Trump descarta usar armas nucleares contra Irán, mientras incertidumbre sigue

  • Un análisis sobre lo que está ocurriendo en Medio Oriente, en donde negociaciones va y vienen y la tensión continúa creando incertidumbre.

Con información de agencias de noticias

Donald Trump descarta atacar a Irán con un arma nuclear.  «No, no la usaría», dijo a periodistas en la Casa Blanca. «¿Por qué usaría un arma nuclear cuando, de una manera muy convencional, los hemos diezmado sin ella?», preguntó. «Nunca se debería permitir que alguien utilice un arma nuclear», agregó. 

Durante el conflicto, el vicepresidente JD Vance advirtió que Estados Unidos estaba preparado para utilizar armas no empleadas anteriormente, aunque la Casa Blanca negó que amenazara con ataques nucleares. (dpa/afp)

El Laberinto de Teherán: Entre el Alto el Fuego y el Fantasma Atómico

El panorama en el Golfo Pérsico este miércoles 22 de abril de 2026 es el de una calma tensa y precaria. Tras más de cinco semanas de hostilidades que Trump ha calificado como la «aniquilación» de la armada iraní y la destrucción de sus fábricas de misiles, la Casa Blanca ha decidido bajar el tono nuclear, aunque el garrote convencional sigue en alto.

1. La Retórica de JD Vance: ¿Amenaza o Estrategia?

Mientras Trump juega al «policía bueno» descartando la opción nuclear, su vicepresidente, JD Vance, ha mantenido una línea mucho más dura. Hace apenas unos días, tras el colapso de una maratónica sesión de 21 horas de diálogo en Islamabad, Vance advirtió que EE. UU. está listo para desplegar capacidades «nunca antes empleadas».

Aunque la Casa Blanca se apresuró a negar que se refiriera a ataques nucleares, analistas militares sugieren que Vance aludía a armas cibernéticas de nueva generación capaces de apagar la red eléctrica de Teherán o al uso de bombas de penetración profunda (Bunker Busters) masivas diseñadas para alcanzar las instalaciones de enriquecimiento de uranio enterradas bajo montañas, como la de Fordow.

2. El Impasse en Islamabad: ¿Por qué no hay acuerdo?

A pesar de que el cese al fuego de dos semanas (que vencía originalmente hoy) se ha extendido de manera informal, las negociaciones en Pakistán están en un punto muerto debido a tres nudos gordianos:

  • El Enriquecimiento de Uranio: Washington exige que Irán entregue la totalidad de su reserva de uranio enriquecido al 60% y detenga toda actividad de centrifugado. Teherán se niega, considerando su programa nuclear como una «línea roja» de soberanía nacional.
  • El Estrecho de Ormuz: Aunque el flujo de petróleo ha comenzado a normalizarse tímidamente tras el repliegue parcial de la flota iraní, Irán exige el fin total del bloqueo estadounidense y reparaciones económicas por los daños de los bombardeos de marzo.
  • El «Eje de la Resistencia»: Trump quiere un acuerdo que incluya el desarme de las milicias aliadas de Irán en Líbano e Irak, algo que el Líder Supremo, Alí Jamenei, ha calificado de «innegociable».
3. La Economía: El verdadero moderador

Más que la diplomacia, lo que parece estar frenando el dedo de Trump sobre el botón militar es la economía doméstica. Con Wall Street celebrando cada noticia de distensión y los precios del petróleo cayendo un 9% tras la reapertura de Ormuz el pasado 17 de abril, una escalada nuclear sería suicida para la estabilidad económica que Trump prometió proteger.

«Irán ha sido diezmado de manera convencional», insiste el presidente. Esta frase resume su tesis: no hace falta un hongo nuclear para obligar a Teherán a firmar un nuevo «Tratado del Siglo», basta con la asfixia de su infraestructura energética.

Mientras, este viernes las bolsas europeas han abierto la última sesión de la semana con caídas, con el crudo brent que ha superado los 107 dólares tras la tregua anunciada por Donald Trump, entre Israel y Líbano, y ante la falta de soluciones para lograr la paz entre EE.UU. e Irán

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