivo: varias personas cruzan el puente de Westminster durante una ola de calor, después de que el Reino Unido registrara el día festivo de mayo más caluroso de su historia, en Londres, Gran Bretaña, el 26 de mayo de 2026.
VArias personas cruzan el puente de Westminster durante una ola de calor, después de que el Reino Unido registrara el día festivo de mayo más caluroso de su historia, en Londres, Gran Bretaña, el 26 de mayo de 2026. © Reuters/Jack Taylor

Por ello, los científicos predicen que para el 2050, la temperatura promedio en el sur de Inglaterra, incluida Londres, superará los 40 grados centígrados y marcaciones mucho más altas para los países del Mediterráneo europeo.  

Este Comité hace un clamor urgente para la transformación de su infraestructura y la implementación del aire acondicionado, especialmente en hospitales, colegios y centros de cuidado de adultos mayores y de poblaciones de vulnerables.  

Las olas de calor se han traducido en caos. Más de mil colegios cancelaron las clases durante los días más calientes ante la incapacidad de poder garantizar el ambiente adecuado y ventilación para los estudiantes, demoras en el transporte público que de paso afecta la productividad de los trabajadores.  

Estas olas de calor también tienen un impacto en la salud. El sol es tan fuerte, tan picante, que pasar mucho en exteriores puede provocar la sensación de mareo y malestar. 

El Comité alerta que las altas temperaturas se constituyen en el principal riesgo para la salud derivado del cambio climático.  

Un empleado señala un monitor que muestra las temperaturas dentro de las vitrinas de exhibición mientras supervisa las condiciones durante la ola de calor, en el Museo de Zoología Grant de Londres.
Un empleado señala un monitor que muestra las temperaturas dentro de las vitrinas de exhibición mientras supervisa las condiciones durante la ola de calor, en el Museo de Zoología Grant de Londres. © CARLOS JASSO / AFP

“El exceso anual de muertes relacionadas con el calor durante los periodos de olas de calor ya oscila entre 1.400 y 3.000, concentrándose mayoritariamente en la población de edad avanzada. Para 2050, y bajo un escenario de calentamiento global de 2 °C, esta cifra podría aumentar hasta situarse entre 3.000 y 10.000 muertes anuales si no se adoptan medidas de adaptación adicionales”. 

La pesadilla de dormir en noches tropicales  

Es imposible conciliar el sueño en temperaturas superiores a los 25 grados. No solo es el sudor constante y la sensación generalizada de agobio, es la dificultad para relajarse en habitaciones que pueden superar los 30 grados a las 9 de la noche y sin brisa.  

Una gran parte de las viviendas en Inglaterra fueron construidas en la época Victoriana (reinado de Victoria), entre los años 1837 y 1901, para un clima mucho más frío, tapizadas con alfombras gruesas y paredes robustas que mantienen el calor y evitan una adecuada ventilación.  

Padres desesperados por el calor agobiante, con sombrillas oscuras para esconderse del sol, cuentan en las puertas de los colegios que las familias enteras han tenido que dormir con ventanas abiertas en el piso de la cocina porque es la zona más fresca de la casa.  

“Hemos tenido que poner ventiladores en todas las habitaciones y mudarnos a las plantas inferiores para poder dormir. A nuestros hijos no les ha importado demasiado, pero se nota que, para el final de la semana, un día caluroso en el colegio resulta excesivo”, le cuenta Sophie a France 24.  

Sin embargo, las olas de calor han sido tan inesperadas y tan corta la distancia entre ellas, que la gente no ha podido equiparse adecuadamente porque los equipos de aire acondicionado están agotados.  

Según Reuters, citando a la cadena de almacenes de electrodomésticos y tecnología Currys, la venta de ventiladores se disparó en un 3.000% el fin de semana más caliente del 2026, y aumentó un 330% la venta de unidades de aire acondicionado portables.  

Un técnico instala una unidad de aire acondicionado en el techo de una vivienda en Croydon, al sur de Londres, el 1 de julio de 2026.
Un técnico instala una unidad de aire acondicionado en el techo de una vivienda en Croydon, al sur de Londres, el 1 de julio de 2026. © Justin TALLIS / AFP

“Unas olas de calor más intensas podrían provocar el sobrecalentamiento del 92% de las viviendas actuales, generando condiciones peligrosas para las personas vulnerables”, resalta el Comité de contra el Cambio Climático.  

El metro de Londres se ha convertido en un sauna  

“Ir a trabajar en transporte público con traje y corbata es una tortura, es como estar en el infierno”, relata James a France 24.  

El transporte de Londres es, generalmente, eficiente y la mejor vía para movilizarse en la ciudad.  

Sin embargo, los icónicos buses rojos de dos pisos y su poca ventilación se han convertido en un invernadero.  

Pero es mucho más extremo para el cuerpo viajar en metro. El de Londres, el más antiguo del mundo, que arrancó operaciones en 1863, se ha convertido en una experiencia altamente estresante por la falta de ventilación y por la cantidad de personas que viajan a casi cualquier hora.  

Un hombre se abanica para refrescarse mientras viaja en un tren de la línea Waterloo & City del metro, en medio de una ola de calor, mientras Reino Unido registra temperaturas récord que afectan el funcionamiento de escuelas y redes de transporte, en Londres, Reino Unido, el 25 de junio de 2026. REUTERS/Guglielmo Mangiapane TPX IMAGES OF THE DAY
Un hombre se abanica para refrescarse mientras viaja en un tren de la línea Waterloo & City del metro, en medio de una ola de calor, mientras Reino Unido registra temperaturas récord que afectan el funcionamiento de escuelas y redes de transporte, en Londres, Reino Unido, el 25 de junio de 2026. REUTERS/Guglielmo Mangiapane TPX IMAGES OF THE DAY REUTERS – Guglielmo Mangiapane

Sus vagones son tan antiguos que no tienen ventilación. De sus once líneas, la más caliente es la Central, que atraviesa toda la ciudad y alcanza temperaturas de casi 40 grados.  

Transport for London afirma que 192 trenes del metro tienen aire acondicionado, una cobertura del 40% de todo el sistema.  

“A medida que los veranos más calurosos se vuelven habituales, seguimos invirtiendo para que la red de transporte de Londres sea más resiliente y cómoda para los usuarios. Esto incluye la incorporación de nuevos trenes con aire acondicionado en la línea Piccadilly y en el DLR, la ampliación de nuestra flota de buses climatizados y la mejora de los sistemas de refrigeración y ventilación en toda la red”, le explicó a France 24 Nick Dent, director de operaciones con clientes de Transport for London.  

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